Hoy se celebra, por coincidencia de calendario, el Día de la Tierra y el día de la Pasión. Haciendo memoria con Jesús, hoy, cuando ha sido condenado a sufrir el peor castigo por un imperio autocomplaciente, tengo que pedir a creyentes y ateos un compromiso por la justicia emotiva. Ya está bien que las mareas del sufrimiento ahoguen a millones de seres vulnerables, mientras por un extremo sólo se piensa en escapar de la compasión, y por el otro se disfraza el dolor de condena divina o de bálsamo sagrado, que es casi lo mismo.
Hace falta humor para confiar en que el amor se abra paso en la vida de cada uno y en la de todos y todas. Pero también nos ayuda la ciencia humana, p.ej., la teoría de la evolución, a que comprendamos lo más valioso en el caudal de lo heredado, lo más humano en el caos de las culturas, lo más felicitante en el trabajo de educar y de aprender, la razón originante del lenguaje.
Habrá quien al leer este título piense, con razón: ¿otra invención más?
Lo que presento es el resultado de una investigación durante 20 años, a la que puede acceder cualquier persona en la Bibloteca Virtual Miguel de Cervantes.
El Jesús real, el Jesús histórico, es una persona sin ideología o que aprendió lo suficiente para situarse más allá de la apocalíptica, más allá del imperio y de la lucha violenta por conquistar el poder. Su vocación primera fue predicar la actualidad del "Reino de Dios", pero aprendió a ejercer el oficio de chamán, prohibido por la Ley, con tal de colaborar en la sanación de los despreciados, cada uno/a con rostro en el Evangelio de Marcos. Todas y todos, también protagonistas y agentes de la memoria histórica, que no comunica venganza, sino la huella de lo vivido.

Viernes, 1 de junio
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni