Como es sabido "secularizar" significa traducir los símbolos religiosos a un lenguaje secular, como consecuencia de un aprendizaje histórico, que interpreta de forma novedosa las tradiciones, con ayuda de la razón y el sentido de la fe; de una, la otra o de ambas.

"La hermana de Martin Luther King" (AP)
En su recto sentido, hasta los papas han secularizado la doctrina dogmática cuando tradujeron, de manera cada vez más arriesgada, los conceptos de comunión, comunidad, redención, en forma de una "doctrina social de la Iglesia". El mismo Jesús es un agente secularizador en la cultura judía de su tiempo, mucho más de lo que podemos soportar en el nuestro: frente a la exclusión del impío (pecador o exranjero), frente a los códigos de pureza, frente al poder y la violencia sagradas, frente a la piedad de Epulón. Al mismo tiempo, consagra el interior de la persona y las relaciones interpersonales, sociales, con Dios-a y con el Otro Rostro Humano, por medio de un amor significado (es decir, sacramental). Entonces, ¿por qué deberíamos ser prudentes en secularizar?
Uno de los productos de las revoluciones burguesas, la Revolución liberal en Reino Unido, la Independencia norteamericana, la Revolución francesa o la Tercera República y, claro está, las revoluciones en España (el Bienio liberal, Mendizábal, la Gloriosa, la Segunda República), ha sido que el sentido de la secularización pretenda ser global. O sea, que secularizar consistiría en inventar una religión civil que sustituya a las tradiciones religiosas. La idea de progreso técnico imparable y fatídico procede de ese error/horror, al igual que los mesianismos nacionalistas, marxistas, fascistas... y neoliberales. Para que nos entendamos, tanto Napoleón como Stalin, tanto Hitler como Franco, tanto Bush como Aznar, han pretendido persuadir a una masa ciega de que eran personajes semidivinos con derechos especiales para cortar... por lo sano: destruir al enemigo, sacrificar al amigo, consumir (en sentido etimológico) la vida de este planeta.
En España todavía padecemos el mal de la bipolarización, mucho más pernicioso cuanto más inconsciente. En este momento, la jerarquía católica, sin saber muy bien lo que hace, se dedica a secularizar una moral de la exclusión contra los homosexuales, a la que otorga mucho mayor énfasis que al cuidado del planeta, la solidaridad con miles de millones de empobrecidos e incluso la integridad con los inmigrantes. En el otro polo, para dejarnos fríos, la izquierda no se conforma con promover la equidad de género ni los derechos sociales, sino que pretende convencernos que la religión civil permite utilizar el aborto como método anticonceptivo, más allá de algunos supuestos despenalizados, o que el cuerpo es propiedad del individuo, con la intención de legalizar el suicidio asistido (a diferencia de la "muerte digna").
La secularización como un aprendizaje histórico no va por esos caminos esquizoides: los homosexuales son personas reales, ni enfermos ni fingidos; el aborto no es una cirugía cualquiera; el suicidio es una denuncia contra una sociedad que abandona en la soledad, por motivos económicos, a los más débiles. Dicho esto, soy capaz de reconocer que cada persona y cada situación es sustancialmente distinta. La cuestión es que superemos la esclerosis bipolar para buscar el entendimiento por medio de la razón y reconozcamos la fuente de la fe.

"Las hijas de Sarah Palin" (AFP)
¿Qué pasa en USA? ¿Es Obama un nuevo mesías, comparable a los ya nombrados? ¿Viene a inventar una religión del Estado o del mercado, para eliminar o dejar entre paréntesis (en la teoría o en la práctica) los valores fundamentales: el derecho a la vida, la dignidad del Otro Rostro Humano, la libertad, la paz, la justicia social, el amor... con el pretexto de representar la voluntad de poder colectiva?
Por sus obras lo conoceremos. Pero lo hasta ahora dicho y hecho no corresponde a ese esquema. No es un doctrinario secularista ni anti-secularista. Se presenta como una persona oportuna, en un movimiento social articulado que va a desarrollar los derechos sociales en su propio país y, según dice, el equilibrio ecológico, la paz y la seguridad en el planeta. Cierto que apenas habla de justicia global, por lo que nos queda a nosotros/as mucho que hacer. La cuestión es que no lo impida, ni lo dificulte, como su antecesor, enemigo declarado de Kioto, los Objetivos para el Desarrollo del Milenio, y un sistema de seguridad real por medio de las Naciones Unidas.
Lo mismo le pido a mis hermanos obispos y a mi hermano papa. Déjennos vivir en una Asamblea universal (ekklesía katholiké), con nuestras diferencias y nuestra común búsqueda de la verdad. No traduzcan el Evangelio sólo con la entonación de la derecha, de modo que resulte incomprensible para obreros, mujeres, inmigrantes, homosexuales, la mayoría de los jóvenes. Miren que este mundo no se acaba. Acabamos nosotros/as. No podemos dejar una herencia insostenible, una tradición incomunicable, en nombre de Cristo. Ése es el dilema.

"Michelle y Barack" (France Press)
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Creo que le queda un largo camino...
Esperemos que no le tiendan palmas y flores, que le canten y le den un platero para cruzar la quinta avenida...
En fín, el poder ata con pelos de diablo para no dejar el poder, y la corrupción monopoliza este Estado donde la pobreza alcanza cotas mas altas que las de África...
Un abrazo Joaquín, se que será padre ¡Te Felicito!
Carmen
la Conferencia episcopal española produce vergüenza ajena, acreedora a un suspenso en biología, otro en ética y otro en teología. El blastocisto posee individualidad meramente genética, pero aún no es un individuo multicelular. Dos pre-embriones pueden fundirse en uno o dividirse un pre-embrión en dos. Entre la tercera a la octava semana la interacción embrio-materna es constitutiva de la nueva realidad, llamada feto a partir de la octava semana. (Juan Masiá Clavel)
La vida a menudo es una maldiciòn de Dios, causa de la muerte por suicidio de tantas mujeres.
Este blog es moderado y paciente. Del blog de La Cigueña, post Un Nuevo Carisma, 08/11/08, entresaco, de abajo arriba: Las monjas no usan el cerebro.- Putería de las hijas de la GP.- Imbécil.- Mequetrefe.- Idiotas de Pagola.- Tontas, tontuelas.- Drogadictos.- Asco.- Necrófilo.- Vomitivo mentecato.- Hijo de Satanás.- Asesinos.- Sabandijas.- Basura.- Tarado mental.- Canalla de ZP.-
Me alegra verte de nuevo por aquí, Joaquín.
Buen artículo.
Viernes, 1 de junio
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
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Jose Gallardo Alberni| Junio 2012 | ||||||
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