Una guerra que muy pocos quieren es una guerra fantasma. Pero mueren personas reales
Mig regaña a Chimo por ponerse en huelga de hambre
Hola, Chimo
Si me envías esos correos testamentarios, tendré que contestar con una amplitud retórica de testaferro. Supongo que para eso también soy tu hermano. Pero me llenas, tú solito, la bandeja de entrada del e-mail.
Me alegra que hayas despertado de tus viajes por el inframundo. Ya sabes que Dios-a atiende a tus oraciones, sobre todo, si tú obras con esa intención. Las clases de Marciano Vidal el curso pasado sobre la autonomía (teónoma) del ser humano (creyente) y la exigencia de caridad política te habrán servido para despegar las legañas.
No sé si fue coincidencia que decidieras ingresar de improviso en el master de Cooperación al desarrollo sostenible y Ayuda Humanitaria que organiza el Instituto de Migraciones. Imagino que te removería los sesos y te ayudaría a salir de la cueva medieval, una vez despojado del odium theologicum.
Ahora estás más en la onda que yo. Los talleres de ayuda humanitaria te habrán dado las capacidades que no tenías para afrontar con las víctimas los largos procesos de reconciliación, en este planeta asolado por una treintena de guerras olvidadas. Carlos Martín Beristáin habla de “reconstruir el tejido social” para que las víctimas puedan sanar. En suma, tenemos la oportunidad –el milagro visible- de colaborar en la liberación de quienes han sufrido traumas (mujeres violentadas, niñ@s, poblaciones desplazadas, supervivientes de catástrofes y conflictos) con un método que procede del humanismo cristiano. Restablecer las capacidades asoladas –incluso el habla, la relación afectiva, la vida en comunidad-, empezando por las tuyas. Descubrir otras nuevas en quienes vuelven a construir la sociedad desde sus cimientos simbólicos y materiales. Ambos. Ellos y tú.
No conocía a Arancha, esa profe tan sensible que estuvo trabajando en terapia psicosocial con las mujeres y l@s niñ@s de Bosnia, después del genocidio. Cuando me describiste el gesto de las mujeres bosnias en el documental, mientras contaban las agresiones sufridas, es como si tuviera delante a algunas mujeres gitanas que se han hecho con las riendas de sus vidas gracias a la venta ambulante. También reconocí a Paco, nuestro amigo misionero en Congo, que las ha pasado canutas durante el trance de promover la comunidad de familias en el valle de Lukotola. Se pasan la mano por los ojos y la frente hasta la raíz del cabello, como si quisieran echar atrás los recuerdos más dolorosos, mientras fuman un cigarro detrás de otro. ¿No era así? Pues tú hacías lo mismo al regresar de México.
Pero habías dejado de fumar… No recaigas.
El pretexto de que es más fácil hacer buenas migas cigarro va, cigarro viene con los currantes en turno de noche y con la comunidad de toxicómanos en rehabilitación, a quienes acompañas, no se aplica más que a exfumadores, muchacho. Dónde habríamos ido a parar si hubiéramos seguido la regla en el juego de lenguaje de la fiesta tradicional mixteca. Sólo de pensar en las crudas resacas después de empaparse con el licor de caña que ellos mismos destilan –o sea, garrafón- me hace sentir crujidos en la espalda por la caída.
Lo que resulta mucho más atrayente es comprender y aprender los lenguajes de la sanación en diversas culturas. Tú mismo me has hablado de la eficacia con que María Dolores sana a las mujeres y a algunos hombres de nuestro barrio, aunque me cueste entrar en ese círculo por mis prejuicios de animal ilustrado.
Ya sabes la cuerda que le hemos dado los laicos -un desliz: le han dado, porque tú eres medio cura- al programa de los profetas contra la superstición, el opio del pueblo, la idolatría. Nos hemos impedido el gozo de contemplar las sanaciones como mediaciones simbólicas que conectan el cuerpo físico y social a un germen de diálogo con la divinidad, a través de l@s chamanes. Mujeres en muchos casos.
Sus ritos no son pasos militares para demostrar dominio, sino ceremonias en la intimidad que consisten en la caricia, la expresión de afectos, el grito, la desinhibición, un simulacro de orgasmo o una comida suculenta con caldo de pollo, de res o de chivo... como en la Montaña hacían los tuvá, o sea, los palabra-benéfica. Las mujeres también sanaban, pero con un rito añadido de secreto y purificación para que sólo participaran varones sin agresividad.
Es curioso que la forma de impureza o contaminación más grave entre los mixtecos no fuera la menstruación femenina, ni los cadáveres, como en otras culturas más jerarquizadas, sino la violencia física o la agresividad verbal. La autoridad mixteca o era realmente buena, o tenía que disfrazarse de no-violenta. Acuérdate de Marcelino, el líder más reconocido: un difusor de la igualdad en asambleas y cargos entre mujeres y hombres. La joven Linda, valiente e indefensa, a quien una vez un zorrillo la protegió de los militares que la retenían en un control, dando un salto desde el confín del bosque. Nuestro querido Juan Emiliano se ha encargado de educar a una generación de jóvenes, desde niños hasta el día en que se marchó con ellos a USA. Allí debe de estar ahora. Tod@s héroes y heroínas del camino recto: ña ndakú kúu yoo.
En nuestras culturas es impresionante el amplio espectro que alcanzan los movimientos sociales, cuando coinciden en una campaña determinada l@s hereder@s de la pedagogía popular, artistas de La Barraca y maestr@s de Freire, con las comunidades eclesiales de base, en un sentido amplio, tanto en Latinoamérica como en España. El movimiento contra la guerra de Irak ha llegado a ser tan plural y la ósmosis tan profunda que marcará con sello imborrable a toda una generación, desde la empresa donde tú repartías palomas de la paz para pegar sobre el mono azul marino, hasta la generalidad de los estudiantes que reconocían el riesgo de entrar en otra era de conflictos mundiales durante toda su larga expectación de vida.
Lo que no entiendo es cómo te las arreglas para perder todas las batallas con tanto honor. No quiero que mueras por pintar la estampa del santo. Hace apenas dos años te veía encerado como un santurrón. Ahora se te ocurre ponerte en huelga de hambre para ganar la guerra contra la guerra. Te has quedado hecho una sardina de las que comes todos los días.
Así no vas a encontrar una chica ni por equivocación. Pareces un faquir. Te has tomado tan en serio tu papel de fermento en la masa que estás consumiéndote en tu propio fuego.
Si quieres que te diga que tienes un par, te lo digo. Pero un par sin utilidad.
Perdóname, soy tu hermano. Soy religioso por la vida en comunidad, no por el voto de abstinencia; eso no es la castidad. Sé que me juzgas. Espero que seas misericordioso. Te vendría bien enamorarte… o te convertirás de sardina en bacalao seco.
No quieras dominar el mundo para conseguir que sea perfecto. Haz tu vida, Chimo.
Eso sí, no fumes.
Salamanca, 14 de marzo del 2003
Hola, Chimo
Apenas te habrá dado tiempo de leer el mensaje más largo de la historia del mail antes que comenzara la invasión.
No te deprimas, chiqui. Cómete un pollo para que se fastidien los enemigos del cuerpo y de la vida en la tierra.
Celebra con tu amigo Mario que no estamos en ese pantano. Sal esta noche y diviértete. Aunque no me harás caso.
23 de marzo de 2003

Mig está en trance de enamorarse
Chimo, gracias por acogernos en tu casa aquella noche.
No es lo que piensas. Es más grave o más leve, depende cómo lo mires.
El curso sobre tratamiento del agua en situaciones de emergencia fue tan motivador que estoy pensando con toda seriedad en cambiar de oficio, sin renunciar a mi compromiso más profundo con el reino de Dios.
Los técnicos de Acción Contra el Hambre son personas con una calidad moral que deja huella. No se resignan al trabajo asistencial, sino que han inventado una nueva práctica: la acción humanitaria. Ya sé que los franceses son muy particulares, pero esto es genial. Se dedican a tareas de advocacy para defender a las poblaciones de refugiados o a los desplazados internos a causa de conflictos armados. Son capaces de poner en riesgo el mero reparto de alimentos con tal de asegurar que las vidas de cientos de miles de personas se salven de una amenaza mayor. En el trasfondo está latiendo la solicitud de que se reglamente en el derecho internacional la “intervención humanitaria”, a través de Naciones Unidas, de modo que los trabajadores de las ONGs no sean meros peones en la estrategia de los bandos beligerantes en un país en guerra. Ya sabes que los conflictos de baja intensidad, que son la norma actual, producen muchas más víctimas civiles: chivos expiatorios de la rivalidad entre aspirantes a un poder local (¿y global?) absoluto. Supongo que eso era lo que intentábamos evitar en Guerrero, aunque yo no lo tuviera tan claro.
Compara esos parámetros con la actuación de USA, UK and the Kingdom of Spain en Irak. La baladronada con que se justificó la intervención militar era una pantalla de humo narcótico. No han encontrado armas químicas ni las van a encontrar, a menos que las fabriquen… Pero los "aliados" tienen tantos enemigos internos y externos que no podrían inventar las pruebas. Han actuado contra la ONU, contra el papa…
Por cierto que Juan Pablo se ha convertido en el abuelo de esta humanidad gestante. De aquel joven gesticulante contra la teología de la liberación en el aeropuerto de Managua a este anciano venerable ha pasado un mar de experiencias, al parecer bien asimiladas. Se ha llevado a la curia de calle, a pesar de las objeciones de los movimientos neoconservadores. Qué paradoja. Él los promovió y él los está poniendo en evidencia.
Lo que lamento profundamente es que la zona central de la jerarquía española –geográfica y sistémica- se haya cruzado de brazos después de la invasión, ante el hecho consumado de la guerra. Han pasado página como si dejaran que la historia juzgara en una especie de ordalía. No quieren mojarse con la resistencia contra ese imperio del sol poniente, una bestia de tres cabezas que pretende marcar con su sello a la juventud española y europea.
Al principio creyeron tener éxito, con ayuda de la ansiedad informativa por seguir a las tropas en sus flamantes conquistas. Pero después de unos meses sólo quedan los rostros desenmascarados. Ahora afloran esas pesadillas –no durarán mucho- recurrentes en la tradición española, hasta que hagamos una autocrítica tan profunda como los alemanes sobre su pasado.
La rancia Reconquista que concluyó con la expulsión de judíos y de moriscos. La figura modélica de Isabel la Católica, a quien pretenden hacer santa, como si no tuviera suficiente con haber sido mundial dominadora.
Admiro tu insumisión contra la guerra pero te aconsejo que seas menos agresivo. Si te han desplazado de la comunidad de rehabilitación donde servias debe de haber sido por esa rabia que no deja de expresarse y, sobre todo, que no deja hablar a los demás. No te digo que calles, como los jerarcas que ponen el dedo en la boca. Te digo que respires. Ya ves que estamos de acuerdo.
Has acumulado mucha tensión. Sal a un parque, corre y grita.
Bueno, hermanito. Lo de esta chica va en serio. En lugar de viajar a Irak con aquella delegación interreligiosa –para lo que vine a hacer el curso con técnicos de Acción Contra el Hambre-, estoy casi seguro que me iré con Stephanie a la zona de los Grandes Lagos, concretamente al noreste de la R.D. del Congo.
No puedo contarte nada más. Espero tener más suerte que en mis amores no correspondidos. Por si acaso, dejo que la iniciativa sea suya.
Ya la conociste. Es una mujer con un carácter felino. Una pantera de la acción humanitaria. Un bosque salvaje sin animales venenosos. Una conciencia inquebrantable. Fue religiosa en Paris cuando jovencita. Trabajó en la pastoral social con inmigrantes subsaharianos, senegaleses, en la banlieu. En concreto, se dedicaba a apoyar a las mujeres prostitutas para que no cayeran en la toxicomanía o no se contagiaran de SIDA o recibieran tratamiento. Luego estuvo trabajando en Sierra Leona durante dos años con ACH. Tuvo que afrontar peligros que no caben en las novelas. Cuando nos enredamos a hablar de proyectos pasados y futuros, acabamos haciendo el amor con un coraje de supervivientes.
Me parece que puedo fiarme de esta señal como si viniera de Dios. Me fío de la libertad humana si está bien dirigida.
Todavía no se lo he contado a mis hermanos de comunidad. A ti, sí, porque me conoces como si fuera tu otra mitad. Ahora veo que estaba llamado a ser laico, pero no encontraba la opción de vida que me llenara el corazón. En fin, ya es mucho hablar.
Un beso, Chimo
Y feliz cumpleaños
Salamanca, 22 de agosto del 2003

Mig otorga su bendición de hermano a hermano
Querido hermano
Me tranquiliza mucho que no dejes de apoyarme en este proceso durante el que no puedo escapar a mi fiscal interior. Ya sabes que resulta penoso despedirse bruscamente de quienes te han querido bien. Además están los votos... Es una descalificación canónica para toda la vida. Te colocan en la casta de los futuros purgantes… quiero decir, purgandos. Menos mal que no tuve tiempo de ordenarme.
Como buen enamorado o como un loco simpático, al menos, te deseo que llegues a participar de mi gozo.
A ti te haría falta encontrar una mujer mexicana.
Una mexicana que hable francés.
Una mujer con entrañas y mucha sensibilidad.
Una mujer que ame a los pobres y reconozca sus valores, en vez de culparles de su pobreza. Como se realiza la teología liberadora que conocimos en México.
Una mujer que te ame.
No sé, chico. Es una inspiración.
Antes tienes que salir de ese cuidadoso descuido de ti mismo. Te dará mucha calma, pero quedas vestido de invisibilidad en medio de la gente. The invisible man. Próximo a la extinción.
Comprendo que te cause tanta molestia cuando te repiten a diario que tienes los ojos hinchados, a sabiendas que si no trabajaras de noche, no podrías seguir los estudios. Es que no eres perfectamente invisible.
Cierto que los religiosos somos privilegiados un poco inconscientes. Pensamos que hemos renunciado a algo, cuando tenemos todo lo que necesitamos. Yo he podido estudiar lo mismo que tú, más que tú, antes que tú y sin quemarme las pestañas a la luz de los fluorescentes. También podría pensarse que eres un poco tonto, ¿no? Ahora me mirarás con perplejidad, como si no fuera posible siquiera plantearse que una congregación se haga cargo de tus estudios y luego, ahí os quedáis. Tampoco era mi propósito.
¿No has pensado que deberías estudiar otra carrera, ya puestos? Una carrera civil (como si la teología fuera militar), que sirva para encontrar una profesión. Aquí, en España, no existe el oficio de teólogo: o eres religioso o diocesano o movimiento neocon. Tenlo en cuenta. Ya ves que es lo mismo que te aconsejó aquel psicólogo jesuita, con ánimo de ayudarte. José María es un hombre de la generación de Alandar, la revista más abierta e integradora de las iglesias de base en España.
Pero tú harás lo que te parezca mejor. Do the best. Do the right thing.
Si de veras piensas que puedes contribuir en algo a la renovación de la Iglesia con esa querencia tuya de estudiar Sagradas Escrituras, será porque quien tiene que renovarse por ese canal eres tú.
La exégesis feminista debe de ser el non-plus-ultra, ¿no?
Pues ánimo, chico.
Pero no te olvides que soy profeta.
Salamanca, 23 de febrero del 2004.
Jueves, 16 de febrero
Religión Digital
José Arregi
Francisco Margallo
Juan Fernandez Krohn
Vicente Luis García
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Urbano Sánchez García
Josemari Lorenzo Amelibia