La gente está más que harta
25.03.07 @ 17:57:18. Archivado en Artículos
Crónica de la manifestación por una Vivienda Digna
Detrás de las manifestaciones celebradas hoy sábado, 24 de marzo de 2007, más allá de la mera reivindicación del derecho a la vivienda digna y contra la precariedad, encontramos un mensaje muy claro: el hartazgo social es insostenible.
MADRID.- Alguien de quien no quiero acordarme declaraba ayer que la crispación política había alcanzando ya “niveles prebélicos”… la verdad, no sé qué creer, pero lo innegable es el hastío que lo llena todo: la gente está harta de ver cómo la engañan, harta del permanente embuste político, harta de trepas de todo pelaje, harta del dictador Juan Carlos, harta de recalificaciones de suelo, harta de ver cómo faltándonos hospitales se malversa nuestro presupuesto para destinarlo a cosas como asesinar a centenares de miles de personas en Iraq, el Líbano, Palestina, Afganistán, el Sahara, Haití, Mauritania o cerca del Estrecho; estamos más que hartos de aguantar al partido de Francisco; hartos de cobrar como hace ocho años y pagar más del doble por cualquier cosa; hartos de que se use incluso a los muertos para lograr más votos, estamos hartos de la injusticia, hartos de estar hartos y no poder confiar en nadie, porque nadie en absoluto representa hoy a la clase obrera. Hoy por hoy, los políticos con cargo público solo se representan a si mismos, a sus propios intereses y a los de sus cómplices, familiares y amigos.
Como prueba de ello: hubo un momento muy especial en el transcurso de la manifestación… justo cuando la marcha transcurría frente al Casino de Madrid, sito en la confluencia de la calles de Alcalá y Sevilla. Una veintena de provocadores oligarcas tuvieron la ‘feliz idea’ de increparnos desde los balcones, mofándose de quienes nos manifestábamos exigiendo justicia social. Por fortuna existen fotografías que atestiguan algo surrealista: se trataba de capitalistas ‘de libro’, en estado puro, el arquetipo de un aristócrata global: tez recia, pose estirada, puro en una mano, copa en la otra, gomina, chaqué, chaleco, gemelos y un ilimitado odio brutal, visceral, antihumano.
Jaume d'Urgell







