Conferencia sobre déficit democrático
30.12.06 @ 02:24:36. Archivado en Ensayo político
Me llena de satisfacción tener la oportunidad de pronunciar esta ponencia en el corazón en la Facultad de Derecho de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, justo cuando el proceso de aprobación de la Ley de la Memoria Histórica se encuentra en fase de debate en el plenario del Congreso de los Diputados. Ha sido un honor atender vuestra invitación y gozar de la hospitalidad de los camaradas del Foro de Debate Universitario Alejo Carpentier, que me han brindado la posibilidad de visitar por primera vez este continente de contrastes, diversidad e ilusión.
Hacía mención al trámite parlamentario de la Ley de la Memoria Histórica, porque, ya sea al calor de las efemérides, ya sea por compromiso electoral, interés partidista, o de cualquier otra índole, el caso es que no se puede negar la aparición de un fenómeno político de tan hondo calado social, que va más allá de lo que se ha dado en llamar “fiebre republicana”.
En efecto, de un tiempo a esta parte, la ciudadanía parece haber superado tanto el miedo como el hartazgo que tan bien cumplieran su misión desmovilizadora durante buena parte de los 80 y los 90, y, a través de una larga etapa de “crispación política”, que vino marcada por el acostumbrado griterío de cafetería y un constante desafío de la prensa a nuestra capacidad de asombro; a través de esta larga etapa –decía–, el pueblo parece haber llegado a dar un importante salto cualitativo en el pensamiento común: por primera vez en décadas, reaparece y se generaliza la costumbre de cuestionar el orden establecido. Se enciende la chispa del inconformismo, entendido como un descontento que supera el ámbito de los meros gestores de la Cosa Pública, y se extiende al propio marco legal.
Jaume d'Urgell







