Coherencia Roja
13.12.06 @ 18:01:34. Archivado en Artículos
Crónica y análisis del evento informativo organizado por Corriente Roja, cuya celebración ayer martes 12 de diciembre, supuso un ejercicio de humildad en lo personal y contundencia en lo intelectual. Un acto cargado de contenido político, en el que se expusieron los ejes de su revolucionaria propuesta y en el que no se eludió responder a preguntas polémicas, con un estilo claro y directo.
INFORMACIÓN
El pasado martes 12 de diciembre, tuvo lugar el acto de presentación con el que la formación política Corriente Roja –que tanto interés suscita últimamente en medios alternativos–, ofreció una visión general de su situación, antecedentes y objetivos políticos, así como salir al paso de algunos de los entuertos más recurrentes, esclarecer dudas genéricas y atender las preguntas de la concurrencia.
Como se venía anunciando, el acto estuvo presidido por su portavoz más visible: Nines Maestro, a quien secundaron –por orden de intervención–, Mariano Pujadas, Luis Ángel Parras y finalmente, Tito.
Unos 50 asistentes
El evento, que contó con cerca de medio centenar de asistentes –entre afiliados, simpatizantes y público en general–, siguió los ejes esbozados en el programa que desde hace algunos días se encuentra publicado en la Red, cuya difusión ha ido pareja a la de la propia convocatoria del evento. Tras una breve intervención a cargo de cada uno de los cuatro ponentes, se abrió un turno de preguntas, que se mantuvo hasta satisfacer a la última de las cuestiones planteadas, siguiendo en todo caso los cauces de respeto y cortesía –no hubo ningún reventador–. Al término, se ofreció un generoso aperitivo casero, mientras ya en pie, corros de hasta seis personas prosiguieron con el coloquio de modo más distendido.
Y luego, a festejar la entrada de Pinocho en el Averno
De vuelta a la calle, muchos de los asistentes optamos por sumarnos a la concentración que se desarrollaba a escasos metros, frente a la Puerta del Sol, para celebrar la desaparición del golpista, criminal de guerra y dictador Augusto Pinochet, lamentar las reiteradas dilaciones en la instrucción de las causas penales dirigidas contra él, y denunciar la necesidad de que la justicia depure las responsabilidades a que hubiera lugar, no ya contra el máximo culpable del asesinato del presidente Salvador Allende, sino también contra el resto de su cúpula militar, los sucesivos gabinetes ejecutivos del gobierno ilegítimo y en general, contra todos aquellos que de un modo u otro hubieran incurrido en la comisión de atrocidades al amparo de la impunidad que les brindaba el régimen totalitario de los militares y la derecha chilena.
Jaume d'Urgell







