A propósito del encuentro mundial de las familias.
Juan Pablo II escribió en los años ochentas, una exhortación apostólica llamada “Familiaris Consortio” en donde expone todo un catecismo, hecho especialmente para la familia, con las ideas más actuales sobre lo que está llamada a ser, sus problemas y el futuro de la familia cristiana. Es un documento sumamente interesante por el contenido religioso, teológico y sobre todo por las aplicaciones en la vida práctica que se pueden llegar a tener.
Existen en este documento una serie de frases del Papa que hicieron historia, por su sencillez y también por su profundidad. Una de ésas frases es la que encabeza este artículo.
El concepto fraguar es importante entenderlo para poder encontrar el significado completo a la frase. En los metales, cuando se están trabajando en las fundidoras, existe todo un proceso de limpieza, de fraguado y forjado. Cuando el mineral se funde en los hornos, se separan los metales de las impurezas, y cuando el metal puro está separado, se pone en moldes para que se endurezca. De las adecuadas condiciones de enfriamiento, depende mucho la adecuada calidad del metal que se va a usar. Así, cuando el Papa dice: El futuro de la humanidad se fragua en la familia, lo que está queriendo decir es que, nuestro futuro como sociedad, como pueblo, como humanidad, se endurece, se define, se establece en la forma en como vayamos enriqueciendo o empobreciendo a la célula básica de la sociedad. Si la forma es pobre, nuestro endurecimiento será deficiente, y por lo tanto, la familia será mediocre, de pésimo acabado, que no servirá para los objetivos a la que está destinada. Si el fraguado de la familia es el adecuado, la familia tendrá fundamentos sólidos, que resistirán a las crisis y enfrentarán de forma exitosa los problemas que le vengan en frente.
A la luz de esta reflexión de Juan Pablo II, nos damos cuenta de que la responsabilidad de el fraguado en las familias, es de todos. Todos formamos parte de una de ellas y todos podemos hacer algo para poder enriquecerla. Para mejorar el proceso de fraguado al que está expuesta. Enriquecerla con valores, con virtudes, con el seguimiento del Evangelio, del mensaje de Jesucristo, practicando con el día a día, cada una de las cosas que nos ayudan a ser mejores como personas, enriqueceremos la familia y sin lugar a dudas, este bien que hacemos se irá transmitiendo inevitablemente a la sociedad en general.
Seamos pues esmerados en darle a nuestra familia un fraguado adecuado, porque en verdad, el futuro de la humanidad, se fragua en la familia.
RP
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Se ha remitido a los juzgados decanos provinciales los datos relativos a los niños robados. Se cifran en más de treinta mil los menores que entre 1944 y 1954 fueron recluidos en centros religiosos y luego adoptados por familias franquistas. El régimen consideraba su familia republicana como inadecuada para su formación. "Protección de menores" le llamaban. En las listas ha colaborado el Patronato de la Merced y el Patronato de San Pablo.
Valiente jerarquía católica y su defensa de la familia.
Carmen Bellver, te has olvidado de borrar en Internet tu último post EL VIAJE DEL ELEFANTE, UNA NOCHE EN VELA, DEL 6.1.09
muy interesante
Viernes, 1 de junio
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