Fuente: SIAME/Carlos Villa Roiz
Luego de que el Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, introdujera varios documentos y objetos en una Caja de Tiempo que se fijará en la Torre Oriente de la Catedral de México, el Cardenal Norberto Rivera, entrevistado por “Desde la fe”, habló de lo que él espera de la Arquidiócesis de México para cuando en un futuro sea abierta esta Cápsula de tiempo.
“Al encontrar esta Caja de tiempo, espero que sean más los laicos comprometidos en el anuncio del Evangelio; que esta Arquidiócesis sea más rica en sacerdotes para que ellos puedan hacer frente a las necesidades espirituales de las comunidades cristianas y que las Congregaciones de vida consagrada, en lugar de disminuir como ocurre en el presente, hayan recuperado su crecimiento, porque esta Iglesia los necesita“.
“Espero que al encontrar esta Caja de tiempo, la Iglesia en México viva un clima de mayor libertad. Ya se han dado pasos gigantescos en estos últimos tiempos, pero hay muchos cabos sueltos en cuanto a libertad religiosa que con el tiempo deben irse subsanando”.
Luego, Mons. Rivera Carrera señaló: “Puesto que el crecimiento de la población tiende a disminuir, espero que un futuro tengamos el número suficiente de jóvenes puesto que hay una tendencia demográfica a invertir la pirámide de la población, de modo que no sean unos cuantos los que sostengan a una mayoría de adultos mayores; y que ellos, las personas de edad avanzada –porque esta es una de las tragedias de nuestro tiempo en la ciudad de México- deben ser mejor atendidos porque ahora muchos ancianos no están preparados para enfrentar la vejez, ni psicológicamente, ni médicamente. Necesitamos, por lo tanto, que haya una mejor atención a lo que será la mayoría de la población en un futuro inmediato: los ancianos”.
“También esperamos – dijo- que el núcleo familiar que en estos momentos tanto está sufriendo con golpeteos mediáticos, se vea fortalecido conforme al proyecto natural: matrimonios de hombres y mujeres; que la vida humana sea respetada desde el inicio hasta su termino natural, y que todos los ciudadanos, católicos o no, gocen plenamente de sus derechos de libertad religiosa y de los derechos humanos, y que todos puedan contribuir en armonía para el crecimiento de la sociedad“.
El Cardenal Rivera Carrera concluyó que “esta Iglesia no tendría sentido si no es en orden a la comunidad; en ayudar, en servir, en hacer crecer a la comunidad, en el plan material y también en el espiritual, en el aquí y ahora, pero también, en llevarlos a la vida eterna”.
Viernes, 1 de junio
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
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Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
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