
Este sábado fue difundida la liturgia dispuesta por Catedral de la Arquidiócesis de México para los funerales solemnes del desaparecido arzobispo emérito Ernesto Corripio Ahumada.
En la liturgia se tendrán momentos de intensa oración donde la participación de clérigos y pueblo de Dios habrá de manifestar el respeto por quien fuera pastor de la Iglesia arquidiocesana de México. Los funerales no tendrán un motivo de luto preponderante sino que, por ser el llamado domingo del Buen Pastor en el tiempo pascual, se celebrará la victoria de Cristo sobre la muerte.
Los restos de Ernesto Corripio Ahumada descansarán en el sitio 41, fila 2, de la cripta de los arzobispos. En la misma cripta se encuentra el sarcófago de su antecesor, Fray Juan de Zumárraga, primer arzobispo a quien le fue entregada la tilma donde quedó estampada la imagen de Santa María de Guadalupe.
Ofrecemos a continuación la nota difundida por los servicios informativos de la Arquidiócesis de México.
SIAME.- Para realizar los solemnes funerales del Cardenal Ernesto Corripio Ahumada, la Catedral de México ha dispuesto el procedimiento litúrgico propio para la celebración.
Primeramente, la Catedral de México y las parroquias, rectorías y demás templos de la Arquidiócesis de México realizarán los solemnes repiques luctuosos que consisten en 70 campanadas para anunciar al Pueblo de Dios la muerte de un Cardenal de la Iglesia Católica. La Catedral hará tañer la campana Santa María de Guadalupe, la más grande e importante campana de la Iglesia Madre.
Este repique comenzará cerca de las 11:30 de la mañana del domingo 13; sin embargo, los templos de la capital estarán redoblando las campanas en señal de luto durante toda la mañana.
El padre Ricardo Valenzuela, liturgista de la Catedral Metropolitana, advierte que en ese momento comenzaría la celebración de la Misa Pascual, "no sería una misa de exequias puesto que la celebración dominical (el Día del Señor) es más relevante y más importante para el pueblo católico. Incluso, la importancia del domingo se hace más evidente por ser domingo pascual, domingo del Buen Pastor, en el que continuaremos celebrando la Resurrección de Cristo".
Por ello, los procedimientos litúrgicos sólo se modificarían ligeramente por la presencia de los restos del Cardenal Ernesto Corripio: "por ejemplo, la procesión de entrada se realizará con mayor solemnidad por la cantidad de concelebrantes que acudan a la Misa; también una vez que los obispos, vicarios y demás dignidades de esta y otras Iglesias particulares suban al altar principal harán una reverencia también al féretro del Cardenal Corripio", afirma el padre Valenzuela.
También, como marca la liturgia universal, durante la Misa se exhibirán cuatro mitras (símbolo de la cabeza que fue el Pastor como titular de una porción de la Iglesia de Jesucristo) representando al obispado de Tampico y los arzobispados de Oaxaca, Puebla y México.
El féretro continuará portando el Evangeliario, pues el Cardenal Corripio fue un ministro de la Palabra; junto a éste, también se encontrará su báculo en representación de su función como Pastor de la grey presente.
Aunque ordinariamente los concelebrantes y los sacerdotes presentes deberían revestirse con ornamentos luctuosos (estola negra), la preponderancia del Domingo Pascual obliga a revestimientos en color festivo (blanco). En este sentido, la liturgia del domingo será respetada en todo cuanto imponen los procedimientos litúrgicos para esta fecha pascual.
Una vez concluida la Misa, el señor Cardenal Norberto Rivera Carrera presidirá la comitiva de Arzobispos, obispos, nuncio y demás dignidades participantes que conduzcan los restos mortales del Cardenal Corripio Ahumada a la Cripta de Arzobispos de la Catedral Metropolitana.
Además del Arzobispo, los obispos auxiliares, cardenales, arzobispos y obispos invitados, son dignidades el Nuncio Apostólico, el Deán de la Catedral, el Rector de la Basílica de Guadalupe, los vicarios episcopales y el rector del seminario conciliar.
En este momento procesional, la asamblea podrá acompañar el itinerario con los cantos propios.
La procesión partirá del altar mayor, se trasladará por la crujía central para salir a la nave procesional poniente en donde la comitiva de dignidades bajará a las criptas mientras el féretro se conduce al altar de los Reyes desde donde será descendido.
Allí, el señor Cardenal Norberto Rivera Carrera y la comitiva entonarán cantos preparativos para la deposición de los restos del Cardenal Corripio Ahumada.
Por tratarse de un acto solemnísimo e íntimo, la Santa Iglesia Catedral ha solicitado que no se recurra a la grabación o videograbación de este momento, pues es entonces cuando el cuerpo llega a la morada en donde esperará la Resurrección. Este procedimiento, denominado inhumación significa la esperanza de la Pascua Eterna y por mandato del Derecho Canónico está rigurosamente prohibida la cremación o incineración del cuerpo de un obispo.
Luego de que los servicios funerarios depositen al Cardenal Corripio Ahumada en el espacio reservado para su dignidad en la Cripta Arzobispal, será el Cardenal Norberto Rivera Carrera quien realice el primer paleo de cemento en donde descansará su predecesor.
Durante todo este momento, el padre Ricardo Valenzuela sugiere a la Asamblea a permanecer en oración por el eterno descanso de Mons. Corripio.
Una vez concluidos estos servicios fúnebres, la Santa Iglesia Catedral deberá corresponder en las celebraciones novenarias conventuales, a los treinta días posteriores y en el aniversario de este acontecimiento.
Viernes, 1 de junio
Josemari Lorenzo Amelibia
Asoc. Humanismo sin Credos
Rodrigo del Pozo Fernández
Angel Moreno
Francisco Margallo
José Antonio Vázquez Mosquera
Sor Gemma Morató
José Manuel Bernal
Urbano Sánchez García
Jose Gallardo Alberni