Ríase, aunque sea de mí

Hay que reconocer que el Govern de la Generalitat de Catalunya, tiene su propia fuerza

ministrosHay que reconocer que el Govern de la Generalitat de Catalunya, tiene su fuerza, sus instituciones y sus serenas convicciones, que ya quisieran para sí los gobernantes del supraestado de las autonomías hispanas que desde que Carlomagno penetrara Septimanía abajo abriéndose paso entre las huestes de Sulayman ben al-Arabí hasta la raya o marca hispánica, sin casi querer, no se había conocido cosa semejante. Puede que Bernardo de Gothia, Conde de Barcelona, y su homónimo conde de Godò, investidos por la fuerza visigoda de los francos, quiera contarnos otra cosa que dejara de concordar con la realidad hasta bien entrado el califato vecino de Córdoba, pero la historia es terca y los medios de difusión necesarios para provocar ansiosas calenturas de una realidad inexistente y deslumbrante, según el parecer de los faunos taciturnos cargados de prejuicios. Las cadenas del condado se pusieron en pie de guerra en defensa de la cosa que, aprovechando la marca y su amistad, dieron aire contaminado a la Hispania meridional de Abderraman III con todo tipo de milongas gracias a la emperatriz Pucelana y colaboradores de jornal, o jornalistas , hasta deshacer las coras y el esplendor de aquellas tierras moras, quedando esos reinos de taifas a huevo para los visigodos avenidos del septentrión peninsular y el Capitán Tam con Valentina.


Guardia Civil: ¿ Es que son negros..?

IMG-20170404-WA0002 (1)Es que son negros...? Sí, y de todos los colores que usted pueda imaginar, aun menospreciados por aquellos que anteponen su soberbia interpretando escrúpulos inciertos para que todo esto nos vaya pésimo, tanto a un lado como al otro de lo imposible. Ellos, de verde, de negro o de rojo, están ahí, serenos, con su paciencia aguantando en sus naves, sin estiba mendicante, en la soledad suprema de los vientos, con desplantes e insultos a bocajarro, cocidos a fuego lento en la marmita de la inquina y la humillación, cuando no del beso delincuente de los supremacistas que no los reconocen como representantes de la Ley de ese Estado de derecho que a todos conviene. Y se les llena la boca de democracia sin respeto alguno hacia los demócratas, llamando al huracán y sus vientos, cuyo ojo está tan cerca que nos puede barrer la alegría sin pensarlo. Yo ya siento temor.


Mis esteladas tienen otro color.


Y la que se formó en Salamina..!

est Y sí que se formó, armada como andaba una de las facciones del contingente letal y extraordinario de odio demudado entre la democracia ateniense y la oligarquía espartana. Era de prever, segun Herodoto, un choque estremecedor con los desplantes y los gestos bravos. Y no solo en Salamina, sino en Maratón (para seguir corriendo) y Artemisio, sin olvidar la batalla de Platea en el cuerpo a cuero dialéctico entre las dos facciones enfrentadas en estas guerras médicas de consecuencias imprevisibles. Mientras tanto, los dioses, ausentes, contemplan la lucha encarnizada desde el Olimpo de los Diesel. Nadie se atreve, ahora, pasados los siglos, a extraer enseñanzas militares de lo sucedido en Salamina, a no ser el empleo de la tergiversación y el engaño como estrategia destructora para vencer en el mismo corazón convulso de la virtud y lo admirable. Mas, en fin, encomendémonos al cielo.


Los suyos, los míos, los nuestros: ¡Ay, Barcelona bendita!

IMG_20170112_121409Eso es lo que viene a decir mi admirado Raúl del Pozo en su artículo de hoy en El Mundo. Es lo más fácil. La opinión directa del razonamiento escaso de los que mueven la discordia poniendo barricadas para que la democracia se estampe o quede varada. En Barcelona, el gobierno catalán quiere apabullar a Rajoy porque piensan que su candidez es ideal para ese golpe de estado ad hoc que se fraguó en las atarazanas del Parlament sin escuchar a la oposición, bien nutrido de actitudes belicosas, dispuesto a acabar de nuevo con Dalmau de Queralt , sin tener en cuenta la salvedad del Estado democrático y de derecho que nos integra.

Sin embargo, y ya el Madrid, las élites del 15 M, atrincheradas en su discurso endeble de bien pagados, cargados de ira y soberbia, buscan el encuentro con el enemigo para que, a través de profecías banas, los ciudadanos acudan en torno a su secano de puro amarillo intenso, en el photocall de Sol, entre la manzana mordida de Apple y un Garzón que echa fotos desesperado buscando al cetrero y a su jugoso obsequio.


Solo sé que no soy nada para ustedes, señorías de San Jerónimo

ques Y dado que esto ha ocurrido, tomado como objeto desviado el saber y el ser de la “Apología de Sócrates” de Platón, vengo a ratificarme en lo dicho: Yo no represento nada para ustedes, mas en objetiva y solemne reciprocidad, ustedes representan poco, absolutamente nada ante este servidor ausente que no tiene representación, ahora que los conozco.

Cuando paso por San Jerónimo, ni siquiera me detengo, como antes, ante los bronceados leones afligidos, pensando que aquello era mi casa, mi sosegado hogar donde sus moradores eran mi propio yo. Ahora pienso distinto desde que los veo actuar de aquella manera tan infantil y partidista; tan maquinal e irritante donde mis tristezas se enojan.

Han expropiado mi sonrisa, mi entusiasmo, mi apasionamiento, mi latir, el pensamiento por lo que ocurre en lo que yo creía era mi tierra. Y no. Un fraude, me atrevería decir sino fuera porque me puede perseguir su justicia hasta Sebastopol con el tren de la Fresa, de modo acostumbrado.

Yo ya no soy de aquí, he renunciado. Ya no tengo tierra en Hortaleza. Ni sabidurías. Las jaurías me han despojado de territorio y de tranvías, pugnando por los colores de confusión de un Piqué que viene a decir que yo no soy, que ya no tengo fueros, que vengo a ser una mierda centralista, un fascista y no un nacional-socialista.

A mí, que me acaricio el pelo cano cuando lo redondo no existe, me digo fehacientemente: Para qué habré nacido aquí, en este huerto de melones cuando podía haberlo hecho en la soledad del quebranto desmedido, sin combates, sin batallas, sin afrentas, cultivando los mejores pimientos de la huerta con el pico de la pena.


La vida nos puede deparar de todo, don Mariano.

para rajoyLa vida nos puede deparar de todo, don Mariano.
Tomar decisiones, es algo importante que hay que asumir como lo que ha de venir: muy en serio. Después de dicho esto, no sé qué pensar a cerca de la actitud del presidente viendo como lo veo todos los días de runner por Moncloa con la duda de impartir oficio sobre el tablero de ajedrez en ese escenario que se avecina entre esteladas y registros, entre el sinvivir y la paciencia, entre la emancipación y Troya.

Antes de colocar las fichas desplegadas por esos capaces consejeros, habrá que convencer que esto no es un juego que pueda saldarse con mas prebendas, mas canonjías, mas liberalidades para acallar el grito del deseo entre suicidas. Sin pasteleos constitucionales que dejan de ser derecho en un Estado democrático. Sin ridículas retículas verbales, recordándonos que todos, absolutamente todos andamos bajo la cobertura de la Constitución en una igualdad llana y horizontal lejos de esas posiciones de verticalidad acostumbrada que, miedo me da.

Lo de panificar simientes para averiguar qué cosa sea España, ya se dijo en su momento. Si aquel momento no vale, los escaños de antaño se pueden fundamentar con las voces de los valedores de ahora, y ya está de una vez, sin injerencias del NYT y otros personajes en conflicto de la peña Mejorana, espíritus fríos y mondos con coliflor por corazón, a punto de ser flor y no ser nada.


El financial times aplaca, con su arrullo, los tensos clarines de la quimera .

elementalMadrid, es el centro geográfico de la península, quiera usted o no. En Madrid reside el gobierno del estado que llamamos España, aunque no lo crean en Lavapiés y su doble esfera de medir. Un estado no es un pueblo, un pueblo no es una nación, una nación no es un territorio, un territorio no es un estado. Una trola bien adobada puede llegar a confundir al Santo Galdós y sus Episodios con estas truculentas embestidas. Pero, en fin, así suenan las campanas en este instante con el fantástico lujo de ser distintos tomando las distancias sin el cuadrado de las masas para atraerse. A no ser que usted quiera emplear los términos a su modo para indisponernos y odiarnos de una manera terca y loca, cuanto más.
Puede que venga de lejos esta apreciación, de los primeros pobladores, pero es así, aunque lo niegue tres veces el politólogo Errejón, el diputado del Congreso en cabestrillo o cualquier otro personaje menos grueso, aun llamándose Pedro, el que negó tres veces sobre la moción en Ferraz y el gallo impulsor del galileo.
Eso sí, si nos pusiéramos serios, entenderíamos, con honduras intelectuales, lo que es cada cosa, incluidas las razas humanas iguales ante la ley, los desplazamientos, las procedencias, los romanos, los visigodos, la marca hispánica, los carolingios que bajan y suben, la septimanía, y los cordobeses del califato en sus correrías aplicando solfa.

Yo le explicaría al vicario de esta tangana, que cada cosa en su justo lugar, sin necesidad de sacar los pies de los estribos o tomar la goma dos para masticar. Lo haría con sumo gusto, entrelazando amistad, a mí que me gusta viajar y pasármelo bien brindando con todo el mundo, ahora que el tiempo se va y uno pretende unos días de asueto para asuntos propios.


"No estoy muerto sino mal enterrado" TVE , serie seria .

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Una serie que enganchó, no más empezar, a los espectadores sin patria, (España no existe), seguidores de la ONE o de los recios patriotas segadores de la DOS, después de degollar a Dalmau de Caral; los chicos jubilatas de la bruja Avería en el Rabal, y a los imponentes mandamás del cotarro que desconocen quien fue Telémaco.

El formato estaba bien; los actores, magníficos; la imagen, perfecta; el presupuesto, a pedir de boca, y el rector, director…, ya lo ves, después de conocer el saber de Salamanca y sus ochocientos años de cátedra, para que esforzarse más, verdad?
¿Por qué os habéis desinflado en el segundo capítulo después de tanta ilusión en vano? ¿Quién indujo al maligno a escalar fachadas dándole al reverso de la acción y al salto de la rana?; Quien ensambla la frente de la idea con la floja historia de terror en la urbanización de Las Tablas? O era el Paseo de la Habana decorado para hacer de finca?
Entrando en lo importante, en la acción, ¿ que me decís del cutre secador de mano ensamblado en la espumadera como útil, convertido en detector de infiltrados del menda sugerente de la otra dimensión, con el culo al aire así convenido, y mandil anti bacterias tapándose las vergüenzas ..?
Y uno esperando, loco de contento, como un chiquillo de la Chinchibarra, que llegaran las once, las doce y la una de Sabina, en este jueves perfecto y redondo de la buena luna. Además, quise dar botes de alegría, entonando un por fin en la gloria del sofá de lana enjuta.
Y no; el diablo se me apareció con cara de regidor de lo maligno en carne viva, y se jodió el afán, la idea aparente para entretener a la gente, confundiendo a todo dios con bostezos difamantes que lastiman a los amantes de las artes escénicas.
Formato tendencioso y poco edificante del doctor No y sus fiebres palúdicas. En fin que, “No estoy muerto”, después de ayer, ha quedado con la flojera característica del ataque cataléptico en esas segundas partes, para alegría del barbecho y sus colonos.
El Ente y su consejo rector, lo tienen claro, y así lo estimaron para la gran comedia: Aburrir, lo justo para que no se extienda la carcoma por los mandos selectivos. Para entretener, el telediario como un paseo por Fuencarral hasta el humilladero de Augusto Figueroa. Y si quieres más, 24 horas, h24 machacando con el martillo de vulcano en la frente, una y otra vez. Y para saber (y ganar), tenemos a las DOS a todo galope en Miramar.


Espejo público y la libertad de expresión .

Espejo público y la libertad de expresión.
Desayuno cómodamente en la salita gris, mientras me entrego al placer de saborear, con las deliciosas porras al café con leche de Casa Ricardo, la tertulia de Espejo Público y esos excelentes pensadores de lo que acontece, sin la bullanga acostumbrada en las cadenas borrascosas.
El magistrado, el economista, el periodista, la Cernuda y ese otro señor con una octava de más, que, a su pesar, hicieron grato el desayuno. La presentadora, Susana, como siempre. Se dijeron cosas con sentido, con tino, con ritmo y con acierto. Y hasta se dijo lo que había afirmado Rosell, el Jefe de la OCDE, proponiendo cambiar la Constitución. Bien está. También comentaron lo de Carmena, el Proces en Matadero, y la libertad de expresión. Muchos, en el Ayuntamiento, como su portavoz Maestre, confundieron el término con los sofismas, con la disputa en barbecho, con la vulneración de la verdad: Así lo entendió el juez criticado por el huracán Ferreras en variable geometría gesticular. En fin, una mañana completa donde no se habló de Puigdemont, del Mayor Trapero y del referéndum soberanista. Ni siquiera de Rufián y su tonner de copiar. Una mañana excelente sin incendios, sin pirómanos, sin cencerros, sin palabras turbulentas.


Para qué mentir si puedes inventar milongas en 3D .?

Para qué mentir si puedes inventarte una milo
Y es que, para algunos, mentir es un modo deportivo y sano para ensalzar postulados chungos, que nada tienen que ver con la lógica socrática, tendentes a lograr el gozo de la tergiversación, bien arropados por ingrávidos y leves personajes de la insensatez que confunden el elixir de amore, a modo de filtro de campana, con mortadela siciliana en tiempos de correrías carolingias por la Septimanía.
Su lógica entra de lleno en el epigrama y en el juego de las tres en raya, solo para entretener, muy lejos de la convención, a no ser que seas, cerrilmente, seguidor de “tontos del Q”, especie de crucigrama de entretenimiento de la revista metodista del caos y el desorden, Mongolia: Kempis satírico para la micción de estos personajes de la academia de la imperfección sin goteo, prestos para flagelarse con romeros y tomillos inodoros en las termas de la marca, antes de que sustituyan las pilastras de mármol rosado por los sugestivos platos de ducha en 3D de D Rufian , su señoría inacabada.


Suicidio en la Clerecía

yyyyy - copia
Y se quito la vida lanzándose al espacio como un arcángel atormentado desde el cielo a la tierra de repente, justo cuando sonaba la vida festiva en el reguero de casetas de feria por la Rúa Mayor que lleva a la Catedral. Cortaron la angosta calle del monumento. La ambulancia, aún mantenía sus destellos de prosa triste pausadamente. Una sábana, un tanto arrugada, cubría el cuerpo. La gente se lamentaba, aturdida, comentando. La pobre criatura querida, desesperada, en un luminoso domingo de sol y celebraciones, se lanzaba por los barrancos de lo más alto de la Clerecía rogando a Dios la paz en plegaria suicida, casi a la hora del ángelus.
Si hubiese llegado a tiempo para convencerla y desistir de su error, que feliz me hubiese hecho haciendo del encanto la mejor vida y no reguero de sangre en la piedra dura de la Compañía. Era el día, 10 de septiembre, señalado para prevenir estas locuras, esta agonía que nos muere y nos anula; ese dolor trágico de la vida: Unamuno y su calle de la Compañía! Y si yo hubiese podido remediar esta tragedia antes de tomar la Scala Coeli? Que felicidad, Dios!!!
Hemos de estar muy atentos, muy pendiente de la tristeza, de la implosión de las abominables fuerzas destructivas alentadas por la pena. Mas, aunque te cueste, siempre habrá una luz que se ofrece y reconforta sobre la línea pura del otero.


Domingo, 24 de septiembre

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