Ríase, aunque sea de mí

Doña Libertad con sombrero de fieltro.

Madán Libertad Alguien me dijo que se trataba de ella, de la Señora Libertad, mas conocida en los ambientes parisinos como Madame Liberté, francesa ella. El caso que, viéndola tan de cerca, no quise perder la oportunidad para saludarla. ¿Realmente es usted la defensora de los oprimidos, Madame?
"Eso dicen los gobernantes de los países que se llaman democráticos, amigo, pero, no crea". "Si yo pudiera ser escuchada en los parlamentos, en los foros internacionales, en los medios de difusión, mas de cuatro cosas les diría a todos esos que usurpan y secuestran la verdad con sus grandes dotes de vendedores de crecepelo a cerca del modo de acabar con las pillerías".

¿Cree que todo esto tiene solución?
"Espero que la tenga siempre y cuando los governors se encierren en la isla de Ellis por un tiempo y dejen de señalar al culpable de la Guerra de los Cien Años". "La culpabilidad está entre nosotros, ahora". "Si no sabemos remediar lo que atañe a la generación que vive y bulle en este instante, ¿como vamos a remediar las insufribles consecuencias de las generaciones por llegar?" " Y mira que llevamos años con el asunto..."

"Cuando me llevaron a NYC con la antorcha dorada y toda la parafernalia, me las prometí muy felices viendo como la prosperidad se afianzaba en aquel lugar, abriéndose, con timidez, la puerta de la justicia y el progreso con vistas al mundo". "Luego, en Europa, en el espigón del Sena, me quedé esperando que la mano del hombre hiciera algo por sus iguales sin que el río de la revolución se percatara". "Y sí, muchas manos acudieron para empuñar, nuevamente, las armas y organizar enfrentamientos caducos de millones de muertos,dejándome en el olvido por tiempo, por muchos años"

"En este último periodo de alegrías ficticias y rocambolescos pareceres feriados, aparece el misil de la crisis lanzado por no-se-sabe y, zas, en toda la boca, derribando las ilusiones del mundo y relegándome al plano que ahora ostento: objeto de museo en vez de símbolo egregio de la humanidad".
"Lo siento mucho. "Me he equivocado". "No volverá a ocurrir". "Podía haber hecho mas pero, requiero de ayudas que a veces no encuentro".

¿Y como ve la situación de España, ahora que andamos convulsos?
"No lo sé". "No tengo datos". "El INE no me informa". "Nadie sabe". Solo puedo decir que la patria de Ulises ya no existe, ni si quiera su ideal". "Los hombres nunca serán lo suficientemente buenos o razonables como para cumplir las condiciones que les obliga el contrato social". "Pregúntele a sus señorias de las cámaras de representantes". "O al cercano señor Rajoy": "Dígale que va de mi parte". "¡Suerte!"


Tráfico de perfeccionamiento activo con la estiba . (Comedia en un solo acto de contrición).

ramiroCuando tomé el ascensor, la reacción primera, antes de pulsar el botón del tercero, fue la de mirar con firmeza al espejo de cortesía y percatarme de aquella cara triste y amilanada que regía mi rostro macilento. No era para menos: me aguardaba el angustioso y fortuito momento de un desencuentro inopinado cargado de recuerdos en tan solo unos segundos: La atadura humana emboscada en los sentimientos.

Había llegado hasta allí, dispuesto a mostrar mis condolencias a la familia de Ramiro: Laurita y sus hijos. (Que guapa aquella mujer). Laurita, fue la secretaria general del Presidente de Sand and Co., empresa radicada en las islas Caiman en la que durante tantos años trabajamos juntos, codo con codo, a las órdenes de Mr Sand, un tipo extrovertido y amable que gustaba de tomar tortas del Casar en sus reuniones colegiadas, y decisiones con Cabrales sobre el modelo a adoptar para el tráfico de perfeccionamiento activo sin estiba.

Dicen las malas lenguas, que Laurita tuvo un romance con Mr Sand poco antes de que llegara Ramiro a enamorarse de ella. Quién no? Recordé a mi amigo en aquella etapa de nuestras vidas, cuando ambos compartíamos despacho en la última planta del edificio emblemático del skyline, para la venta de armas pesadas a los guerrilleros tamiles, y contadores inteligentes a las compañías de Gas mostaza. Me conmovieron los recuerdos. ¡Que tiempos, Dios! Las lágrimas surgieron de mis ojos de cuero muy repujadas. Cuando llegué al descansillo, la puerta entreabierta del rellano me vino a confirmar el lugar. Sonaban los Chichos. Pero, no, una confusión de mis mientes en aquel estado de angustia despejo mi duda:el sonido del viento del este.

Había gente en el recibidor de la casa que, después del saludo, reconocí con detalle: Eran los cuatro jinetes de apocalipsis fumando maría. La luna estaba en cuarto menguante lejos y al pairo de la perdida del amigo del alma. Los especialistas en funerales, instalaban los candelabros labrados con motivos del viaje de Caronte y su barca. Estos personajes experimentados en asuntos de plañideras y estados de congoja, continuaban a su bola protocolaria. En aquella habitación-salita de estar, sobre soportes desiguales, una tallada caja mortuoria de nogal biodegradable, con los restos de my friend Ramiro. Al lado y sobre la pared, la tapa. Ramiro, nada podía tomar sin tapa, recuerdo bien.

Ramiro, permanecía de cúbito supino en aquel lecho, con su camisa pachuli y su cazadora roja de Ferrari,(le encantaban las carreras) excesivamente pálido; ojos medianamente entornados, postrado de aquella manera seria y circunspecta. Nunca me lo pude imaginar así, cruzado de brazos, aburrido, él tan activo y servicial.

Al otro lado del tabique, se escuchaba a Laurita, insoportablemente desconsolada. Cuando lo supuso, vino hacia mí dejando a un lado a los primos de Badajoz. Estaba guapa Laurita."¿A que parece que está dormidito, Landelino?”, me dijo un tanto convencida.

La miré con ternura, tomando sus manos gorduelas y esponjosas. "Si, Laurita, parece que está dormido y en su última cabezada. Todos tenemos que dormirnos alguna vez"

¡Pero no tan de repente, jolín!.¡Él quería morir a los años! ¡Y yo me quedo aquí, no?

El furgón del último viaje, aguardaba en doble fila: negro intenso, impecable, sin un roce, y cortinillas de organdí, esperando al ser que dejó de ser para desplazarlo a la dimensión mas infinita.

Alguien lo indicó: “abajo aguarda el coche de difuntos”. Todos los dolientes dimos paso a los empleados que, prestos, fueron recogiendo los enseres: velones y coronas dedicadas, dejando la caja sobre sus caballetes para el último instante.

Cuando tomaron el ataúd, no con cierta dificultad por la falta de espacio, este cayó al suelo provocando susto y temor en los presentes por aquel espectacular estruendo. Las tablas y cuadernas se abrieron de par en par, así como las suturas del encofrado. Alguien gritó, histéricamente, pidiendo ayuda. Era Laurita.

Pasados los primeros momentos de tensión, uno de los operarios, partiéndose la pana en un gesto de altruismo, tomó el martillo en un periquete, clavando las tachuelas de dos pulgadas prestas para hundir en los puntos de conflicto a lo largo del entramado de madera y las holguras rochas del feretro accidentado en esta tragicomedia. Un tarareo imperceptible se intuía salido de sus finos labios de fumador de ducados, cuando, de súbito, y por el efecto, sin duda, de una tabla de gimnasia bien ejercitada, Ramón, el hasta entonces llorado finado, se incorporó milagrosamente, con la radicalidad de un Pilateka perfectamente entrenado.

"¿Que ruido es ese, Laurita?", preguntó el Lázaro envuelto en su mortaja morada. Laurita, desencajada, gritó tremendamente asustada. "!Tu no eres Ramiro, tu eres queseyó!"

El empleado de pompas, de súbito, dejó las herramientas, tratando de alcanzar la puerta de la calle de un solo salto.Los dolientes, despavoridos, se aturullan con monosílabos de terror tratando de tomar la salida. Yo, quedé petrificado de la mano de la incorregiblemente bella Laurita. No podía explicarme aquel milagro.

Rogué a Dios que me diera ánimo para comprender lo que allí pasaba, aquel suceso. Laurita, fuera ya de su hechizo, comentome que Ramiro no estaba muerto, que había sufrido un ataque de catalepsia, vuelco de corazón o cosa así. Eso había sido todo. No creí versión tan simple hasta que vino hacia mí la sombra decidida del amigo.

Licinio, soy yo, Ramiro. Algo me ocurrió, desde luego.

De repente, el sudario de Ramiro, desgarrado por el crujir de tablas, dejaba paso al hecho insólito para un fiambre. Si la física no lo acepta para creer, ahí está la metafísica y la imaginación. De su espalda desnuda y sus costados, comenzaron a brotar ramitas. Una especie de estructuras arbóreas elementales que iban engarzando las unas con las otras, hasta llegar a configurar un armanzón leonardino perfecto, de alas de mariposa. Una telilla casi invisible comenzó a cubrir aquel bastidor impresionante con diversos y bellos colores, propiciando nuestro clamor y el apoteosis cuando se desplegaron a la vista de todos.

Las alas, comenzaron a agitarse: Primero, tenuamente, mas tarde, con enorme aceleración, haciendo que el cuerpo de mi amigo remontara oportunamente hasta el espacio exterior mas allá de la ventana, en un alarde aerodinámico de pequeño drone.

"El Supremo me espera impaciente". (Que yo sepa, no estaba implicado en asuntos de revueltos).
Ramiro trascendió sin sudario tomando rumbo a esa otra dimensión que da a la calle, con la suavidad de los ángeles o como una bella mariposa que deja su capullo en la cima de un arbusto después de la eclosión.

Vimos, sorprendidos, como Ramiro comenzaba a perder trayectoria, sin ascender con la rapidez que se esperaba sino que, comenzaba a estacionarse con solemne placidez, junto a los balcones y ventanas del vecindario, aspirando el olor de los geranios, las albahacas, las madreselvas, pasando de una a otra terraza con la facilidad de una abeja, allí en donde germinan bellos gladiolos y otras especies de la flor de primavera.

Con angelical porte y ascenso desacelerado, siguió deteniéndose en las siguientes alturas dando que hablar a los vecinos incrédulos. Ya metido en los últimos tramos de sus viajes, aceleró violentamente rumbo al mas allá de la eternidad.

Ante aquella impresionante e increíble historia, quedé con Laurita para polenizar la vida de nuevo.


En cualquier momento te puede ocurrir cualquier cosa sin Casera, friend.

01.03.17 | 06:57. Archivado en CAPITÁN LEX

fumando En una de sus novelas ejemplares, Miguel de Cervantes vino a reflejar los poemas que elijo y que se ajustan a los sentimientos que en el instante afloran en mi epidermis después de esa hostilidad gratuita del que creía, sino amigo, gente a confiar por su cargo de relumbrón, mas veo que viene a mostrar su decadencia, su temor, su ira de maldito cabroncete vistiendo de Prada: Cabecita, cabecita/tente en ti, no te resbales/y apareja los puntales/ de la paciencia bendita. Verás cosas/ que toquen en milagrosas:/ Dios delante /y San Cristóbal gigante.

No obstante, me topo con una situación del mas rancio sentido de la ilógica. Conociendo a sus actores, siento deseos de actuar valiéndome de las certezas que me acompaña esta vida inquieta y que, a veces, me abstrae y confirma. Sin embargo, prefiero disipar esos deseos con la sana bondad que libo con la gente excelente que me rodea.

Mismamente, el otro día, paseando bajo los soportales de la Plaza Mayor de la tierra charra, la mas grande y hermosa de las plazas, ocurrió el caso. Estaba lloviendo, -momento ideal para que los agentes de confundida ralea traten de conocer “la vida de los otros” haciendo monigotadas en un remedo de la Stasi germana que daba pena. Un aparente indivíduo escogido para asustar en el casting de los badilas, clavó sus ojos de encendida furia sobre mí, nada disimulado, al tiempo que blandia el paraguas plegable de medio cuerpo, con menos ritmo que la porra de Jack Lemon en Irma la Dulce. "Ya está", me dije, "un sicario de la Vendetta". En principio, pensé que podría tratarse de uno de los tantos muermos alentados por la envidia que utilizan el sentido aleatorio de la vista para ofender, con ese tono de condena lúgubre y parcial de las bandas negras. Mas tarde, cuando lo vi alejarse batiendo el paraguas al aire con furia, no cabía duda: tiene que ver con la llamada telefónica "de confusión" al móvil y órdenes del personaje oblicuo que ya tuvo conmigo sus estúpidas y maquiabélicas razones de charrán. Ahora, el impresentable, envía a sus sayones de parte de otras partes para acojonar a las partes.

Los que pretendemos ser, y somos, personas en esta existencia racional, sin resquicios de maldad, podemos ser objeto de aprobios o atentados en algún momento, si no llevas Casera, bien por sicarios enviados a la brava y en silencio, o por fontaneros-electricistas habilidosos que pretenden cortarte el suministro por encargo de esos osados comemieldas sin ton y sin níspero. Bien se sabe que la literatura está llena de desafios y guiones que da de lleno en la realidad de sus mangancias. Aún así, se viene a temer a la ficción; se elucubra con ella y se actúa, en el momento mas inesperado, contra la historia o contra su autor, después de remover la ciénaga para señalarlo.

Cuando me vea con los galeotes, esos pobres condenados camino de presidio, antes de liberarlos de sus penas, si a mano viene, les diré que son mucho mejores que los pregoneros de la bondad cargados de poder. Y si, por un casual, me veo nuevamente con sujetos amenazantes asidos a la empuñadura de sus paraguas oscuros y amenazantes, no les diré que se eleven y se piren, como buenos "asustaviejas", sino que les daré de cachetitos junto a su señor, para que no armen mas con el barro y la tierra en el campo Sanfrancisco. También, les retiraré la merienda de gas licuado.


Volar, no solo es pasión sino confianza en las alas que nos elevan.

De este modo, quiero rendir homenaje a mis compañeros que, ahora, como el propio autor y la sintonía de aquellos tiempos, visten canas, cuentan sus batallas, se emocionan recordando mientras acarician con todo amor a sus nietos, frente a la fotografía del uniformado que, dicen ufanos, ser ellos mismos. Los que partieron hacia los verdes campos del Edén donde se cultiva la paz, esta sea con vosotros, queridos colegas.


La peseta catalana de curso legal del Banco de España

la pela "¡Vales mas que las pesetas!" Un dicho vulgar incluido en el diccionario secreto del Dr. No, en cuanto se refiere a la peseta catalana de curso legal en España, aún no sintiéndose españoles parte del séquito de la oligarquía, empeñada en demostrar a Marhuenda y a su perrita Marilín, lo que vale ser independiente frente a los españoles nacidos entre Solanas, Regoyos y el Zuloaga tenebroso, que un día decidieron probar suerte en aquellas tierras mediterráneas del porvenir, atraídos por su cultura, sus capacidades fenicias, sus polos de desarrollo, sus Encantes y porque para ellos, aquello era Eldorado, el norte de la liga hispánica donde estas atrasadas civilizaciones peninsulares anhelaban descubrir el esplendor sobre un Seiscientos fabricado en la Zona Franca, con licencia Fiat; la música negra del Jamboree bajo las arcadas de la Plaza del Rey. La playa de la Barceloneta, en meyba y calor; las Ramblas, maravillosas cargadas de flores, y la mar de cosas llenas de ilusorio porvenir, sin llegar a Sarrià. Y el Mediterráneo, al fondo; arena fuego y poesía de un tal Machado, el que cantó Serrat mientras Pablo se deleitaba con los pinceles y la belleza pintando y platicando en su protocubismo con las señoritas del Carrer d'Avinyó, ventanas al MOMA.

En su lengua autóctona, no se aprecian simpatías con la castellana, esa mía que aprendió a decir peseta, amando el vocablo sustantivado forever, hasta la llegada del Euro europeista que amplía fronteras y tiene sus crisis, dicen. Y nadie nos invadió; fue pura conformidad cuando se palpa la intención y se valora el interés.

Tuve ocasión de trabajar con directivos de aquella tierras mediterráneas, destacados cargos de la Cosa española, los mismos que ahora proponen la desunión del todo, junto al ecléctico discurso de don Pedro Sánchez, Margarita Robles y demás comparsa espanyola, en los altos del Círculo de Bellas Artes de Madrid: Círculos concéntricos, círculos cerrados de la progresía divina. Divide et impera: Julio Cesar aconsejado por Minerva, la diosa del saber en la terraza del Edificio de Palacio, antes del baile de Carnaval, todos disfrazados.


¿Quién me va a curar el corazón partío entre tanto charcutero ..? (Me duele España cuando nadie me ve)

26.02.17 | 00:01. Archivado en LA MIRADA DEL CRÓTALO

IMG_20170114_112649Cuando me aprieta el deseo de escribir, me da por contar cosas con la mano de madera, acordándome de Bretón, el padre del surrealismo, André Bretón y su "escritura automática", muy dispuesto a entrar a saco en el inconsciente oxidado y herrumbroso del cacumen, desentrañando, si se puede, lo que escondemos en los distintos compartimentos del caletre para el susto transitivo de uno mismo y los lectores.

En el casillero de la desconfianza desajustada, vengo a recordar las horas que he perdido, durante la semana, escuchando y viendo la tele y a sus protagonistas de siempre, con sabor a garbanzos, descubridores de las bondades del Caso Noos, sin tener en cuenta a Jaime Peñafiel y sus colisiones con el artículo 80.3 del vigente Código Penal tras la Ley Orgánica 2/2015, de 30 de marzo, dos años ha, recordado por mi jurista de cabecera: “..podrá acordarse la suspensión de las penas de prisión que individualmente no excedan de dos años cuando las circunstancias personales del reo, la naturaleza de hecho, su conducta y, en particular, el esfuerzo para reparar el daño causado así lo aconsejen”.

¿"Que puedo pensar del asunto si ya está casi todo dicho?", comentan las novias de los letrados a la puerta de los ilustres colegios de abogados: apreciaciones de todo significado, unos atiplados y otros, no como los pimientos de Padrón. Verdades como obleas de canela, estupideces interpelativas que vuelven a caer en el error como el boomerang de granito que si no te quitas te endiña.

Cuando se resiente mi mano articulada, paro para no lastimar la sensibilidad de los viajeros, desenrosco la extremidad a un cuarto de libra de presión, colocando, en su lugar, un tapón de silicon valley. Para desintoxicarme, tomo el brioso tren de Cotos deseoso de disfrutar de la nieve. El supervisor de las vías, nos interroga antes de embarcar. El menda y sus secuaces, nos dejan en Navacerrada como fórmula magistral del silencio administrativo de los gestores del maravilloso artilugio de ingeniería que trisca por la montaña. Que pena que se acabara. Y el churrete blanco de la dignidad tirada al arroyo de las Guarramillas. El tipo aquel, engreído y soberbio, sicario de la estupidez asentada en la mentira, menciona, con el pulgar invertido, que se acabó: "hasta aquí hemos llegao", con esa cara de barrabás en la fábrica de chocolate, que no da miedo. ¿Quién te va a querer, viajero que buscas al dios en Peñalara? Y, en fin, este asunto de podría remediarse mandando a los agentes del tren de la nieve a la vía con las nalgas a la intemperie, por mucho frío que sientan en sus bajos cueros incapaces.

Y le dimos la llave para el star y solo se le ocurrió abrir el casillero esperando noticias de la comunidad de vecinos. ¡Que alivio!; todos se ahogan antes de llegar a la tribuna de oradores. O casi todos. Los que quedan, cuentan y creen que algún día podrían llegar a ser presidente, controlando la palabra de Rufián el achinado, con el magistral discurso de Castelar desde su escaño de la Castellana que mira sin mirar en uno. Nadie abandona. No hace frío en este febrero loco de abonos cortos. Y la calor que nos sobra sin tormentas.

Mordiéndome los labios, compro un relicario de las puertas del cielo, en Arco, donde, dicen, los artistas están estacionados en la zona de la incompresión para ser despeñados en la Peña Celestina. Que penita me da cuando nadie me ve. Yo, este año, no he vendido ningún cuadro directivo de los contadores de Endesa, a pesar de sus resultados. No gustan por que dicen que son demasiado caros para los erarios tiesos pegando a la magia de la electricidad. Y dicen, también, (habladurías), que va a bajar el precio del kilovatio si no se aplica antes el tocomocho de Preciados con Carmen entre el "agua" y la pasma junto a la estatua del Rey de Nápoles en la puerta del Sol, Charlie III y la Cifuentes, que monta tanto, celebrando su cumpleaños de los 300 del monarca, que ya son años para una estatua que no se mueve cuando ve pasar a la rumanas mangando carteras en tres dimensiones. Y sus troncos apañados, bien maqueados, pelando el cable con los caninos para afanar el I-phone de la casa de la manzana Aple, donde, en tiempos pasados, se alojaba Rubén, el del Cortejo.

Sin incisivos nos quedaremos cuando venga el redentor de la mano de Maduro forrándonos a hostias por fascistas antirrevolucionarios. Y sin cuartos. Y sin pensiones pá que mos coma las carnes morenas.

¿Para qué quiero llorar si ya no tengo presión en las venas..? El corazón lo tengo partío en dos tiempos, partido, repartido entre los tres continentes. ¿O son cuatro los continentes del contenido..? Mas bien cinco. Me olvidaba de África y del Quiñón de Seseña.


Carnavales de Cádiz 2017: "El Mayor espectáculo del Mundo"

En Cádiz con Luis Rivero, Laura Rivero y Eduardo Valdés, emocionados, premiados con "El Mayor espectáculo del Mundo". Magnificos coros desde el Río de la Samba al Nueva Orleans de los blues. Y para Susana Díaz, un crítico tango gaditano para sí y sus gobernantes de la Universidad de Mareante de San Telmo, sin acritud. Un Premio muy merecido. El año que viene nos vemos, de nuevo, en el Falla, como buen andaluz, madrileño, europeo y mundial, con casa en Valdelagrana. Y el Puerto, para cruzarlo, si puede ser, en vapor, como las gambas de Romerijo.


Don Javier Fernández Fernández, líder de Ferraz

21.02.17 | 06:27. Archivado en CAPITÁN LEX

060120141312 Conozco a don Javier Fernández, el líder del Psoe, de vista. Nuestros horarios, a veces, coinciden en Princesa, Quintana, Arguelles, o en otras calles aledañas. Don Javier, por su gesto amable y su media sonrisa de tono cordial, es un personaje que me cae bien, tal vez porque camina por la calle, saluda a los ciudadanos con amabilidad, y porque barrunto que es un hombre cabal, al margen de la ideología que cada cual pueda profesar en sus ratos de pensar así sea su condición.

Uno, servidor, que no milita, ni siquiera, en el club de petanca de mi barrio, prefiere ser de la calle, hombre de la calle, un número mas de las confusas estadísticas.A la hora de elegir en los comicios, cuestión muy personal, me dejo llevar por las actitudes sabias de personajes entregados de verdad a la causa de un verdadero Estado de Derecho, dejando atrás las aleluyas, los requiebros a la verdad, las consignas de seguidores partidistas y vocingleros cuya virtud estriba en el alardeo, los besos de concordia y poco mas. A mí, particularmente, me molestan los banderolos y cartelones, con tamborrada incluida,de estos personajes machacas de asambleas interminables que analizan la nada en cónclave y ensalzan al grupúsculo colega con cuatro hurras y unas birras.

Estamos en un país aparentemente libre y, esas apariencias de libertad, las tendremos que cuidar tratando de conseguir el full up, lleno total de honestidad, si queremos construir una patria para esta tierna y frágil democracia que, en el instante, mas que fraguar y consolidarse en el encofrado del 78, se viene abriendo por las aristas del prisma, puesto con ganas por los ciudadanos de entonces tan capaces como ahora. Mas, con estos meneos y caídas de presión por la ineficacia de cuatro mendas, puede que se rompan los contrafuertes, inundándolo todo con el engrudo hormigonado y aluminoso de estos últimas propuestas añejas de tan poca densidad.

Y ya que hablo del ingeniero Fernández, dirigente del Psoe por la calle de Ferraz, y sus medidas de ingeniería política aplicadas al plan de reactivación, quisiera hacer mención de esos otros de su partido que, en lugar de ahondar para perforar y reventar las estructuras de hace nada en el tiempo, traten del amejoramiento de este Estado de Derecho adquirido por usucapión por todos los que estamos y somos, una vez superada la incertidumbre de la posdictadura. Pretender derribar los principios básico de la sociedad abierta con cuatro eslóganes, cinco amigotes de bullanga, el twitter de Jun y un señor galeno presto para hacer de la nada lo que no es, con sus aberraciones matemática de valores negativos, donde la raíz cuadrada de -1 no existe ni se espera. La aventura del pivot del Estudiantes no está en el triple como objetivo, sino en valores superiores inalcanzables. No estamos en la Confederación Helvética, don Pedro. Hay que echarle mucha democracia a la idea. Su teoría comunista, no cabe. Como mero espectador de la contienda, mas sí poseedor y destinatario del futuro continuo de nuestro país, dejo de entender cómo se las gasta la incongruencia y el desvarió cuando el ego inunda la cancha. "Su orgullo es más fuerte que su osadía", venía a decir uno de los personajes de Giuseppe Tomasi di Lampedusa en el Gatopardo.


DIEGO TORRES y su Penélope .

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Diego Torres, el bueno, es el que canta esta preciosa composición de Serrat, Penélope, tomando como argumento a la hilandera esposa de Ulises, que por amor destejía, a destajo, lo que en horario laboral realizaba, haciendo caso omiso de los tejos que le lanzaban los desaprensivos, esperando la vuelta de su infiel que andaba con las sirenas por esos mares de Dios.

El otro, ese otro es el mismo del Caso Nóos, que hace poco ha revolucionado el país con la sentencia dictada por la Audiencia de Palma, mandando a la sombra al interfecto, junto a su socio Urdangarín, por unos años hermosos, en base a las tropelías que quedan demostradas en los mil folios argumentados, y que pocos comentaristas y expertos se atreven a leer temiendo el vahído.

Las redes sociales se vierten en comentarios a propósito del despropósito de la Justicia, la Ley, el antiguo régimen, el Juez Castro, la fiscalía, la Zarzuela, la absoluta igualdad ante la Deidad ciega representada con espada, según la teoría del abogado Roca y los floreros reconvertidos para esposas: unas de rositas que unifica corazones, y, las otras, de acero superior para unir muñecas.

Los medios de difusión serios, se emplean a modo en sus opiniones corporativas editoriales. Los no tanto, según el viento de sus valedores, lanzan sus venablos tratando de alcanzar sus canonjías así gane la apuesta el mejor postor, sin importarle el asunto de fondo, la integridad o la desintegración del átomo.

Lamentablemente, después de tanto tiempo de aquí para allá con el caso, la costanilla de los juzgados, los paseíllos, el letrado de la parte que no se inmuta; el juez instructor, Castro, entrando en moto, en bici o en sportivo, y José Antonio Nieto, el cilíndrico vigilante de la casa de la Justicia “como mocito feliz” para la entrevista; después de la expectación de la Infanta saludando a los guardias, nada supera la decepción del público en general con esto de la aplicación de la justicia en función de la función (defunción), según sea quien sea a los ojos de la abogacía del Estado, Anticorrupción o la Hacienda de don Cristóbal: “Si naciste pringao y eres un pringao, el fiscal y las partes te verán como un pringues” “Si naciste con marchamo de oro en el pito, siempre te verán como un príncipe” Maky Navaja.

Los de las instituciones, después de lo visto, tan agustito. Y el abogado de la parte que nos ocupa, padre de la patria en excedencia, lanzando su mal de ojo contra en sindicato Manos Limpias después de la enchironada de su responsable y los cates profesionales a la letrada López Negrete, “para que te enteres: paga lo que debes”

Después de todo esto y siendo la sentencia la que es mirando a los ojos de Montesquieu, Garzón y su populismo pablista, pueden reclamar, con su mejor demagogia, la libra de carne a Shylock en cuanto se tercie y se tuerza la ocasión. ¿Quien puede afirmar, entonces, con rotundidad, que la justicia es sagrada y que este cura no es mi padre, por muy bien que lo entone el portavoz del Gobierno Iñigo Méndez de Vigo..?


Las nuevas generaciones no cuentan para estos expertos indolentes.

17.02.17 | 00:20. Archivado en CAPITÁN LEX

DIEDRO La transferencia de deuda a los nuevos españolitos, no solo les helará el corazón, como vino a decir el poeta, sino la cartera y todos los recursos para seguir caminando. El lastre, mas que gordo, es como una enorme bola de indecencia que se ha venido gestando en esta última centuria y que ahora viene a ser el máximo exponente de la deshonestidad. Y no son precisamente los gobiernos de derechas los que con alegría han tirado de créditos auspiciados por la deuda soberana, que también, sino aquellos grupos sociales reconvertidos en potencias políticas, que se dicen y erigen en defensores del pueblo, de los pobres, de los afligidos los que tiran de los pasivos cuando aun no nació el componente de riqueza suficiente para sufragar el dispendio. Y ese dispendio cuantificable, podría llevarnos a considerar en quiebra inminente a las próximas e inmediatas generaciones , si es que no se aplica el mismo remedio diferido del "invento científico". Y así, hasta el infinito finito del monetarismo crediticio que, aunque no se quiera, está a punto de perder la piedra angular del arco del sistema que lo sustenta. Aunque lo niegue Draghi.


La ministra Bañez y el síndrome de la generosidad pasiva.

mimLa Ministra del Ramo de las pensiones, afirma que los jubilados han ganado 1905 millones de Euros en poder adquisitivo desde 2013 en nuestro pais.
Es posible, doña Fátima, pero lo cuenta usted de tal modo, aplicando las macrocifras del informe que le procuró el experto de su departamento, que cualquiera que la escuche por ahí puede pensar que los jubilatas españoles de las distintas regiones y autonomías, andan boyantes comprando regalos para los nietos, fumando cohibas e invitando a cenar a alguna considerada pareja en el restaurante de First Date, con Sobera de testigo, en esas citas a ciegas organizadas por el programa de los novios, -aparte para seniors con reparos-, en las noches plácidas despejadas de tertulianos.

No exageremos, doña Fátima, pordiós, y hablemos en cristiano sobre los números sencillos, que las cifras gordas siempre tratan de confundir al personal con las macros y su inmensidad. Con un 0,025 de coeficiente a aplicar, no es para tirar cohetes con castillos de artificio. Tampoco para manifestar, con sus gestos, la arrolladora aporofilia (amor a los viejitos) del estimado Ministerio.

Ahora que hasta don Luis María Linde, Gobernador del Banco de España, marca el sendero por la trocha, desfaciendo el concepto de los expertos funcionarios, ¿que podemos hacer con las lindes de la cordura cuando la manipulación de criterios actuariales, nacidos del estudio y reflexión, tiende a infinito..?


Andrés Herzog contra los MAFOS del banco emisor.

andrés Herzog Se viene a ver la luz entre las espesas cortinas de los asuntos longos del Estado y el chafarrinón de Bankia. Tinglado de las Cajas con estiba FOB, y otras consideraciones de los makeups políticos donde la sombra de un Maki Navaja planea por el bulevar sin que los gendarmes financieros pongan coto a la reata de despropósitos que nos han llevado hasta este estrado. El Magistrado Andreu, por fin, toma los papeles del abogado Herzog por buenos, gracias a la extraordinaria visión de la deidad vendada y la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

Y aquí comienza la esperanza del Estado de Derecho para esclarecer lo que pasó, la responsabilidad de cada cual y el por qué no doblaron las campanas a rebato cuando se quemaba Tara. Una madeja de encajes bancarios, unos flequillos de cuentas por el método Hamburgués, una sonrisa de ciego, y las Torres Kio, mandando al oso por la costanilla de la tensión, a panpedir, con el padre Piquer en la plaza del Celenque.¡Tiene cojones!

Llegué a pensar por un instante que, en nuestros país las cosas de la justicia se tomarán en serio con esto de los dineros públicos y otros asuntos de envergadura, hasta que vine a toparme, de bruces, con el speach de la señora exministra Cristina Alberdi y exmiembro del C.G.P.J., en 13 TV.

Sorprendido por lo que dijo, no tuve por menos que agotar el whisky bueno del vaso de boca ancha con cubitos, y aplicar el giróscopo del entendimiento hacia lo que expresaba, con toda pasión, la ilustre letrada. Me pellizqué, comprobando, que aún estaba en el diván del revés y en el silencio del no ser. El resto de tertulianos, con el señor Leguina al frente, apoyaron la disertación de doña Cristina, sin tener en cuenta que, como yo, espectadores, muy pendientes de los planos, no dábamos crédito a lo que allí se comentaba.

El director del programa, un señor llamado Jiménez, ajeno a las bulerías de doña Cristina, trató de vendernos un producto maravilloso que elastifica las neuronas mientras conducimos por las radiales, evitando así la cuantiosa multa que nos puede caer, sin querer, cuando nadie nos ve. Carmelo Encinas y Pérez Henares, en su papel de figurantes de perfil plano, opinaron: "puede ser o no ser" (to be or not to be). Carmen Tomás, tomó la palabra, dejándola sin contenido en el amplio continente de la oración transitiva y el complemento directo. Andrés Herzog, el joven jurista y su boutique, no fueron mencionados para nada.

Apagué la tele desilusionado. Un vaso de leche me acompañó hasta la vitrina de los espirituosos. Cuando no entiendo nada, me fumo un ducados en el portal pasando la noche en vela bajo las estrellas dormidas de la memoria anual.

Concluyo advirtiendo al joven abogado, que permanezca atento a las pesquisas de los espías, las cloacas de la bofia y otros artistas del escenario político implicado, no vaya a ocurrir otro caso de pillada como a "manos Limpias sin Norit": Bien haciendo la comunión, o cualquiera otro menester de juventud, si el letrado no fuere misionero camboniano o trapense. Los tramperos siberianos actúan impunemente, y a plena satisfacción, en la vida de los otros.


Lunes, 27 de marzo

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