Ríase, aunque sea de mí

A las trincheras que viene el diluvio!!

img_20180307_170223 Las aguas se detienen sobre la mítica prenda, como un detente carlista bordado en el cuello camisero. Nacida en los talleres de la retaguardia, la trastornada maquinaria de guerra se pone en marcha con la belicosa idea de eliminar al enemigo, a los hombres, a los soldados del otro lado de la alambrada, después de verse las caras y comprobar ese odio sin fronteras que cada cual lleva estampado en el cromosoma pringoso de las médulas, aprovechando cualquier motivo para dar suelta a nuestro instinto grave, donde la guadaña, presta, juega a la destrucción llevándose por delante a millones de jóvenes rotos mirando al cielo que ya no era azul. Picasso no estaba.

Sí, después de una centuria, así luce de mona en los escaparates de los establecimientos de moda, de la milla bajando Serrano, tratando de evitar los aguaceros que a cada paso nos anuncian las noticias; los telediarios cargados de isobaras y del forro de las turmas interesadas; y otros modales del cisma, con una copa de chianti toscano en la mano y el discurso de cenutrio en la otra para convencer a la tanguista que lo duro estaba cerca y no en la batalla. Para eso estudió para espía difundiendo rumores, calumniando a Sampedro o difamando a Sanjudas. Haciendo ímprobos esfuerzos para que la cosa fuera de mal en peor en reconocimiento del sastrecillo valiente apodado siete machos. ¿Es que no tienes sentimientos? Así me busco la vida. El mundo necesita trincheras bien apañadas para estos nubarrones.


Lunes, 24 de septiembre

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Marzo 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031