Velay!, el presidente alemán Christian Wulff ha dimitido presionado por su propia conciencia, que no es mas que la del pueblo germano. Cuando uno pierde la confianza de los administrados, sintiéndose estos mas que defraudados por las supuestas corruptelas del responsable de su imagen, es de ley abandonar la poltrona, el palacete y marchar por el camino que llegó antes de que lo tomen de una oreja sacándolo de la fila, roja la cara de vergüenza.
Aquí, sin embargo, las cuestiones de la dimisión y el "yo me voy porque no me he portado bien", no encaja en nuestra idiosincrasia de pueblo honrado, aun visto para sentencia.
El acto de contrición de los nuestros, en el supuesto caso de que se dieran desviaciones de conciencia sobre la conducta sutilmente tachada de impropia, no se pueden dar en este recodo de la Europa meridional del toro de Osborne porque nosotros somos distintos, tan distintos como diferentes: Mediterráneos de sangre caliente, de mujeres apuestas y aguerridas con enorme sentido de la dignidad que nadie puede poner en duda. Iguales ante la ley, unos mas iguales que otros, pero iguales.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Julián Moreno Mestre
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín