Sin llegar a Ovidio, uno percibe que el mundo no es que esté cambiando, que lo hace de contínuo, sino que comienza a girar en nuestro cosmos en sentido contrario a su habitual modo, como un trompo o peonza cuya lanzadera fuera enrollada por una mano zurda de poca consistencia y habilidad .
Sí, así es. Y no nos caeremos por falta de seguridad jurídica apoyada por la Ley de Newton y esa Gravitación Universal dada por la puta ecuación del dinero bancario, -en cueros vivos estamos-, y la atracción de los cuerpos, sino por la repulsión y odio contenido en cada uno de los hemisferios domésticos de andar por casa y sus correspondientes masas bien calentitas en este instante de vociferio, insultos, acosos, zarandeos, gritos y abucheos dando rienda suelta al afilador sin chiflo que cada cual lleva en su neura loquilla para vaciar tripas.
Si Newton levantara la cabeza y viera la movida con los contenedores de ideas emponzoñados por la fiera corrupia, o a esos otros cargados de siglas gélidas, cantando a Riego, sin conocer mínimamente al valiente general vilmente ejecutado por "fascista", si a mano viene,¿ donde quedaría su atracción universal?
Llegará el momento en que nos encontremos con el caos sin remedio alguno: Es decir, sin salvadores, sin dioses virtuales y camerales, sin Genofonte, sin la imperativa y Real Casa de Correos (¿para qué?), sin Tomás, sin Santísima Trinidad, sin diputaciones provinciales y sin dividendos pasivos; sin nada. Tal vez bien marcados con la gran cruz negra y sacra del genial Tapies, para recuerdo.
Y eso es terrible para un Estado de Derecho que pretende no ser y sí propiciar que la sociedad sea una sociedad abierta al vacío sin escafandra por mucho vértigo que nos detenga. Para ello hemos de reflexionar, tomando oxígeno, si queremos abandonar la senda fernandina de no hace mucho, con los cienmil hijos en el Tyssen, usted que sabe tanto de historia en su memoria, amigo mío.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Julián Moreno Mestre
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín