Y es que, lo llevamos en la sangre como los glóbulos y otros elementos que surfean a travès del circuito cerrado de nuestra bella bestia. O, mejor, en el hueco profundo y oscuro del cerebro reptiliano, denominación de origen de esta especie casquivana y loca mas cerca de los infiernos que del propio paseo de las estrellas donde se logra hacer real lo artificial con los leds y sus diodos que iluminan nuestras esperanzas de bajo costo.
Sin embargo, aquí estamos, rompiéndonos el alma una vez más. Y todo por culpa de ese señor y el resto de señores, que somos todos, que no ven mas allá del horizonte divisorio de lo correcto y lo digno, según quien, o del valle de lágrimas, según quien, too.
Y así, mientras tanto, nos eliminamos a balazos, a miselazos, a navajazos, a hostia limpia para acabar con los malos, fanatizados por el chip que nos enroscan en el mismísimo trigémino del odio para siempre jamás amén. ¡Hay que ser gilipollas, Señor!
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Luis Recio
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín