Acabo de leer en El Confidencial, el artículo de porte del celebérrimo y decano periodista Jesús Cacho, muy interesante, sobre la televisión española y su mundo hertziano digitalizado, que te hace, no solo reflexionar sino darte la razón sobre el asunto que ya atendí hace algunos días y que, curiosamente, provocó las iras de cuatro lanzadores de especies que no entendían mi parecer, sin tener en cuenta lo agustito que se está con las cientos de sintonías de menú y los culturetas en la Dos cargados de satisfacción.
Desde luego que sí, friend. Sin embargo aquellos que somos críticos de convicción y queremos todo lo mejor para el género humano, ponemos nuestras defensas naturales en guardia, en cuenta atrás, cuando se enciende el plasma.
No sabes lo que puede venir después del atrevimiento. Uno no está dispuesto a aceptar, en su propio hogar, que cuatro bureles estultos organicen aquelarres en pelotas, refriegas ensayadas, propaguen bochornos como herramienta para atraer a la audiencia con ese mal gusto característico de los que saben demasiado de gilipolleces, y apliquen el libro de estilo de Belén Estaban hasta en los telediarios. ¡No me diga que apague el aparato con lo que me costó ! Y resulta que, el invento es de todos; y la casa donde se acomoda, nuestra. Y nos llegamos a acostumbrar a sufrirlos, que, aunque ustedes no lo crean, produce flacidez en las neuronas.
En una ocasión, me puse al habla con una de estas emisoras de pasar el rato, para un asunto de gestión, y el menda, que debía ser importante, me respondió de muy malos modos “Oiga, déjenos en paz. Aquí solo sabemos hacer televisión”.
Y otro si resulta que, lo que se pretendía para allegar interés a la diversidad, queda en un par de cadenas, cadenetas panfletarias y cadenitas para saludar a los amigos. Y de la programación a la medida del hombre de la Hispania Ulterior, ahora que andamos con la serie de Viriato, al gusto europeo del señor Berlusconi.
Después de explicotearse divinamente el señor Cacho y uno recoger lo que viene a insinuar el trillado periodista, no quedo muy de acuerdo con la actuación de mi estimada Vice Fernández de la Vega, en función de todo aquello bueno que quiere para los españoles, para el populo y esas cosas que rezuman popularidad cuando los fines eran ampliar posibilidades para aplicarlo a la visión del mundo conocido y no de acuerdo con los puntos de vista partidistas y el interés por una cabeza (de share) de las compañías cuyos criterios no tienen en cuenta la vista panorámica del sujeto pasivo.
Y mientras tanto, la tele del paseo de la Habana, con sus banalidades, utilizando el espectro claroscuro para que los césares puedan pasar a huevo el Rubicón.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Luis Recio
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín