Asustadito, acojonadito quedó el populo celtibérico a propósito de las acciones del poder verde transalpino. Animados por los augures, por los santificados popes de las finanzas, los ahorradores, los convencidos, los imaginarios de un mundo sin humos, sin containers nucleares, con la energía limpia y apropiada a pedales, compraron sus participaciones de capital con arreglo al precio de salida de la oferta pública de venta, OPV, de la gran compañía de energías renovables, que vino a ser de 1,6 € por acción.
Hasta aquí todo el mundo contento y felicitado por lo que representa, en estos instantes, la puesta en faena de nuevas expectativas empresariales con la garantía de la buena gestión.
Cuando se inicio la cotización de este valor en la plaza Degli Affari de Milan, la del dedo en “peineta”, obra del artista Maurizio Cattelan, los paneles de la lonja italiana comenzaron a marcar, al parecer, el precio final de la oferta en Italia, 1,3 €. Su homónima madrileña de la plaza de la Lealtad, para no ser menos y ajustarse al encaje, también.
“Esto no hay quien lo entienda”, contaba un señor de Murcia con intereses en la huerta. Estupefactos quedaron los de Villamayor y sus piedras maceradas por el sol. ¿Cómo es posible? Si se me adjudica a 1,6 y en un flash de pantallazo se coloca el valor en 1,3, ¿que está pasando, don Procopio?
Las entidades españolas, con paquetes abultados (fondos de inversión) y miedito entre sus ingles, comenzaron a desprenderse de papel, ipso facto, por lo que pudiera pasar con lo verde.
El caso es que, al casar oferta y demanda y matrimoniarse por un precio, las pérdidas para estos agonías que se deshicieron del papel, han sido considerables en estas primeras horas de la mañana azul.
Fue pasando el desayuno de mala digestión,(no eran las porras), el aperitivo con ardores imposibles (no era la aceituna), la comida frugal , sin ganas, hasta que, a eso de las cuatro o´clok el mercurio del valor comenzó a elevarse, con aplausos de la concurrencia en el parquet y vivas a la CNMV, llegando alcanzar el índice el 1,6 € por acción. Todo ello, sin que las aspas de un solo molino se activaran.
En fin, todos satisfechos en una jornada de nervios y algún que otro arrechucho. Los cagaprisas que se precipitaron, vinieron a dejar en el campo de los lidios un 18% del valor de adquisición. Mira tú.
Lo de Sanchez Dragó y la quema de sus libros de contabilidad, solo queda como anecdotario de la jornada.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Luis Recio
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín