Cuan poco le queda a los fumadores empedernidos de colilla fácil... En cosa de un par de meses, todos al fresco con el cigarro en comisura y la tos entreverada en las entretelas de los alveolos pulmonares. Que invierno, por Dios.
Yo ya lo padecí hace unos años, cuando dejaron en suspenso el permiso del fumeque en la cafetería de la empresa. Entonces, solución drástica: todos a la rue a fumar adoptando el principio del círculo de tiza imaginario para crear mas nucleo entre los fumetas.
El primer invierno me costó superar el trance, acurrucado en un rinconcillo del lujoso portal marmóreo, luego convertido en el photo call de los fumadores empedernidos. Los grados Celsius se percibian como alfileres en los huesos de cristal soplado, quebrándose las articulaciones cada vez que te llevabas el cigarrillo a la boca. Insoportable tiritera contra el vicio. Los que lo teníamos arraigado en las profundidades del almacén de nicotina, no cejábamos en pasar frio a fin de deleitarnos con un rubio de Virginia a calada profunda y bocanada genial, sensual, hasta que, sin remedio, teníamos que recurrir a la baja por enfermedad con los cuarenta de fiebre.
Algo parecido le debió ocurrir a Asdrúbal el cartaginés, que, sin “Fortuna” falleció víctima del ataque de un “Celta” mercenario. Y esto pasaba ya en el 221 antes de nuestra era.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Luis Recio
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín