Un hombre consecuente con sus ideas. Un hombre bueno. Vivió con el breviario de la justicia y el diálogo en sus manos, aupando la dignidad del trabajador al lugar que bien le corresponde en una sociedad plural y justa.
Me presentaron a don Marcelino en el Ateneo de Madrid con motivo de unas conferencias. Aquel hombre impecable, con su jersey tricotado por la dama que siempre le acompañó, cara de bondad y mirada limpia, me ofreció su mano en un “chócala, amigo”, sin buscar procedencias, con toda la cordialidad de la buena gente. “Vengan esos cinco, don Marcelino”.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Luis Recio
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín