No se precisa ser educado para andar por estos lares de Dios de la mano de la confianza, la prueba está en la infinidad de ladrillos que bullen a su antojo coceando y dando hostias a diestro y siniestro por calles y vericuetos, arrabales; plazas públicas y escalinatas. Pero ayuda eso de tener formas, mantener disposición altruista para los demás y ser medianamente flexible con los congéneres cargados de simplezas y banalidades, como uno mismo.
También se demuestra esa mala educación, si cabe mas criticable, cuando el sujeto en cuestión se blinda, desconecta los sensores, se hace el sueco o, simplemente rechaza cualquier mención de un cualquiera para aplicar el silencio mas plano y obstinado que uno pueda percibir en el infinito de la nada.
Y eso le pasó a un colega cercano a esto de los Blogs que tuvo el atrevimiento de dirigirse a un político de moda, ocurrente y peliculero de grandes filmes de los cuarenta, sugiriendo tomara interés por algún asuntillo desbarrado, de poca enjundia, de la tradición de don Mariano José de Larra.
La respuesta fue inmediata por parte del señor González Pons: el silencio administrativo; el mas plano y contumaz que uno puede percibir en el infinito de la nada.
Pues nada, señor Pons.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Luis Recio
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín