
Yo, señora diputada, señoría, confieso que llevo calcetines con sandalias, llegando a establecer, en consenso con mi conciencia y honor ciudadanos, el acuerdo t´acito con los dedos de los pies de resguardar a estos en los calentitos patucos tobilleros cargados de diseño y colorines bejaranos, evitando la intemperie.
Sé que pueden llamarme la atención las fuerzas de seguridad a mi paso por San Jerónimo, en el agosto rabioso, camino de ninguna parte; mas así me siento cómodo, señoría.
Si no llevo calcetines en los pies, por seguridad, por higiene, por respeto a los demás, me siento inútil, como desnudo; pobre de solemnidad, y escalofríos.
Además, en contra de la estética, el hombre exhibe, con sus pies desnudos, lo que nunca ha de mostrarse en público; un ramillete de percebes acostados en fondo de a cinco, tan rabiosamente deformes que bien puede uno mirar para el cielo si no quiere encontrarse con la horma de su zapato en el Bundestag del colega del Frankfurter Allgemeine.
Mejor guardarlos en calcetines, créame. ¿Se imagina s.s. a los señores diputados calzando sandalias naked en el hemiciclo?. ¡Y nada de "Manolos"!
Me he acostumbrado a esta forma nórtica de vestir que, si a mano viene, aprueban una ley para que los mimosos dedos rupestres de los celtibéricos viajen sin protección. Entonces me negaré absolutamente pidiendo asilo político donde haga falta. De mi se puede esperar cualquier cosa.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín