
Ya viene de viejo el asunto, desde que los pueblos primitivos y afanosos inventaran el dinero, y con ello mantener a buen recaudo sus reservas de enormes esfuerzos.
Mas tarde, y a la vista de ciertas inmovilizaciones de aquellos tesoros, se inventó el crédito para vecinos y allegados con la garantía que cada cual dispusiera, una vez revisado el caudal y la cosa garante. Y así, como en un cuento narrado por la realidad, se inventó la banca.
Una vez hechos unos expertos en esto de mantener reservas suficientes, y atendiendo a la demanda, la autoridad se inventó el encaje bancario o coeficiente de Caja, teniendo en cuenta infinidad de factores que dieran razón a sus balances y al buen hacer de estas casas de crédito y depósito.
Y todo, con la garantía del Estado y las instituciones bancarias que saben muy bien conjugar tiempo, valor y honestidad, tratando, a su vez, de igualar la ecuación para que el coeficiente de caja fuera tan puro, transparente y eficaz que nadie pudiera señalar a nadie a cerca de la cuestión que nos preocupa a los no entendidos sobre el advenimiento de chiringuitos, corralitos y nidos de cucos y autillos, ahora que andamos todos un poco orates y estresados.
Ya lo vino a decir el Gobernador del Banco de España, el Gran Revisor de la cosa, Fernández Ordóñez, hace tan solo unos días, a propósito de los índices de solvencia de la banca europea y española: “ No hay que apurarse; el puente puede soportar muchos camiones cargados de arena en base al cálculo de su resistencia”. Un ejemplo excelente de la obra pública.
Mas la cuestión viene a caminar por la senda de lo especulativo, sin ser alarmista, desde luego, dada la peculiaridad de los movimientos financieros que fluctúan a diario en las lonjas de valores que son, en último término, los que miden , con su potente sonar, el grueso del boquerón en los bancos de pesca en aguas jurisdiccionales y alta mar. Aunque los expertos estén al loro de contínuo, a veces se da la paradoja de confundir la Terranova y sus bacalaos con la pesca de bajura y su rica sardina espeteña.
De todas formas, no estaría de más revisar ese cuatro de coeficiente-handicap para que la potra de las finanzas se ponga a galopar al son de la marcha unísona en el Grand National.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín