Si quiere mantenese a salvo de las tropelías que se vienen cometiendo en Sotewo, es decir, en este país donde nacimos usted y yo, tiene que hacerse el duro como un Amadeo y su ley, -moneda acuñada en el reinado del monarca lombardo para aquellos que saben de numismática-, si no quedas mas perdido que el general en un laberinto bolivariano.
Sí, me estoy refiriendo, como le decía, al país de los atropellos y de sus causantes que de continuo alardean de Constitución, de los tres poderes, de la democracia pasándote las llantas del luxuri-car por el costado de sus blindajes. Y de los damnificados de esas imprudencias que, habiendo señalado a los “mejores” del grupo, sin conocer a los mejores para elegirlos, nos implantan a los “mejores”, ni siquiera por inducción , solo por intrusión decimonónica del bipartidismo yuntero llamando al pan, pon y al vino, amargo, en el vocerío del patio de luces de nosecuantos decibelios sin nada de taquígrafos y poca luz.
. Ahí están los “marotos” de la ley y el orden, calada la maneta de arranque y esperando en el semáforo para atropellarte; ellos, magníficos especialistas de la cosa, con las prisas enganchadas a los puentes dentales de fin de semana, y los implantes de titanio lucidos y brillantes.
Y lo hacen con la seguridad que les otorga la norma y su interpretación (osadía del mundo mundial), amparados por esos escribanos de actitud ágrafa que solo saben de colines. Cuidado con Sotewo, con doble t, que lo tiene usted al lado.
No es necesario ir con la roja a África del Sur pendientes de la seguridad. Aquí la inseguridad jurídica, la inseguridad que presta la mentira, la acción delictiva, el hurdido tironéo, la mala breva, la tiene usted aquí en Sotewo.
En cualquier lugar, en cualquier rincón de este país polar donde te puedes quedar frío, helado machadiano, pueden pasarte las llantas de sus blindados por la bisectriz del alma sin ningún rubor, deportivamente, sin rechistar; como si nada pasara después de cada empeño. Deporte nacional; se practica como deporte nacional el asunto estepario de Sotewo.
Para mí, casi todo está ya hecho, si no estalla y eclosionan las capas tectónicas donde se sustenta tanta impericia y osadía. Antes mas; conviene recordar que la estrategia de los entrenadores, los árbitros y jueces de línea, no saben distinguir de la verdad cristalina de la verdad compuesta de múltiples interpretaciones vectoriales para confundir, recurriendo a filosofías de las tres en raya tan criticada por Protágoras.
En la callejuela donde vivo encerrado con mis penas, las alegrías huyen. Ni estoy vivo ni estoy muerto. Ni contigo ni sin ti.Ya no puedo caminar ni de noche ni de día, ni palante ni pa tras.
Sobre la arena del redondel, torito noble ten compasión. Y el bruto sin obedecer, arranca e intenta descoyuntarme. Brutalmente. Y ellos, mientras tanto, superándose, superando las bolas del squash y la chicha amorfa que rodea su cintura. El humo ciega sus ojos. Esa es la actitud, mas esta es longitud.
Dos tallas mas no sanan mis heridas. Tengo ganas de fumar y de beber un trago. Se fueron los test llegaron lo tac y las resonancias magnéticas de la Unión. Los pringaos se vuelven contra la idea. ¡Sotewo libre de currutacas, man que pierda!. Unas birras de Cruz Blanca en el mundial. Joe, que trago mas amargo.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín