Lo están consiguiendo los chicos de la roja. Estos muchachos están exponiendo algo exponencial que tiende a dar alegrias a la gente corriente, que somos casi todos los que componemos esta peña ilusoria.
Y no funciona el Metro .Y no se puede viajar en Metro. Y se incumplen los servicios mínimos del Metro. El Metro para los que lo trabajan. Las calles ya están puestas, supongo. Así le hablaba el papá a su niño en brazos.
A mi, realmente, no me afecta esta huelga en el metropolitano porque yo soy rico y viajo en helicóptero de dos turbinas con reversa, pero esos pobres desgraciados que viajan bajo tierra como ánimas benditas pendientes de un reloj en la muñeca para llegar al curro, no es de ley, cojones.
Cuando nos asomamos al cosmos, al hondón del vacio, mil palpitaciones saltan haciéndonos preguntas sobre esa paradoja que muy dentro de nosotros intenta acosarnos. "... y por tanto, no somos nada".
Creo estamos en un error si nos consideramos nimias vaguedades de un todo enorme. Y no es así como se ha de describir la cosa del ser y la existencia. Desde el momento en que mantenemos el tipo en este terrario elaborando cantidad de información en vivencias para las generaciones venideras, ya somos útiles e importantes.
Y si lloras, también yo lloro. Y si la tristeza viene a nublar tus entusiasmos en este país de Europa, yo también quedo triste, porque este país de Europa es latino como tú y como yo mismo. Tuyo y mío.
Y aun no siéndolo, porque las nacionalidades son meras ilusiones de las entendederas que vienen a distraernos de lo sublime, seguiría siendo latino; ese latino de las Américas en viaje de vuelta que quiso hacer las Europas, ahora sin carabelas, solo, con su pequeño equipaje de mano cargado de ilusiones.
Esta es mi diosa Fortuna. Es mujer; es mi diosa. Una diosa que no me confiere riquezas aúreas ni fanegas territoriales, ni dineros contantes; ni siquiera créditos financieros.
Esta diosa solo me obsequia con cariño; cariño cuyos componentes me hacen elaborar infinidad de proyectos que conforman mi modesta vida.
Seguro que montaría en cólera soltando sus acostumbradas interjecciones al aire, a todo vocerío, en un cololquial bis a bis con la pared que limpia y da esplendor a la conciencia, quedando demostrado que es usted un machote; el machote de siempre que se cabrea como un machote de verdad. O una señora respetable. Piense que los machotes que se precien suelen quedar casi siempre como rerspetables señoras con abanico en ese encuentro con el espejo del baño que demuestra lo que uno vale.
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A mi amigo Carlos Carande
Creo que con su imagen y la música que ilustran el post, puede ser suficiente para componer la idea que quiero transmitirles. Si no lo consigo, creanme que lo siento. De todas formas el título tambien sugiere la especie del hombre bueno de mi personaje, Carlos Carande. Él suele decir, en sus mañanas de carnaval, que bien vale la vida con su Sunny, aun con la canalla que, causalmente, encontró en la realidad pretendiendo hacerle desistir de la aventura.
http://www.youtube.com/watch?v=mGxBwiadXms&playnext_from=TL&videos=_x8fjbX6S6A

Miguel Escolano, profesor de Contabilidad y gestión financiera.
Cuando el salario mínimo se encuentra al límite de la pobreza; cuando el mileurismo se acepta como regalía del cielo entre los trabajadores universitarios de intelectualidad trabajada en aulas de medio mundo; cuando muchísmos colegas de la grey, de lo gris, cuyo esfuerzo laboral mantiene un salario del 0,7 miles de retribución cash , aparecen estos señores con el ejemplo, las diferencias y la curatela, dando consejos almidonados hablando de capacidad, de inteligencia, de actitud, de medios, de experiencia, del buen hacer, y de la retribución baja de estos elegidos.
Ester señor, donde lo ven, descubrió América sin ningún atisbo de maldad. El era así; le gustaba navegar por los mares oteando el horizonte y pendiente del vigía.
Este señor no se mareaba nunca aun viajando en un cascarón de nuez con rumbo desconocido, pero muy confiado en las mediciones del cartógrafo Gimeno, el vecino opulento de cara triste y ojos gloucos, copista de tierras lejanas.
"Todo para allá", ordenaba al timonel a la vez que señalaba con su índice el poniente. Hacia la gran catarata de temerosas cascadas y el despeñadero que te llanza a los infiernos del final. Mirando a la estrella, sin hacer caso de todas aquellas habladurías que lo mostraban como lelo, desprendido de la ortodoxia de los doctores y científicos, él, a lo suyo.
Resulta que, los expertos en la noticia preelaborada, muy redichos y ufanos para colar lo que se les viene, dicen ahora, despues de estos frios primaverales y lluvias torrenciales de inundaciones temblorosas y catastrofías inimaginables ya rozando el solticio canicular, que vamos a tener un verano tórrido y sofocante como nunca se haya tenido por estas latitudes manchegas. Que hay que prevenir con pañuelo de cuatro picos por lo que pueda pasar. Y se queda tan oreados los mendas por la noticia que les llegó de Júpiter a través de sus teletipos folloneros para cabrear al vecindario.
Desde luego, les diría a estos piconeros que blanden la badila para asustar, que el verano siempre atiza por estos pagos lo indecible, desde que se inventó el Sol y las estrellas se retiran a descansar despues de escuchar supina gilipollez.
Mas no hay que temer por estos mendas predictores, los mismos que no predijeron el meteoro, los frios, las inundaciones de estos últimos días, ya a las puertas del cálido verano.
No es la primera vez que una de mis manos, la izquierda lisiada, aparece en este blog producto de las habilidades medianamente artísticas de su homónima, la derecha.
Posiblemente esté pensando que entre la hojarasca abigarrada de este inicio de expresión, se esconda un mensaje de contenido político, subliminal en el entramado sintáctico, tratando de denigrar a una clase dirigente que ostenta el poder, un tanto desgastada por su "política Keynesiana", ensalzando a esa otra mas conspicua en esta alternancia, que viene mostrándose , con diría la Vicepresidenta de la Vega, casi “marxista leninista”, sistemas un tanto apagados por la evolución y la confrontación a estas alturas, visto desde las rejillas del burka de mi modesta capacidad.
Se confunde entonces, mi estimado lector. Yo, como usted mismo, tengo mi concepto de la vida, mi ideario, mis utopías, mis ilusiones cargadas de supuestos previos que tienden a mejorar lo mejorable, que en absoluto se corresponde con los procedimientos de las formaciones políticas al uso, cuyos métodos se vienen a distanciar mas y mas del ciudadano, en una progresión geométrica infinita, cuando estas tiende a ostentar el poder aprovechando la coyuntura del sistema “democrático” en vigor que pusieron en su mano las fuerzas vivas de la transición en una suerte de milagro piramidal que todavía no entendí.
Hablaba el señor con entusiasmo y, convencido de su elocuencia, lanzaba sus emociones al aire intentando convencer al auditorio compuesto por una serie de jarrones decorados en Macao, unas jofainas de Hong Kong y hermosas perolas esmaltadas en Changai , productos autóctonos de la china continental, como se comprueba. Su perorata, viceversa de la ironía, trataba sobre la libertad como bien no sujeto a fielatos y digestiones abrasivas.
Hizo un juicio sintético de los acontecimientos actuariales del llamado golpe de mano a las pensiones que pone en entredicho el principio del huevo
Caperucita, que ya andaba por los cincuenta, había decidido cazar al lobo aunque le costara la vida, aun siendo tan amable y grata como su difunta abuelita advertía, que, de tanto vivir la pobre señora, se murió.
La brutalidad de los hechos reales los asumía con absoluta deportividad jugando a las casitas en la urbanización cercana al bosque de los mil álamos y cuatro alcornoques vecinos.
Aquella misma noche, su hermano casado, desde Estrasburgo, pensaba y pensaba, entre sábanas, sin entrar en los compromisos ineludibles de los deberes conyugales de un soltero: "Mi hermana está sola y necesita más cotizaciones para logar la ansiada jubilación, llegado su momento, con la autorización del señor Corbacho y la norma reglamentaria.
Si quiere mantenese a salvo de las tropelías que se vienen cometiendo en Sotewo, es decir, en este país donde nacimos usted y yo, tiene que hacerse el duro como un Amadeo y su ley, -moneda acuñada en el reinado del monarca lombardo para aquellos que saben de numismática-, si no quedas mas perdido que el general en un laberinto bolivariano.
Sí, me estoy refiriendo, como le decía, al país de los atropellos y de sus causantes que de continuo alardean de Constitución, de los tres poderes, de la democracia pasándote las llantas del luxuri-car por el costado de sus blindajes. Y de los damnificados de esas imprudencias que, habiendo señalado a los “mejores” del grupo, sin conocer a los mejores para elegirlos, nos implantan a los “mejores”, ni siquiera por inducción , solo por intrusión decimonónica del bipartidismo yuntero llamando al pan, pon y al vino, amargo, en el vocerío del patio de luces de nosecuantos decibelios sin nada de taquígrafos y poca luz.
. Ahí están los “marotos” de la ley y el orden, calada la maneta de arranque y esperando en el semáforo para atropellarte; ellos, magníficos especialistas de la cosa, con las prisas enganchadas a los puentes dentales de fin de semana, y los implantes de titanio lucidos y brillantes.
Y lo hacen con la seguridad que les otorga la norma y su interpretación (osadía del mundo mundial), amparados por esos escribanos de actitud ágrafa que solo saben de colines. Cuidado con Sotewo, con doble t, que lo tiene usted al lado.
No es necesario ir con la roja a África del Sur pendientes de la seguridad. Aquí la inseguridad jurídica, la inseguridad que presta la mentira, la acción delictiva, el hurdido tironéo, la mala breva, la tiene usted aquí en Sotewo.
En cualquier lugar, en cualquier rincón de este país polar donde te puedes quedar frío, helado machadiano, pueden pasarte las llantas de sus blindados por la bisectriz del alma sin ningún rubor, deportivamente, sin rechistar; como si nada pasara después de cada empeño. Deporte nacional; se practica como deporte nacional el asunto estepario de Sotewo.
No le sumes al gravamen del montante simultáneo la cuota de distracción, aplicando la prorrata de las bases disponibles sin sumar lo distinguible para que no te puedan forzar a la aneja o paralela abriéndote un expediente que te puede condenar por los siglos de los siglos.
Lo que podría ser peor, mucho peor del efecto Facendera de los fueros de Alcaudete, es encontrarte de bis con los inspectores de hacienda, señores talludos y hechos en esto de las bases tarifables y elocuentes de-ducciones, que saben lo
Una mezcla de cosas inconexas, poco definidas para la evolucion de la vida, integrada en las condiciones del colectivo anímico que desde poco arranca tratando de no ser nada en este pequeño cantón europeo, sin llegar a profundizar en las informaciones que homenajean a los calcinados por el apagón analógico, que buena suerte tuvieron los "ojomeneados" agarrándose a los libros y a los parlaos en sus repúblicas hogareñas de antaño,
De la confrontación poco se saca a no ser un ojo fúnebre para borrar la visión graduada que nos permite otear la objetividad cuando se es, por naturaleza, subjetivo. Eso del ojo por ojo, es lo que tiene. Y con ese ojo non que nos queda para mirar sin los efectos del relieve, de los contrastes, poco se puede fiar uno.
Y me viene al borbotón del verbo aquello que dijo no se quien, que la fraternidad no es solo una Mutua Patronal sino la solidaridad con los afines y los distintos, no como los mendas discriminadores que por haber nacido en Marte o en el Café de Chinitas por un descuido, creen tener el derecho absoluto de marginarnos así en el cielo como en la tierra, sin posibilidad de ser querido por la sociedad.
No lo sabia. Buscaba la samba "Bahia" de Ray Conniff en mi discoteca de vinilo, cuando, de repente, me encuentro con este título tan ajeno a mi idea, un tanto insinuante para estos tiempos que corren y estos achaques sinuosos que aprietan en la España adelgazada. Se lo juro, casual como las prendas deportivas.
Curioso, me entrego, provisto de intrigas y emociones paralelas, a contrastar la información del asunto en you tube, donde todo se encuentra por mucho tiempo que pase por Atapuerca, y allí me topo con la versión mas sandunguera, pobre y cool del gran Caetano Velhoso.
http://www.youtube.com/watch?v=3ZXctTdkdvk&playnext_from=TL&videos=2RuKtIeQOEY
Na Baixa Do Sapateiro Que casualidad, por Dios. No, no era esa mi intención, pero, ya puestos, habrá que ofrecer algún comentario jocoso a la interpretación, en videoclip, de esa canción preciosa bailada al son por dos bellas garotas morenas, autóctonas, cortinillas a la brisa del mar, flanqueando al menda de las hamacas playeras, short amarillo-infortunio, al ritmo de su karaoke biológico y a la espera de un contrato para cualquier fiesta mayor.
Antes de salir a la calle, tomo el paraguas. Ya se sabe: está lloviendo. Y de estas lluvias estos barrizales. Y siento tener que pisar charcos ahora que estreno playeras.
El tiempo es así y no como vienen a indicarnos estos sesudos y acalorados personajes que nos hablan de borrascas sin tener en cuenta la altitud de cada cual sobre el Mediterráneo, que andan por las ondas de micro en micro como si no tuvieran otra cosa que hacer que desviar la razón hacia la finca de sus intereses.
Si no existe opinión en contra, aquí de economía se sabe lo justo, señor Tamames. Lo justo para seguir pasando esos sofocos que llaman "la calamidad". Aunque, si somos conscientes, los ciclos, las plagas y el mal fario de tristes tintes se tornarán rosa como la pantera, piano, piano, en una suerte de cambio climático sobre el recalentamiento de doña Economía, que está en brasas.
Mientras tanto, sacándole bocados al cinto, que nunca viene mal para los orondos de clínicas especializadas y especies deportivas sin mover el riñón.
Después de un terciado periplo por el país leonés, vuelvo a la city y me encuentro con lo que me encuentro: la gente cabreada, malhumorada, apedreando a sus propias razones y las de los otros; señalando, con el dedo de vaciar ojos, al vecino y, en fín, otros cabreantes episodios neurasténicos de asegurar para unos meses.
Gracias que tenemos esto del cumpleaños de la Gran Vía con el karaoke gigante, micrófono en mano, para gritar las notas del enfado en octava alta, si nó, ya me dirán ustedes de que forma remediar el arcabuceo de estos sujetos de soflamas ingrávidas y tontilocas que quieren tener razón a costa de las pobres ondas hertzianas.
No alardeo de vena artística pero si intuyo y disfruto con aquello que llaman "tendencia a plasmar lo que el mundo ofrece en un momento", en unas condiciones determinadas, añado, y que el ojo capta y estampilla en la retina, la mano manda y el grafito, o el boli, o un rotula indeleble interpretan como algo interesante, relevante para el pintor.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín