Querido Miguel: ayer estuve en las Trinitarias donde se encuentra tu sepulcro, para rendirte ese gesto devocionario que al amigo de la pura escribanía se le profesa año tras año. Mucha gente; abarrotado el templo de personalidades de la Academia, y mi modestia serenísima, en los bancos de atrás con unas monjitas, asintiendo en las pláticas del cielo. La iglesia, bella, majestuosa , “para gozar este sitio eternamente”.
Después, me vine a dar una vuelta por el barrio de ese Madrid de florete y capa, convertido ahora en “El barrio de las letras”. Curiosamente, donde la letra afloja para dar paso a los tientos de espirituosos, en las tabernas de la zona de foráneos. En una de ellas, cerca del lugar donde viviste, escancieme un Méntrida, sabor y aroma de la Mancha.
Madrid se está poniendo caliente en estas fechas, no solo por las lanzas zenitales del brillante, sino por los asuntos de los que mandan en el paisanaje. Aunque, como recordarás, la Corte es así, aun siendo republicana.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín