No es extraño que, de vez en cuando, reviente, después de darle tan mala vida a la criatura, me comentó un residente de un poblado cercano al volcán. Y es que, nos hemos comportado siempre con ella, la tierra, como verdaderos cafres.
Como verdaderos cíclopes mitológicos que solo miran a este mundo con el ojo único de la especulación, la avaricia, tratando de sacar cuantos mas rendimientos, mejor. Sin miramientos; sin pensar en generaciones futuras que también han de vivir en esta gravedad, importándoles poco lo que pueda depararles en el próximo centeno. Ahí los dejamos con la carga.
Y aquí, nosotros, tan aireados: Consumiendo a manos llenas, dispendiando lo que no es nuestro, hasta hartarnos. Hurtando, eso es, los que por venir tienen reservado en el activo del blanco balance inicial de sus naturalezas.
Y la tierra se está haciendo eco, como un ser vivo mas, a traves de esas manifestaciones que tanto nos aterran, ¡que ya está bien! Su vida tambien vale el cuidado. Como un bebé, un coala, un niño, un tigre, un adolescente, una carpa, un hombe, un viejo gruñón, un árbol.
Y pagaremos las consecuencias de esta iniquidad, de esa arbitraria actuación de los mortales que la poblamos como si fuera una casa de renta antigua que, por el hecho de serla, la grafiteamos, la denostamos, la vilipendiamos rompiendo sus cañerias hasta en el lugar mas inverosímil.
Y de algún modo se quiere manifestar para ponernos colorados con los iruptos de fuego salidos del fondo de sus entrañas.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín