Con la TDT, pueden ver en directo los telediarios, sin que nadie se lo impida; los partidos de futbol en directo, que es lo que mola; las películas sin cortes de manga de la uno; las emisiones de gases, en la dos; el problema del paro, en la tres; en la cuatro, lo que encarte ; en la cinco, el alboroto de Maria Antonia Iglesias; en la seis, las cachondadas de Ángel Martín, y así sucesivamente hasta treintaitantos canales y canalillos de vertientes.
Con la TDT y un toque seco de mando a distancia, nos posamos, súbitamente, en las imágenes atractivas que nos imaginábamos, recordándonos que hemos de cambiar , nuevamente, a lo imaginario sin reparos. Toda la operativa, con un poquito de paciencia e imaginación.
La paciencia es absolutamente necesaria para que el tenedor del mando de rayos infrarrojos, como un Júpiter, encuentre lo apetecido, a través del sintonizador, en unos minutos. O en los minutos siguiente, sí es que se produce impaciencia por parte del resto de los mortales reunidos en cónclave, sugiriendo huir de los anuncios.
Mas, los anuncios con sus dispositivos, vendrán persiguiendo su fin, saltando de canal en canal, sin advertir moratoria, que es lo bueno que tiene el sistema para los publicitarios.
Mejor, y recomendado por la agencia estatal de las telecomunicaciones, armarse de paciencia si no quiere uno caer en la desconfiguración del sistema, lo que provocaría marchar; marchando todos juntos al lecho de Morfeo, un tanto contrariados, mas con la ilusión de haber encontrado el medio para cambiar al resto de canales cuando apetezca, a sabiendas de que el sistema digital es análogo al analógico pero con cientos de posibilidades mas: Ancho de banda,sonido diferencial, imágenes gratuitas, y un sin fin de bondades de serie que sería largo de enumerar.
Además, puede usted sintonizar una cadena de radio con la pantalla bermellón para el descanso de sus ojos sufridos por el exceso de tráfico de imágenes multicolores, nefasto para la retina.
Luego, otra de las ventajas a tener en cuenta: Puede usted grabar su programa preferido utilizando un pendrive o cualquier otro artilugio merecedor de aplausos, ampliando la gama de posibilidades económicas a consumir.
Desde luego, y a pesar de los avances, yo veo la tele de igual manera al tiempo antes del apagón; es decir, desde la mecedora.
Y es que no hay nada como el balanceo para evitar la irritación cuando el poseedor poseso del Rayo de Júpiter, cansado de indagar por los vericuetos del sistema, nos pregunta, solícito: ¿qué queréis ver?.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín