Es cierto. Si usted se fija, y espero que lo haga sin atisbo alguno de rubor , ninguno de los canes de este mundo se desayuna con higadillos frescos de un homónimo de su raza por mucho que se odien y repriman lanzarse a degüello sobre los músculos escalenos.
Y no se trata de la genética y el cromosoma tal con inclinaciones rabiosas, sino que los acuerdos tácitos de la manada, mirando siempre a sus ascendientes, los lobos aulladores, siguen siendo tan efectivos en esta estepa, que no hay forma de modificar la norma después de tantos años y siglos de existencia en un estado de derecho natural.
Ni hay tribunal que le hinque el diente al asunto por muy retorcidos, retóricos y calumniosos que puedan ser los colmillos que desgarran y hacen mella en las entretelas de los pobres cabritillos que no son de su guerra. Y así andan los mamíferos de la especie, antes alimañas.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín