A poca gente esquinada le vengo dando la oportunidad de engañarme despues de tanta ocasión. Tengo experiencia en ello y me duelo de mi mismo por la osadia de estos acicalados con el disfraz de respetables ciudadanos, cuando no son mas que un simple escorial en grado de pobre.
Me han engañado cientos y cientos de veces en mas de N-gigas de memoria que vengo a conservar en mi pendrive desde que vine a este mundo en el blanco olivar, casi encalado, a orillas del crepitante Guadajoz.
Y de tantos engaños, de tantas milongas, de tantas perversiones de la mala sangre, he querido hacer un prontuario de aberraciones para identificar su sintomatología para no caer de nuevo en el error y librarme de ello con el antídoto adecuado.
Sin embargo, alguien suele aportar una virulenta especie de características tales, que el bicho vuelva a resurgir de sus cenicientas perversiones para que, en las redes de la injuria, de la calumnia, de la tergiversación mas obscenas realice el trabajo con el fin único de aniquilar a quien se le ponga con el odio en punta.
Lo curioso de toda esta aberración sin tino, es el procedimiento que se emplea: siempre recurriendo a la amistad, exaltándola; del sentimentalismo; de la voz de la sangre, si se tercia, para llegar al nucleo de la célula inocente y destruirla como buenos Crackers de la canalla. ¡Veros!
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín