Cuando estoy en casa frente a la pantalla del plasma , me consumo con el mando a distancia. No se que canal seleccionar. No se que programa ver (visionar queda ridículo) no se que decir, que hacer, que tomarme o que romper. Decido, entonces, agarrarme al portátil y repasar las noticias del día. Cosas que hay que ver para llenar los tanques de las ideas. Leo “La Marea” blog de Pérez Henares con el consiguiente post del día, sobre quien reparte los carnés de demócratas en el mundo de Prisa y su influencia.
Yo le diría al señor Henares, con todo mi respeto, que los carnés dejaron de existir hace de esto mucho tiempo, excepto el jodido DNI que con solo apretar un botón después de introducir el alfa-número, todo dios sabe de tí; hasta el malvado de la esquina de la calle Libertad. Y no solo la poli. Así los yanquis cuando le nombran la cuestión te suelen jarrear con una pinta cargada de lager en los mismísimos empastes por antidemocrático. Aquí te lo pide hasta el señor Mario Conde para escribir en su bitácora (fotocopia, por favor).
Mi admirado periodista, permítame que le rectifique: Los carnés son el símbolo de la decrepitud ociosa y osada que trata de distinguir, en un solo gesto de humildad altanera, lo importante que es el menda que lo muestra. Y ser demócrata , aun siendo mas que importante, no requiere de plásticos amalgamados con banda magnética y foto escaneada que da pena verla.
A mi me basta con la palabra. “Soy agente de valores mobiliarios de la Comisión Nacional del Mercado de Valores con sede en el Paseo de Recoletos...” . Vale, le respondería al funcionario; ¿es usted un pesquisidor de las finanzas junto al señor de los jeans rotos? Justo, Levis.
Pasen, pasen y compueben, abriéndoles la vitrina de la cocina con el bicarbonato Torres Muñoz . Mas, dudando, le espeto, según el prontuario. ¿Es usted demócrata?. Caray, con las prisas me había olvidado de mostrarle la credencial. No, sin credencial, respóndame, por favor. Y el educado funcionario puede responder de distinto modo según el grado de amistad con la democracia, su comportamiento cívico, su respeto por los demás, etc,
Si dice aquello que nos viene a endiñar el País en el suelto del buen demócrata, insultándote porque la progresía te ha superado y cosas varias de ese argumentario, no digas que tienes un amigo que se llama Montesquieu en Montparnase; mejor te callas y sigues el camino de Rousseau. No le des mayor importancia.
Viernes, 17 de febrero
Chris Gonzalez -Mora
Antonio García Fuentes
Chris Gonzalez -Mora
Mª Rosario Aldaz Donamaría
José Pómez
Ángel Sáez García
Padre Fortea
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Ángel Gutiérrez Sanz
Carlos Ferrer
José Donís Català
Paulino Toribio