Leo un artículo sobre las calamidades del país y otras singularidades que si el pavor no hace presa de mi ánimo, es porque ya cené.
Sacando conclusiones sobre el particular, hosco con el teclado y prudente con mi salud, vengo a replicar, aunque no lea el columnista, que es lo mas probable, lo que sigue, sin ánimo de ofender.
El autor del artículo no estudió en los Maristas; desde luego. Se le dan mal las matemáticas y, dentro de la disciplina, la aritmética. Lo suma todo, lo divide todo y pretende extraer la raíz heterogénea del problema con la lógica del poco afán por el número.
Confunde funcionario con personal laboral. Jubilado subsidiado con pensionista. Escala, en función de la utilidad, brocha (bedel ) con pincel (piloto de combate)., y deja de hacer consideraciones en cuanto al monto retributivo, disparando a las canillas de los mas débiles sabiendo como se atan la bota los del ático. El debate está abierto. La propaganda, presta. ¿Propone usted subvencionar, contratar servicios de toda índole cuando se necesitan, que cada cual tenga su plan de pensiones por si el Estado falla, y otras cuestiones liberatorias? . Si falla la garantía del Estado, ¿quien le puede garantizar que esto siga?.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín