Estoy seguro, si nadie me quita la razón con un Colt 45, que los humanos, los hombres (las mujeres incluidas) a los que vienen a denominar homo sapiens (no se quien puede denominarnos así si no somos nosotros mismos en una reflexión prudente) está alcanzado un nivel tal de estupidez que a los especialista estúpidos les alarma tanto como a los no especialistas estúpidos que tienen olfato.
El hombre, obviando lo que dijo Hobbes sobre los hombres y el lobo, no es que sea un depredador de su especie con Caperucita como ejemplo, es algo peor: es amigo, compañero, gobernante, gobernado, funcionario, empleado y mucho mas. Los hay, confirmando la regla, soldadores de autógena para soldarnos y mandarnos al frente ahora que somos hombres de de paz globalizada y paciencia determinada por la ciencia.
Tengo yo un amigo capitán general, militar para los conocidos, que me cuenta cosas imperecederas para esto de la convivencia. En cuanto te descuidas, los hombres de la otra especie tiran obuses en los frentes de batalla donde hay guerra, sin obedecer a los que ordenan desde la Nato. Como si fuera fácil mandar en estas circunstancias bélicas. Si se te ha dicho que no tires, no tires tiros, cojones.
Otro amigo íntimo del cole, que es magistrado-juez de primera instancia con póliza, e instrucción en Colmenar, me cuenta lo insufrible que es salir al balcón de la Plaza de Castilla y ver lo que se ve: Unas torres inclinadas a proposito, mirando al vacio y un oso verde congosto y adormilado entre bridas(que ya es raro) mirando para abajo con todo el vértigo de la atracción de la gravedad del asunto. Y un obelisco de oro en el centro, para que lo inagure el señor Gallardón, alcalde por el momento, señalando las coordenadas geográficas en caso de incendio. Algo inaudito y obsoleto en un Estado de Derecho.
Y, mas. Lo que me cuenta el cerrajero de las cajas negras, que al no conocer las claves, la gente se las ve dificil para abrirlas de par en par; ni siquiera Hacienda puede, teniendo que recurrir a los profesionales para averiguar que es aquello de las conversaciones.
Veremos la vida lo que nos depara en estos próximos diez años que ahora comienzan. Por lo pronto, las uvas las voy a tomar con delicadeza para llegar a viejo, si es que nos dejan y no hay una guerra de los mundos donde todos contra todos nos vamos a aniquilar. Mientras tanto, que Dios nos coja confesados en la Puerta del Sol con una trompeta legionaria.
Viernes, 1 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín