Como saben, me encantan los voltios por los paseos centrales del bulevar; sin ellos la ciudad no tiene asiento, no tiene atmósfera y sí un “pirulí”(me estoy refiriendo a Berlín) como el pirulí de Odonell de Madrid, en cuyos bajos se asienta la nomenclatura facistol y aquellos que trasiegan por los linderos de la fontanería con el bote de condensada a medio abrir ávidos de macarrones.
No hay manera de sintonizar la tele rayada en 625 líneas o la digital del momio apuntando a sus intereses si no quieres encontrarte en el jardín de los moñas con sus pequeños pífanos intentando tocar la marsellesa sopla que te sopla sin conocer la letra y menos la música. A los galos nos da sarpullido. Solo conocen “la gallina caponata” en clave de no y poco mas de la eurovisión y los points.Puros teloneros de la Celsa con los equipos móviles a todo tren para que pasen y vean contar chabacanas historias, mentiras filmadas, triquiñuelas, tocomocho de Preciados y, cortinas de lampedusa. Todo muy facistol.
Y no es que me de pena el asunto; a mi me la sudan los “guarritos troqueladores” (nombre que se da en Andalucía a los aparatos de abrir agujeros) que aparecen en la color de la pantalla pretendiendo vender la mies cuando todo lo que llevan en vacío es la paja. Mas, por favor, no incendien la biblioteca, sería demasiado para mi pequeño presupuesto.
Eso sí, si llega el caso dispararé con mi pluma de proyectiles rompedores a sus pasteles para que dejen las milhojas, que son exquisiteces exclusivas para su dulce uso, para mí. Piensen que sus pasteleos digitales y parabólicos me la vuelan con eolo, señores mercenarios de la noticia. Llórenle al gato de Dragó . Yo ya he perdidio las ganas. No obstante, el roto de mis calcetines, tomates apuñalados, no son para este viaje.
Jueves, 16 de febrero
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Juan Fernandez Krohn
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Padre Fortea
Ángel Gutiérrez Sanz
Chris Gonzalez -Mora
Carlos Ferrer
José Donís Català
Paulino Toribio