Y la música. No la dejaba por nada del mundo; mi guitarra, en la funda a rayas que me hizo Pepi , mis clases con Ignacio “Relámpagos” en su estudio de Ponce de León. La música la llegué a amar como amaba a Loli “la niña mala” pero no tan perversa como la de Mario, el de la pluma de fuente sobre el velador con un aromático colombia y mirando a las verjas del Retiro. Esta otra mía, mas genial, mas bella, mas distante, tal vez.
Y fui haciéndome mas fuerte, al pairo de las maldades colaterales que lanzaban aquellos ágrafos que un día descubrí, desalmados y con sus falsas adivinanzas, sus aquelarres, sus torcidas miserias, sus trocitos de impiedad. Pero no viene ahora opinar, que el muro cayó .
Sábado, 2 de junio
Chris Gonzalez -Mora
Chris Gonzalez -Mora
Juan Luis Recio
Julio César Izquierdo
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
José Pómez
Julián Moreno Mestre
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Carlos Juan Gómez Martín