La plaza del Celenque se abre ampulosa, mirada desde el convento y la esquina nocturna de las Descalzas Reales en su puerta de palacio, después de dejar la calleja de los mesones y celosías de las hermanas Clarisas en su encierro voluntario.
Paseaba por su explanada después de disfrutar de unos vidrios de rosado gaseoso y tapas del país en cuatro mesones de la zona, cuando me vengo a topar con una pequeña estatua de bronce en su pedestal de granito. Me fijo en la figura y me sonríe el personaje representado en su enjuto metal, hábito telar, sandalias franciscanas y cara de buena gente.
Piquer en persona, el padre Piquer el del Monte de empeños. (Siendo joven, mas que ahora, empeñé un tocadiscos Philips de maleta por doscientas calas que no pude recuperar jamás. La papeleta se la vendí a unos financieros especuladores de Maestro Victoria por cuatro duros) Le doy las noches y él, fríamente, me responde con un gesto piadoso. Ya saben lo que son las estatuas a la intemperie. Aun así, yo agradezco.
Últimamente, me vengo encontrando con gente famosa en los lugares mas insospechados. El otro día, sin ir mas lejos, en la semana de la arquitectura, justo en la azotea del rascacielos central de Azca, el Picasso, me encontré con el famoso Lute, el legendario personaje de los trenes, los civiles, los atracos, lo malísimo que era, autor de “Camina o Revienta”, de gran éxito mundial. Eleuterio, ni siquiera me dedicó una sonrisa enfrascado como estaba mirando al Gurugú.
O a ese otro profesional de la prensa, Enric Sopena, dando pedales a piñón fijo por Odonell seguido de ese otro comentarista de la tele Miguel Temprano. Ambos por el carril bici cruzando Lope de Rueda, feudo de Sánchez Dragó y del grupo Z, como saben mis lectores. Ni siquiera me saludaron.
O el político sonriente y socrático del Turia, blogger de PD en otros tiempos, tomando un helado de vainilla en lugar de horchata, González Pons. Ni mirarme.
Sin embargo Francico Placido Piquer, este curita de otros tiempos, es otro cosa. Le pregunté por el negocio, el asunto de la sucesión en la presidencia de la Caja de Ahorros de Madrid, (el monte ya no existe, padre) los grupos de presión, el obelisco y otras cuestiones de las benditas ánimas del purgatorio .
El fundador del Santo y Real Monte de Piedad de las Benditas Ánimas del Purgatorio, me espetó. Mira, hermano, desde que la fundación se transformó en una cosa mas del ahorro y las finanzas con un solo recorrido, de un solo sentido, las cosas vienen siendo tan iguales al resto de los otros iguales, que se confunde su fin con los banqueros de la corte, añadiendo la salvedad, para mas INRI, de la inexistencia de dueño, de amo, de representante de ánimas, solo del caciquil destino del vil doblón.
Por ello todos los mendas del poder andan a la gresca, deseando ocupar el puesto para ciertos fines poco aconsejables que mi modesta persona entiende pero no comprende. Estos tendrían que purgar un tiempo para sanearse. Hay demasiado que purgar si es que se está dispuesto a conseguir la curación.
De otro modo, las sencillas ánimas que andan en el limbo, poseedoras de toda mi entrega y mi cariño, tendrán que resurgir y levitar para alcanzar, santamente, la cima de las torres y hasta el obelisco del osezno.
La paz verde se impone.Y si esos otros quieren emular a los mercaderes de la calle de las tapias en el nuevo York de allende los mares, les recomendaria que aprendieran antes a patinar sobre hielo en el Rockefeller Center.
La cabeza me dolía. El vino rosado, sin graduación, se sube a la cabeza. Si, llegaré a casa y me acostaré pero, dormir, difícil se me va a poner.
Martes, 14 de febrero
Chris Gonzalez -Mora
José Donís Català
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Ángel Sáez García
Antonio García Fuentes
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Paulino Toribio
José Lozano Galera
Chris Gonzalez -Mora
Padre Fortea
Juan Carrasco de las Heras
Julián Moreno Mestre