El hombre de la corbata roja
Tenia razón aquel que decía que el banco Santander iba camino de ser el lugar ideal para asentar a aquella gente atomizada en la idea del porvenir, estudiantes de la letra en la Escuela de Banca y Bolsa de Ventura de la Vega, aledaños del centro financiero de Canalejas. “un banco que tiene mucha fuerza y que en poco se hará con el mundo de las finanzas” decía uno de los profesores de la contabilidad consejera y de partida doble muy seguro en las sesiones relajadas y amistosas de sueños escapados de la peña. El hombre, con su mejor intención, proveía de entusiasmo a los educandos, aprovisionando con sus profecías las ilusiones de los chicos en un tiempo venidero, y el porvenir por venir, con los ojos puestos en Alicia que andaba sobrevolando el universo del grupo de las perseidas en los veranos del Escorial por aquello de San Lorenzo y sus lágrimas.
Un buen puñado de compañeros de estudios comenzaron a trabajar en el banco cántabro, para mi envidia. O no. Aquello de la banca no me atraía lo suficiente como para poner todo el empeño del mundo, por muy bueno y porvenir seguro al nombrarte caballero.
A mi me gustaba mas el guash volátil enfundado en la música de rock de Palomeras, escribir letras, poemillas dedicados a la vecinita de enfrente, la del segundo, batiendo segundos ansiosos, sin caer en la cuenta de que también del aire vive el hombre.
Primero me hice compositor de síncopas de la mano de Ignacio Sánchez Camping, líder de los Relámpagos, y mas tarde piloto acrobático apadrinado por Carlos Alós, líder del Sepla.
Y pasó el tiempo sin que Alicia me señalara el camino feliz que todo lo maravillaría, siguiendo la senda de Nadie, el dios de la negación, volando sobre nubes, vibrando sobre estratos, cantando aquel rock de Palomeras Blue Suede Shoes en los barrizales de Entrevías, muy fuerte.¡que fuerte! Y en Cuatro Vientos, en la base de los aeronautas, listo para el despegue. Y como pasajero invitado, Emilio Botín y su roja corbata, atalaje ajustado,comprobado y, suerte. Valle, presto, realizando dibujos en el cielo, música de Forever young de Dylan, con la Bucker legendaria e imperial tom b, loopings, e inversiones. Neruda miraba al cielo. Amo el mar y odio el avión, pero esto es otra cosa.
Sábado, 20 de marzo
Chris Gonzalez -Mora
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Alicia Antolín de la Hoz
Marie-José Martin Delic Karavelic
Padre Fortea
Siro López
Juan Fernandez Krohn
Atticus-444
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Juan Granados
Alan Ferreiro