Hacer migas bajo el árbol de la vida.
18.10.07 @ 11:10:23. Archivado en REAL O NO
Elaborar ese plato de migas después del corto sueño: ceremonia de los justos antes de que llegue el día. Si, y estoy convencido; los que preparan el caldero, encienden las astillas y cortan con religioso entusiasmo el currusco que sobró de la cena para homenajear a sus madrugadores compañeros alrededor de la lumbre, merecen el reconocimiento de los filos del mundo.
Estos hombres, estos seres no intentan descifrar el por qué de las contiendas, de las indignidades, de los orgullos, de las soberbias, no; solo son los llamados hombres buenos que ofrecen el poco de su alforja a los colegas, con una sola cuchara, a cambio de la sonrisa de complicidad a boca llena.
De un de estos hombres buenos obtuve la receta: El pan, siempre duro, de hogaza, mejor, tostado en el caldero con un poquito de chorizo un ajito y azafrán de la Vera, sin olvidar el poquino de aceite y sal; y, mucha paciencia; girando, dando vueltas y vueltas a las esquirlas sabrosas hasta que el rubor aparezca en su aspecto .
Y todos se felicitan, entonces, de manjar tan rico, brindando con café con leche. Ilustres comensales de la cátedra satisfechos del festín. Es muy fácil de hacer, dicen.
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Chris Gonzalez -Mora
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