Del Silencio de los Corderos a la sordera del Pastor.
14.07.07 @ 14:23:16. Archivado en TEMAS CANDENTES
Y viene el título a lo que se conoce como imprecisa y alborotada expresión secular del “silencio administrativo” señalada por el vulgo con las siglas MSLC, una carga de muy mala educación que las administraciones públicas, corporaciones, organizaciones y otros entes suelen aplicar con frescura y oreo, si no se dice lo contrario.
Estriba en que el ingenuo que solicita un algo, un por qué, un antojo o un manojo y desea de respuesta, se quede esperando el tiempo invisible hasta que por fin caiga y se percate de que en la era de Maricastaña sí que se daba aquello del “ vuelva usted mañana” de Mariano José, y no ahora que ni siquiera un “hola buenas” se le ofrece al ciudadano único e intransferible.
Ahora, ya no te dicen que vuelvas, porque no has venido. Ni siquiera te dicen que existes, porque aquello que enviaste con tanta ilusión o, entregado en mano, con mayor ilusión si cabe, encabezado con un Excelentisimo, un Señor mío con su "Muy" prefijado(¿y por qué Muy...?) no es motivo de contestación.
Si osas, y así se te antoja, enviar un currículo con carta de presentación y esperas respuesta (respuesta negativa, claro. No estás tú para subidones), el tiempo te dirá que el receptor, aparte de ostentar su plecara convicción de pastor de rebaños “porque soy mas listo y tengo tres”, aun habiéndose chupado las clases de marías en el colegio, no considera que tus simplezas sean motivo de atención. Eso sí, aplicó con solemnidad y detalle el principio del demos MSLC como mandan las tendencias. La sordera del pastor es infinita.
Mas, a propósito, otrosí digo, sensu contrario: Los únicos que pueden escribirte con membrete de gran rango y buena redacción para cohibir, donde aflora el disloque de articulos, decretos, párrafos, ordenes y registros del Boletín del Estado, Regionales, Autonómicos, Municipales, son , nada mas y nada menos, que las Gestoras de Tributos donde te dan un plazo (Siempre dan un plazo) para que aflojes lo que debes imperativamente a la Hacienda por tener un barco con un camarote de 72 camas, decorado a lo Groucho Marx, que vale una pasta.
Tu, que ni siquiera sabes nadar y trabajas de acomodador en un cine de barrio, te inhibes levantando los hombros, pensando que el cartero se confundió de bloque.
La respuesta no se hace esperar: tendrás que pagar y, luego, reclamar ante el Pastor Silencioso la devolución de la imposición.
Para ello demostrarás que ese yate no es tuyo y que, en lo que se refiere a la eslora y la manga, después de la sisa, te suena a jersey . Nada mas. No digas nada, que es peor. A lo sumo, como en el anuncio "Yo nunca he montao en yate". El silencio de los corderos se impone. La sordera del Pastor viene a ser como la cuarta pared.
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Una denuncia muy inteligente y real que escapa al localismo...Ahora estos personajes institucionales, lo captarán??
Muchos Salu2
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Chris Gonzalez -Mora
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