Ríase, aunque sea de mí

La noticia trágica de mi querida Barna

Las noticias trágicas a través de los medios chungos.
Nada he comprendido después de los trágicos sucesos de la Ciudad de los Prodigios, el daño humano y la gran tristeza por el horror. Poco conciliadas mis mientes con lo que observo, me recomiendan atención psiquiátrica con el doctor No. Sin duda, prefiero a Marhuenda, el Fígaro que cambia el mundo por baúles; la política por amistad y los centro de poder por un calipo.
“Hola Paco: Háblame del mar y de los troncos por abrazar: troncos del oficio de escribir con micro, como lo hiciera Telémaco: Del Olmo, el protagonista; Hilario Pino, modesto hermano relator del santo oficio; Carmelo Encinas, el suave increpador, y otros muchos del consejo directivo”.
Y, dime, tu que tienes amistades entre los apuestos pensadores: ¿por qué las emisoras, los profesionales meritorios, analistas de conciencias y enlaces de peregrinos, después de la gravedad de lo ocurrido desinforman a conciencia con milongas mitológicas, confundiendo todo tipo de gestos, observaciones, imanes, furgonas, inducciones y, lo que es más importante, inteligencia contra ese eclipse de luna que se vivió ayer en todo el mundo .


Niccolò, mi joven amigo toscano

Niccolò, dejó la vida ralentizada en la retina de sus verdugos.
Fueron días felices en tu Florencia natal, Niccolò, hace de esto algunos años, viendo descender las piraguas deportivas por el Arno en mitad del aroma de tu bella ciudad, tan acostumbrada al incomparable síndrome de Esthendal. En la casa del Romito, donde nos alojábamos por una temporada, se esperaba el regreso de nuestra hija de la Universidad recién estrenada en Novoli, después de las clases de Humanidades. Como tus padres, años después, esperaban la vuelta de su querido Niccolò, concluidas las vacaciones extraordinarias y divertidas por la costa vecina del Mare Nostrum y el atractivo centro veraniego que invita a pasarlo bien cuando se tiene la fuerza y el deseo de la juventud.
Tristemente, esperaba lo peor del ensueño: El golpe impresionante, certero y homicida de los verdugos que aguardaban a la puerta de la disco para segar la vida del sonriente toscano , dando con la joven y bella testa del David de Miguel Ángel sobre la losa de la muerte, en esa escena final de la ignominia, ralentizada por el cineasta anónimo, slow-motion de la carente y desvestida compasión.
Fue el momento, el instante en el que la indignación estalló en mis venas, con la pena y el dolor que asaltaron los muros de la conciencia por la bajeza de la patada canalla, certera, callada por los cobardes, y esos indolentes indecentes que habían de buscar la paz.
Un mundo mejor no cabe: no saben, Niccolò. No sabemos. Permitimos la desdicha, el derribo, la extrañeza viendo caer al ángel del cielo sin amparo, esperando que se estampe, para, después, cínicamente embozados en el arrepentimiento, lamentarnos con un gesto dudoso de misericordia. Mejor, nos vemos en el brocal del cielo mirando a este pobre mundo gris, joven amigo Niccolò.


Barcelona!!!

Barcelona!!!
Templamos los pulmones como Fredy Mercury y Montserrat, con esa explosión de amor hacia la capital catalana; la Barcelona grande y bella de las Olimpiadas, herida por el rayo implacable del terror en la Rambla de las Flores; carga de visitantes venidos para admirar sus simientes de color, intensidades y bríos. Pálpitos del mundo, su vida enrededor, sus afanes.
Acabo de recorrerla de la mano de ese ángel de las ondas en la UNO, María Casado y su carita de amor oriundo, paso a paso, recordando lo que fuera, lo que pasó, lo que vino a ser en los papeles de los kioscos de todo el planeta:
Herida temprana y arrebatadora de una tarde mediterránea, azul cobalto, en el discurrir de la máquina infernal del odio segando sonrisas, lastimando simpatías, envistiendo tremendamente para desgarrar el alma de las gentes de la bella Ciudad de los Prodigios.


La "Supremacía blanca" de la estupidez.

La “supremacía blanca” o la estupidez humana.
Uno creía de la solidaridad en ese gran país sin nombre; de la Estatua de la Libertad dedicada a los afligidos llegados de todos los rincones de la tierra; de la buena gente que encontré en sus afanes, bien conocido por los Estados Unidos de América.
El 11 S, un año antes de la tragedia, estuve entre sus gentes, entre mis amigos de todas latitudes y razas, notando esa sensación de libertad del inmigrante saliendo de la Penn Station frente al Empire, cuya antena apunta al infinito iluminado.
Resulta que, después de unos años, veo en la tele que grupos de extraños personajes en manifestación, revindican, a estas alturas, la supremacía blanca del ser humano con el argumento mas cutre y del mas refinado nacismo, formando la tangana universal con banderas confederadas, estandartes del KKK , esvásticas y, lo que es peor, la muerte de una joven (criatura querida) y el sentimiento de fracaso de toda la humanidad en el tranquilo pueblecito de Charlottesville del Estado de la próspera Viginia, junto a la estatua del general confederado Lee.
Como es posible que se pueda dar una estupidez tamaña a estas alturas del conocimiento universal, en un país que, se supone, curó sus heridas a fuerza de tanto error en la guerra secesionista donde la “supremacía blanca” quedó hecha unos zorros gracias los sensatos abolicionistas partidarios de la Unión de todos en ese gran país de América..?
Sin embargo, me olvidaba de la gran película “American History X” de unos de mis actores preferidos, Edward Norton, donde se viene a decir, después de aquella enorme tragedia vivida por el protagonista:
“Si bien la pasión puede tensar nuestros lazos, las místicas cuerdas del recuerdo resonarán cuando vuelvan a sentir el tacto del buen ángel que llevamos dentro”.
Aplicar el poema en esta tierra, también sería un triunfo, sabiendo de algunos autóctonos que persisten viviendo en su desperante mundo de odio, obnubilados y con el ángel cadáver en sus adentros.


Cataluña plaza

Me dejaron sin peseta catalana, sin la peseta rubia que durante un par de siglos ha cundido por las manos abiertas y trabajadas de tantos españolitos de esas dos Españas que tan mal cantara Rufián en el Congreso de los Diputados

. Me quieren quitar a Machado de su carrer; borrar la armonía de un canción que canta el catalán universal con su voz: Serrat.
Me quieren borrar los recuerdos de viajes a Sabadell entre telares (Sabadell-Terrassa-Barcelona) para llenar de buenos ternos todo lo interno con mi buga catalán de Sarriá .Me quieren hacer ver que soy fascista por no entender el entusiasmo de su idea nacional-socialista. Me quieren quitar mi parte, lo que es mío, por usucapión, por celtibérico, por hispano, por latino, por romano; menospreciado por ser manchego, charnego de Quintanar con la estrella de David en el manteo azafrán. Y por su ley de secesión, siguiendo las enseñanzas trucadas de un triste triunvirato que se lo curró:
Robespierre-Couthon-Saint-Just : “Viva la Llibertat, viva la Igualdat, viva la Germandat, vivan tots los Estas libres y vivan los bons patriotas que prendran part a esta santa insurrecciò.” Será verdad..?


Los niños tienen pene..?

” No quiero entrar en asunto impredicible cargado de virulencia política entre estas dos facciones irreconciliables y autobuses serigrafiados, alarmando a toda la ciudad a cerca debe qué cosa sea, o que cosa es lo que nos diferencia en la perpleja razón de la existencia, cuando nadie nos ve.
Que cada cual pueda tener lo que le imponga la naturaleza o que este cual pueda cambiar lo que se estime, no entra dentro de los postulados de mis razones y casuísticas ad valorem certificada por cuatro enterados de la propaganda de banderías.
Lo que si puedo confirmarles con esto del sexo de los pequeños angelitos, que servidor cuando era chico, solo podía mantener entre manos un pequeño apéndice llamado pito, presto para hacer pipi en compañía y en los mingitorios de roquedal del cole, por aquellos años de plomo sin soldar.

Excepto mi primo Ernesto, todos los pequeños de clase, manteníamos esa forma singular de subir el pernil del pantalón para evacuar los excedentes líquidos del circuito ,en esos tantos segundos de ligero descanso.
Mi primo Ernesto, aun siendo de mi misma edad , no tenía pito como los demás, ni era particular ni en el patio de mi casa. Mi primo Ernesto tenía pene, como anuncian estos carteles. Si, pene; órgano superior de la familia de los pitos que guarda una proporción fuera de lo destacable para considerarte niño normal. Y sí que nos hicimos preguntas los compañeros…

¿Quién era mas normal, en comparación:, mi primo Ernesto con su pene o yo mismo con el pito..? Y si que he salido de dudas ahora con el anuncio “Los niños tienen pene, las niñas, bulba”. Ante esto, queda demostrado que nunca fuimos niños normales los que peinamos canas y no nos llamamos “Ernesto”.


Los niños tienen pene..?

” No quiero entrar en asunto impredicible cargado de virulencia política entre estas dos facciones irreconciliables y autobuses serigrafiados, alarmando a toda la ciudad a cerca debe qué cosa sea, o que cosa es lo que nos diferencia en la perpleja razón de la existencia, cuando nadie nos ve.
Que cada cual pueda tener lo que le imponga la naturaleza o que este cual pueda cambiar lo que se estime, no entra dentro de los postulados de mis razones y casuísticas ad valorem certificada por cuatro enterados de la propaganda de banderías.
Lo que si puedo confirmarles con esto del sexo de los pequeños angelitos, que servidor cuando era chico, solo podía mantener entre manos un pequeño apéndice llamado pito, presto para hacer pipi en compañía y en los mingitorios de roquedal del cole, por aquellos años de plomo sin soldar.

Excepto mi primo Ernesto, todos los pequeños de clase, manteníamos esa forma singular de subir el pernil del pantalón para evacuar los excedentes líquidos del circuito ,en esos tantos segundos de ligero descanso.
Mi primo Ernesto, aun siendo de mi misma edad , no tenía pito como los demás, ni era particular ni en el patio de mi casa. Mi primo Ernesto tenía pene, como anuncian estos carteles. Si, pene; órgano superior de la familia de los pitos que guarda una proporción fuera de lo destacable para considerarte niño normal. Y sí que nos hicimos preguntas los compañeros…

¿Quién era mas normal, en comparación:, mi primo Ernesto con su pene o yo mismo con el pito..? Y si que he salido de dudas ahora con el anuncio “Los niños tienen pene, las niñas, bulba”. Ante esto, queda demostrado que nunca fuimos niños normales los que peinamos canas y no nos llamamos “Ernesto”.


yyyyy - copia


La tele, maquina para detectar efectos murruñosos.

Lo bueno que tiene la tele de nuestro hogar, es que presenta en pantalla cantidad de medios ópticos y sonoros para descifrar cosas al instante, que nunca hubiésemos imaginado si no es con la ayuda del aparato y sus ondas hertzianas. Si ves un programa científico en las cadenas especializadas con el dedo indicativo de Marhuenda , la pista inmutable puede ser revisable siempre y cuando se actúe de buena fe y sin obesidades tramposas tratadas por el Dr Gordori.
En los programas de humor, bien se puede adivinar quien se ríe de quien en el instante, comprobando en el acto, si esa risa enlatada está grabada en Thailandia, Ajalvir o Caracas, tomando como reactivo sonoro el acento prosódico de la carcajada.
En los realities, arduo se hace averiguar la verdad: Como toda la plantilla del estudio miente, incluidos los focos parpadeantes, la verdad puede quedar ajena al afán de los guionistas de buena fe recomendados por Aristóteles. Seguir buscando en otro lugar, como premisa, despejaría el silogismo
Sin embargo, en las tertulias de opinión política, los analistas se pueden columpiar de aquella manera, poniendo en evidencia la sabiduría y el parecer de los espectadores. Si al intruso de la lengua le da por cambiar el palito del número ordinal (romano por convención) de los monarcas españoles, nos podemos encontrar con la inexacta información: “ Felipe IV recibió el título de piloto de caza y combate en la Academia General del Aire”. Ante estos desconfiados hechos, uno se pregunta la duda ¿Y el Conde-Duque de Olivares por qué solo el de caza..?
Por otro lado, los telediarios tampoco se escapan a inexactitudes por mucho que se prolongue el amodorramiento: “ Un gran tubo de kilómetro y medio de diámetro, aparece en las costas británicas…” ó “un puente romano del siglo XVI, en uno de los lugares mas bellos de Castilla-La Mancha”.
Con tan chuscas informaciones, se podría llegar al punto límite, por absurdo, de aquella aseveración propalada por todas las cadenas del ramo: ” la Guardia Civil podría gobernar el Prat y sus controles” , cuando bien se sabe que la CUP tiene herramientas y válvulas suficientes para acabar con las colas y los arcos de seguridad.
Y si hablamos de Pepón Nieto con la voz de Pepe Oneto con Toñi Moreno, pa correr, Borrajo.


Pinchando bicicletas al descuido, primo.

yyyyy - copia
Quedó atrapado en su propia estupidez. La imagen del país le importaba un huevo al flamante inquisidor. Lo importante quedaba en la maraña de contradicciones que gustaba mostrar en público. Su cara de pánfilo afilado y sus dioptrías estampadas en aquellas horribles gafas redondas, marcaban el camino de la revolución pendiente por deflación: El odio al extraño, (aunque fuera de Teruel), al forastero, a sus ancestros, al guiri, al invasor de mochila y sandalias recauchutadas, al adinerado de buenos recursos dispuesto a gastarlo todo; a la luna, a la voz, al viento sin cadenas. Todos eran enemigos a batir según consigna.
La fobia al invasor (también al inversor) le cuece las pelotas, confundiendo aquellos picores con la comezón provocada por las desagradables ladillas y no por el principio de inducción. Aprendió a humillar a compañeros en el curro marginal de sus vasallos en los inicios revolucionarios, trucando sus gestos infantiles de universitario pilongo por el de hombre serio y reflexivo amigo de sus jefes, donde lograr la cobertura y el caché que requiere la cosa para el reconocimiento del gestor imprescindible, bien agasajado por la gente de buena fe que no ve y cree que tirándolo todo por la borda de La Barca de Noé, se puede construir un nuevo cielo en el Quiñón de Seseña , según el buen saber de sus achiques mentales universales que le enseñara su broder, muerto en la batalla del pensamiento con sarampión.
Recompensado con el puesto de contador en aquél Arca de Noé, comienza la vida política del primavera impetuoso, más que por el amor que siente por los animales de la embarcación, por aquellos viajeros egoístas que quieren salvarse del diluvio a toda costa.
Una vez en tierra, y como el arco iris anuncia, se desequilibra ideológicamente el contador de bicicletas, pinchando cámaras con saña, hasta el tuétano de presión. Insulta al vecindario de Vallecas por fascista, y marca sus sentencias en las paredes encaladas con endecasílabos revolucionarios, cuando no, con la simple recomendación: “No queremos turistas, viajeros y visitantes en estas tierras de Palomeras”
Se anuncia un nuevo tiempo para la viña. Todo aquello fue pasado. Los crackers, amigos revolucionarios, ayudados por la ortiga blanca de la prensa peregrina, insisten con sus crueldades para ver si cuela el miedo de Artemisa, que atemorice a las abuelas bajo el estudiado peso de la higuera.
El líder de la tangana y sus acólitos, con Ideales en comisura (tabaco picado de liar), quedan prestos para eliminar a estos otros fumados que dejaron de entender que no se pude llegar al poder con lo puesto, y, menos, con estos impresentables que aún no entendieron que el poder no se consigue con represalias , con azadas temerosas y cánticos de aves celas para joder. Al personal .


Creadores de las injurias.

yyyyy - copia
Cruzando el Barrio de las Pirámides, vaguada de lavanderas, chabolas y palafitos, se alza la pobreza como un extraño monumento a los buscavidas, a las cheiras en blanco, a la extorsión pasando revista camino de la ciudad imperial Barrio de las Injurias, aun sin normalizar, en el castizo Madrid, arrabal de la Pradera de San Isidro.

Pasando el Puente, y a poco más de unas millas retirados del conflicto, se asentaron aquellos personajes del tornasol, “La Busca”, Pio Baroja, venidos de la extenuada Extremadura de la posguerra, ansiosos por ocupar su pisito de promoción, a golpe del tranvía a los Caramancheles, que un día brincó por el pretil , yendo a parar al Manzanares y al mismo abismo de las Injurias.
Después de vivir empotrados, realquilados o como se quiera, en casa de un próspero funcionario familiar, consiguieron, por fin, ser lo que fueron en aquel escenario de miedos y zozobras, hasta la presencia de esos otros intrusos que venían por Atocha buscando en Eldorado un trocito de oportunidad . No fue así como se esperaba. La cercanía de las injurias había castigado a la promoción de viviendas, contagiando a los asentados en el pisito.

Aquellos, que habían logrado salir del bochorno, daban la bienvenida a estos otros inmigrantes, satirizando sus avalanchas y comentando las dificultades que habían de encontrar si no se redimían antes con el pico y la pala, como dijo un menda a mi querido padre .Alejados de sentimientos, gracias a la pronunciada hostilidad, la injuria se hizo un hueco en sus caletres , difundiendo la especie lamentable marcada por su pobre soberbia. Así se montaron el mundo aquellos pobres idiotas; un mundo sórdido abierto a la envidia pobretona, con la mecánica de la jauría que busca presa fácil. Y así se labraron las represalias de la familia colateral que nos tocó sufrir; sufridos sufridores, sobre la base de las malditas injurias que señalaron la maldad.


España, un reino, una confederación, una república, una extenuante razón.

semaforo contradictorioPor qué no aceptar la identidad igualitaria del “todos somos del terruño” , tendiendo a constituir los Países Ibéricos Confederados, al gusto de formaciones progresista y la idea de la líder política Carmen Calvo, dispuesta a demostrar lo que en su día hizo el Conde Duque, Felipe IV y Pedro Sánchez en Torredolones, con posibles adhesiones de nuestro Felipe VI, pasados los siglos, y dadas las peculiaridades y acometidas nacionalistas y periféricas susceptibles de apagón a falta de transformadores. Felipe VI, aun siendo de otra casa, podría estudiar la posible unión tomando la rotonda por la tercera salida, ahora que todos somos mayores corregidos y ampliados por el paso del tiempo. Con nuestras lenguas autóctonas y cooficiales bien labradas, mejoraría la química y el entendimiento en nuestra explanada peninsular cargada de cales incrustadas, incluida mi Andalucía como territorio histórico al Sur del Mediodía.
Portugal y Andorra, quedarían encajados, por Derecho, en este mundo de uniones, sin tener en cuenta al renombrado Conde duque de Olivares, la guerra dels Segadors, la revuelta Lusa y la conspiración del Marqués de Ayamonte , junto al de Medina Sidonia, para hacer independiente a la Andalucía de Susana: Magnífica solución retórica dada la disparidad , sin necesidad de cambiar nada ni intercambiar cosa, absolutamente, ahora que celebramos los veinticinco años de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, con lo bonito que quedó en la inauguración Felipe VI con su sombrero Panamá. Si Felipe IV levantara el caballo a lo Ferrari , la perturbación de la especie española pasaría a ser universal y no monegasca, según el portavoz del Ayuntamiento de Madrid desde el pináculo Charlie del Palacio de Cibeles.
En el caso de catarsis radical, que puede darse en el pueblo Catalán, nada importa con la CUP si decide inventar otros universos por drenar. Si Puigdemont y Junqueras con sus banalizaciones constitucionales, toman el cesto de las chufas para pirarse al Rosellón; si don Cristóbal decide trasladar su Jaén natal al Montoro Celsius 45, allá ellos con los duros momentos y la calor. O si el presidente de Portugal reinicia la Guerra de las Naranjas. O los copríncipes de Andorra anuncian las bondades del pequeño país de la nieve en sueño; o bien Euskadi reivindica la figura de Vasco de Gama como insigne paisano navegante; o Maíllo en la escuela de verano de Zamora en pleno Agosto y la calandria, anuncia el fin de las hostilidades con Mediasedd, la cosa podría ir, más que bien, por la senda de la concordia para con el gran amigo peninsular, que somos todos.
¡Hay que romper el cinturón de óxido que nos separa!¡ Cuanto antes!


Miércoles, 23 de agosto

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Agosto 2017
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031