(RD/Agencias).-La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) defendió hoy que el proceso abierto en las últimas semanas por los obispos católicos del País Vasco en su objetivo de reconocer a los sacerdotes asesinados por las tropas franquistas debería significar un cambio de rumbo en la actitud de la Iglesia católica con respecto a su participación en la Guerra Civil.
El Juzgado de lo Contencioso Administrativo ha dado la razón al Obispado de Ávila por la polémica retirada de la placa franquista de la iglesia de Pedro Bernardo. La placa, en la que se exaltaba la figura de José Antonio Primo de Rivera y recogía los nombres de los “caídos” en el pueblo “por Dios y por la Patria”, fue eliminada de la fachada de la iglesia de San Pedro Advíncula en julio del año pasado, después de varios intentos por la oposición de algunos vecinos. Lo cuenta María Cuenca en Diario de Ávila.
Cuenta El Diario del Alto Aragón que la historiadora Luisa Marco plantea en "Sangre de cruzada: el catolicismo oscense frente a la Guerra Civil", el modo en que la contienda afectó a la religión y a la Iglesia. Entre las cuestiones que más le llamaron la atención, destaca el hecho de "durante toda la dictadura no se habla de guerra civil sino de una cruzada, un concepto religioso medieval". La investigadora oscense presentó ayer el libro en el Instituto de Estudios Altoaragoneses junto a Irene Abad, directora de publicaciones del centro, y firmó ejemplares en la Feria del Libro de Huesca.
Cuenta Álex Gubern en ABC que durante unos meses, Barcelona fue una gran hoguera. En el verano de 1936, aplastada la rebelión militar y mientras las primeras columnas organizadas por sindicatos y partidos se encaminaban a la que entonces era la primera línea de frente, Aragón, las iglesias ardían. Casi 300 sacerdotes fueron asesinados sólo en Barcelona -1.500 en el conjunto de Cataluña- en una rabiosa ola de anticlericalismo que, a la vez que las patrullas de control de la FAI imponían la revolución social, se llevó también por delante una gran parte del patrimonio histórico y cultural que atesoraba la Iglesia.
Cuenta Ernesto Villar en La Razón que ha llegado la hora de asumir que la persecución religiosa es uno de los baldones de la Guerra Civil. Con esta premisa, el libro «La Iglesia en llamas» (Destino) recoge el cómo, el dónde y, sobre todo, el quién de estos crímenes.Son días terribles. Al amanecer del sábado son asesinadas veinte personas de Villaviciosa y trece junto al cementerio de Santianes, entre ellas mis buenos amigos y compañeros párrocos de Ribadesella y Moro. Al amanecer el domingo, otras nueve en el cementerio de Leces, sacadas de la cárcel de Colunga...».
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica instó hoy a la Iglesia católica a asumir su pasado de "verdugo" dentro del bando franquista, en lugar de envolverse siempre en un "manto de víctima" para negarse a colaborar con la Justicia en las exhumaciones de los desaparecidos.
(RD/Europa Press).-El aragonés Santiago Macías, uno de los fundadores de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), exigió la apertura de los archivos de las parroquias aragonesas y de la Guardia Civil en la Comunidad Autónoma.
Los vestigios del franquismo y la dictadura de Primo de Rivera que aún sobreviven en las iglesias de Vigo tienen ya fecha de caducidad. El Obispado aceptó la retirada de las llamadas "listas de caídos por la patria" que aún permanecen inscritas en las fachadas de la Concatedral, la iglesia de Santiago de Vigo y cuatro templos parroquiales. El futuro de la cruz del Castro, el mayor símbolo del franquismo en la ciudad, es sin embargo una incógnita. En este caso la decisión es competencia exclusiva del Concello, que quiere adoptarla por consenso. Una de las opciones sobre la mesa es buscar un encaje que no agravie a las víctimas del bando republicano. La otra sería derribarla.
Jueves, 26 de noviembre
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Guillermo Gazanini Espinoza
Rodrigo del Pozo Fernández
Jaime Vázquez Allegue
Josemari Lorenzo Amelibia
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Siro López
Francisco Margallo