Después de la Pascua florida celebramos la Pascua granada. El día de Pentecostés se cumplió la promesa de Jesús: los apóstoles recibieron el don del Espíritu Santo. La venida del Espíritu Santo significa la transferencia que Jesús hace de su Espíritu y de su misión a la Iglesia, que comienza su expansión el día de Pentecostés.
Los medios de comunicación social tienen hoy tanta importancia que para muchos son el principal instrumento informativo y formativo, y también la orientación y la inspiración para los comportamientos individuales y sociales. Hoy no podemos concebir el mundo sin estos nuevos sistemas de comunicación. Estas nuevas tecnologías nos acercan a los acontecimientos de los cinco continentes, y al mismo tiempo nos hacen amar más nuestra pequeña realidad local.
Estamos celebrando el Año de la Fe, que se inició con motivo de haberse cumplido, el año pasado, los 50 años del comienzo del Concilio Vaticano II. Son del beato Juan Pablo II estas palabras. “Siento más que nunca el deber de señalar el Concilio como la gran gracia de la cual la Iglesia se ha beneficiado en el siglo XX”. Y su sucesor, Benedicto XVI, escribió estas otras palabras: “Si lo leemos y acogemos guiados por una hermenéutica correcta, el Concilio puede convertirse cada vez más en una gran fuerza para la renovación siempre necesaria de la Iglesia”.
Esta semana celebramos las fiestas patronales de Cataluña: el martes, Sant Jordi, y el sábado, Nuestra Señora de Montserrat. San Jorge fue un mártir muy venerado en la antigüedad. Al parecer, fue un soldado romano de Oriente, que se hizo cristiano y murió como mártir de Cristo durante las persecuciones del siglo III. Desde Oriente la devoción a este gran mártir -fue llamado el megalomártir o el mártir por excelencia- se extendió hacia Occidente, donde hoy sigue siendo el patrón de muchos países, entre los cuales está Cataluña.
La nueva evangelización necesita evangelizadores laicos que, con un nuevo ardor y nuevos métodos –por medio de su presencia y su compromiso en las realidades del mundo- anuncien a Jesucristo y su Evangelio a los hombres y mujeres de hoy.
Los cristianos hemos de profesar con gozo nuestra fe. Siempre, pero especialmente en esta fiesta de Pascua, la fiesta de las fiestas, la principal y primera fiesta cristiana de todo el año. Nuestros hermanos de Oriente expresan esta fe y esta alegría con la salutación tradicional: “¡Cristo ha resucitado!”; a la que sigue la respuesta: “¡Verdaderamente ha resucitado!”
El domingo de Ramos comienza la Semana Santa. Los cristianos acompañamos a Jesús que sube a Jerusalén. El camino hacia Jerusalén llevó al Señor a su pasión, a su muerte y a su resurrección. Es lo que conmemoramos en estos días santos. Estos acontecimientos históricos han incidido fuertemente en la vida de la humanidad, especialmente de nuestro Occidente.
Nuestro estimado Santo Padre Benedicto XVI ha renunciado a su ministerio de obispo de Roma y sucesor de san Pedro. Desde el 28 de febrero a las 8 de la tarde, la Iglesia de Jesucristo no tiene Papa, hay lo que llamamos sede vacante. La Iglesia de Roma no tiene obispo y es preciso elegir un nuevo obispo de Roma, que es también el sucesor de san Pedro.
Estamos en la Cuaresma del Año de la Fe y el Santo Padre, en la carta apostólica La puerta de la fe, nos recuerda que la fe sin la caridad no da fruto, y que la caridad sin la fe sería un sentimiento que estaría constantemente a merced de la duda. “La fe y el amor se necesitan mutuamente, de manera que una permite a al otro seguir su camino”.
La Cuaresma y el tiempo de Pascua son el momento fuerte del Año de la Fe que nos ha invitado a celebrar el Santo Padre. Si siempre la Cuaresma y la Pascua son un tiempo de conversión y de renovación, este año lo son especialmente. Como nos ha recordado Benedicto XVI, la Iglesia, que incluye en su seno a los pecadores, es la vez santa y siempre necesitada de purificación. Y por esto necesita aplicarse continuamente en la penitencia y la renovación.
Con el lema “No hay justicia sin igualdad”, el segundo domingo de febrero se celebra la jornada central de la Campaña Mundial contra el Hambre que promueve Manos Unidas. Esta ONG de la Iglesia se propone sensibilizar a la sociedad sobre la existencia del hambre en el mundo. Llevados por la ilusión de nuestro desarrollo, quizá haya quien pueda pensar que este problema estaba resuelto. Por desgracia, no es así, ni mucho menos.
“La familia es fuerte y está viva también hoy”, dijo el Santo Padre el pasado 21 de diciembre, en un importante discurso dirigido a los cardenales y a los miembros de la Curia romana que le felicitaban con ocasión de la Navidad. No obstante, también reconoció que es innegable la crisis que la amenaza en sus fundamentos, especialmente en el mundo occidental.
Martes, 21 de mayo
Juan Fernandez Krohn
César Luis Caro
Josemari Lorenzo Amelibia
Urbano Sánchez García
Alejandro Córdoba
José Manuel Bernal
Asoc. Humanismo sin Credos
Rufo González Pérez
Francisco Margallo
Francisco Baena Calvo