Éxodo celebra su número 100 y tiene muchos motivos para celebrarlo; muchos tenemos motivos para celebrar este jubileo de comunicación libre, oportuna, solidaria. Yo me siento particularmente comprometido y en cierta medida responsable porque, desde la primera hora de la revista y desde su prehistoria con Misión Abierta, el equipo fundador ha sido y es gente muy mía, hasta el punto de estar encardinado a nuestra Prelatura de São Félix do Araguaia.
A sus 81 años, el obispo emérito de la diócesis de São Felix do Araguaia, Pedro Casaldáliga, es uno de los más destacados representantes de la Teología de la Liberación y se ha convertido en un referente para la izquierda latinoamericana. Desde que hace cuatro décadas llegó a Brasil para quedarse, su trabajo en defensa de los derechos de los pueblos indígenas y de los grupos sociales más oprimidos, así como su apoyo a los movimientos brasileños de campesinos sin tierra y a la revolución sandinista en Nicaragua en los años ochenta, hacen que Pedro Casaldáliga sea parte fundamental de la memoria viva de la lucha por la dignidad y por la liberación de los pueblos en América Latina.Lo entrevistan Pedro Ramiro, María González Reyes y Luis González Reyes en la revista Pueblos
20 años atrás trataban de ecología unas pocas personas, tachadas incluso de bucólicas o de derrotistas. No era un tema serio ni para la política, ni para la educación, ni para la religión. Se podía venerar a Francisco de Asís como el santo de las flores y los pájaros, pero sin mayor compromiso. Ahora, y quién sabe si ya muy tarde, el mundo entero se está sensibilizando, aturdido por las noticias y las imágenes de cataclismos actuales y de previsiones pesimistas que llenan nuestros telediarios. Y ya son muchos los congresos y los programas que ventilan como un tema vital la ecología, desnudando las causas y urgiendo propuestas concretas acerca del medio ambiente. Hasta los niños saben ahora de ecología...
(Pedro Casaldáliga y José María Vigil).- Ya sabemos que la Solidaridad está en crisis. Hablar de crisis de solidaridad podrá parecer un tópico, pero se trata de una fuerte verdad que, por uno u otro lado, nos afecta a todos: a los que deberían dar solidaridad y a los que necesitan recibirla. O, mejor dicho, a todos los que necesitamos recibirla y darla; porque la solidaridad es un misterio de reciprocidad fraterna ineludible.
Con espíritu fraterno y en la pasión por Nuestra América, libre y unida, queremos expresar nuestra total solidaridad al pueblo de Honduras en esta hora de tensiones y violencia. Que se respete la democracia que es respetar la voluntad del pueblo. Que el Dios de la paz proteja a ese pueblo querido y sufrido.
Cardenales de Roma,
hermanos todavía:
¿Qué somos
si no somos
Pascua viva?
¿Qué celebramos
si no celebramos
toda la sangre en cada Misa?
¡Ay de las Curias
sin romerías!
Dice el Señor: «Yo vengo y no tardo».
Y el Viento sigue desanclando naves.
Hablemos de Esperanza, Leonardo,
contra toda esperanza, como sabes.
Entre Roma y Asís, está el Calvario
y el Huerto y la sorpresa de María,
y todo un Continente, solidario
con nuestra fiebre y nuestra teología.
Por tantos que nos siguen y por tantos
que han acrecido con su dura suerte
la herencia de los pobres y los santos;
porque creemos que Su Reino avanza
más allá del pecado y de la muerte,
hablemos y vivamos de Esperanza.
Pedro Casaldáliga
El Cardenal Carlo M. Martini, jesuita, biblista, arzobispo que fue de Milán y colega mío de Parkinson, es un eclesiástico de diálogo, de acogida, de renovación a fondo, tanto de la Iglesia como de la Sociedad. En su libro de confidencias y confesiones Coloquios nocturnos en Jerusalén, declara: «Antes tenía sueños sobre la Iglesia. Soñaba con una Iglesia que recorre su camino en la pobreza y en la humildad, que no depende de los poderes de este mundo; en la cual se extirpara de raíz la desconfianza; que diera espacio a la gente que piensa con más amplitud; que diera ánimos, en especial, a aquellos que se sienten pequeños o pecadores. Soñaba con una Iglesia joven. Hoy ya no tengo más esos sueños».
TU MITRA
será un sombrero de paja sartanejos;
el sol y la luna;
la lluvia y el sereno;
el pisar de los pobres con quien caminas
y el pisar glorioso de Cristo, el Señor.
Martes, 24 de noviembre
Urbano Sánchez García
Juan Fernandez Krohn
Miguel Blanes Coll
Vicente Haya
Julián Moreno Mestre
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo