San Leandro, arzobispo de Sevilla, y del Papa, tenía que presidir el tercer concilio de Toledo (589). En la memorable homilía de clausura, el prelado hispalense quiso poner de relieve la santidad de la Iglesia: "Regocíjate y alégrate, Iglesia de Dios. Gózate y ponte en pie, cuerpo único de Cristo; vístete de fortaleza y salta de júbilo..."
(Tercera de ABC).- Ante una posible y nueva legislación acerca de la interrupción voluntaria del embarazo, y las nefastas consecuencias que de esa ley se van a derivar, hay que ponerse en guardia ante el deterioro que va a sufrir la valoración de la persona y de la misma sociedad. Hay que decir claramente que no se puede conculcar un derecho tan fundamental como es el de la vida, también del que ya ha sido engendrado, aunque todavía no haya visto la luz. Las disposiciones que se avecinan hacen regresar a la ley de los más fuertes, que agravan los problemas sin resolverlos, que en lugar de buscar soluciones adecuadas se pretenda eliminar a quien está en camino de poder vivir como persona.
(Carta Pastoral con motivo de la Campaña de Manos Unidas contra el Hambre).- Nos parece algo increíble y escandaloso. Pero la realidad de esas poblaciones hambrientas es algo incuestionable. Hombres y mujeres que carecen de algo tan fundamental como es la comida necesaria para subsistir. Sobrecoge la realidad de esas personas, y nos enerva hasta la rebeldía el pensar que puedan darse situaciones en las que se llega a morir por falta de alimento. Y todavía hay más, porque el hambre lleva consigo otras muchas y terribles desgracias, como son las enfermedades, la carencia de vivienda, de trabajo, de educación...
(Carta Pastoral con motivo del Día del Domund).- En el mensaje para el Domund de este año, Benedicto XVI dice que el interés por la acción misionera, allí donde Cristo no es conocido, debe constituir la prioridad en los planes pastorales de nuestras Iglesias. Compromiso 'importante y primero', pues el anuncio del Evangelio está en la misma esencia y finalidad de la Iglesia. Nadie puede ser excluido, ni del derecho a recibir la buena noticia de Jesucristo, ni tampoco a ser verdadero anunciador de esa doctrina, conforme a la vocación que cada uno haya recibido del Señor.
(Intervención en la Asamblea General de la Conferencia de Comisiones Justicia y Paz de Europa).- ¿Cuáles son las fronteras de la solidaridad en Europa? La Conferencia de Comisiones Justicia y Paz de Europa, ha querido llegar hasta la ciudad de Sevilla para reflexionar sobre un tema de tanta importancia y actualidad. Se dice que América es el continente de la esperanza. Asia, con el despertar emprendedor de enormes y populosos países. África, con la permanente inquietud entre los que emigran y los que luchan por abrirse camino a través de increíbles rivalidades étnicas. Oceanía, balanceándose entre el bienestar y la pobreza. Y Europa, que presume de civilización y ofrece más interrogantes e inquietudes que seguridad y esperanza.
(Carta pastoral con motivo de la fiesta de Nuestra Señora de la Merced).- La fiesta de nuestra Madre y Señora de la Merced me ofrece, un año más, la ocasión para dirigir unas palabras de gratitud y aliento a cuantos formáis esta gran comunidad en la que, directivos y funcionarios, capellanes y colaboradores os empeñáis en ayudar a quienes son el primero e incuestionable motivo de vuestro interés y preocupación: los hombres y mujeres privados de libertad y que cumplen una deuda de justicia con la sociedad.
(Conferencia en las X Jornadas de Teología.Peregrinos y testigos en el camino. Peregrinando en esperanza).- Pensemos en el futuro. En los cambios inesperados y en aquellos que ya se vislumbran. Con unas personas que viven con una mentalidad y unas actitudes semejantes a las nuestras en unos aspectos y en otros completamente insospechadas. En un mundo y en una sociedad más allá de globalizaciones, desarrollos sostenibles e innovaciones casi a la desesperada.
Nuestra vida sea como una peregrinación, por los caminos de este mundo, hasta el encuentro definitivo en el santuario de Dios. Cada día vamos dando un nuevo paso, siempre acompañados del Señor y su bondadosa providencia. Dentro de esa gran peregrinación, hacemos algunas otras, tan santas como imprescindibles. La más importante es la del bautismo, en la que pasamos por el agua del sacramento a la casa de los hijos de Dios redimidos por Jesucristo.
(Plan Pastoral para el Año Sacerdotal).- Benedicto XVI anuncia y convoca un "año sacerdotal" para que, en cada uno de los días, se haga memoria de las maravillas que el Espíritu del Señor puede llegar a realizar cuando un sacerdote se pone incondicionalmente a la escucha fiel de las inspiraciones que llegan de lo Alto.
(Homilía en la solemnidad de la Asunción de la Virgen María) 1. Tradición repetida y sumamente grata es la que acabamos de cumplir: una procesión enchida de fervor en torno a la santísima Virgen María, nuestra Madre y Señora de los Reyes. Encuentro ciertamente gozoso en el que se dan cita familias enteras. Pero, más allá de esta reunión festiva, se vive un sentimiento de unidad, que no se explica simplemente por una participación multitudinaria sino por una fe muy arraigada.
Viene siendo habitual últimamente que, al dar noticia de los accidentes de tráfico, se haga referencia a la disminución del número de personas fallecidas. Lo cual es motivo de esperanza y para felicitar a los conductores, a los agentes de la circulación y a las autoridades responsables de la ordenación del tráfico. Esos datos positivos indican que la mejora es posible y, si se puede, no cabe duda que estamos ante una verdadera obligación: la de ser cada día más responsables.
El papa Benedicto XVI se refería este verano a los numerosos y graves accidentes en la carretera y decía que no debemos habituarnos a esta triste realidad, pues aunque el número haya descendido, siempre se trata del precioso bien de la vida humana y, por tanto, es completamente indigno del hombre el morir o quedarse inválido por causas que, en la mayor parte de la los casos, se podrían haber evitado. Hace falta un mayor sentido de responsabilidad.
La responsabilidad, el buen conocimiento y la obediencia a las normas de tráfico, la prudencia y una indispensable conducta ciudadana son algo imprescindible. No solamente se trata de prevenir los accidentes, sino de buscar el bien común y hacer más grata la actividad en la carretera.
Como cristianos, tenemos que añadir un indispensable sentido moral de nuestras acciones. No solo se trata de evitar el mal, sino de promover aquellas acciones positivas que ayuden a mejorar el comportamiento de todos los usuarios. Este es nuestro apostolado en la carretera. El testimonio cristiano también debe aparecer en todo lo que se refiere al tráfico.
Pedimos a Dios que nos guíe siempre con su luz, para saber utilizar esos bienes que favorece la comunicación y son una ayuda tanto para el trabajo como para el descanso.
Con mi bendición,
Carlos, Cardenal Amigo Vallejo
Arzobispo de Sevilla
El Jueves Santo Cristo ponía la mesa y nos invitaba a su casa. Durante la cena, toma el pan y nos dice: este pan es mi cuerpo. Haced ésto en memoria mía. Hoy, en este día del Corpus Christi, somos nosotros, la comunidad cristiana, la que pone el altar de la Eucaristía en medio de la ciudad, e invita a todos a que participen de los bienes más estimados que los cristianos podemos tener. Y que no son otros que la fe en Jesucristo el hijo de Dios, el pan vivo de la Eucaristía y el mandamiento nuevo del amor fraterno.
Martes, 24 de noviembre
Urbano Sánchez García
Juan Fernandez Krohn
Miguel Blanes Coll
Vicente Haya
Julián Moreno Mestre
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Manuel Mandianes
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo