Patricio Downes (RD) El cardenal Geraldo Majella Agnelo,arzobispo de San Salvador de Bahía, acusó al PT del presidente Lula Da Silva de aplicar un "princiopio bolchevique" al sancionar a dos legisladores opositores al aborto. "Me deja perplejo la decisión de un partido político de adoptar el principio bolchevique de condenar y suspender a correligionarios que se colocan en defensa del primero y fundamental derecho de la persona humana que es el derecho de nacer. Por eso me solidarizo con los diputados federales Luiz Bassuma y Henrique Afonso", señaló el cardenal de 75 años.
Luiz Carlos Bassuma es miembro del Frente Parlamentario por la Vida, mientras que Afonso alegó que como pastor de la Iglesia Presbiteriana Brasileña no puede defender el aborto.
La suspensión de los derechos partidarios del diputado Luiz Bassuma durará un año, durane el que no podrá votar o ser elegido para cargos directivos, en tanto que la sanción será de apenas 90 días para el diputado Henrique Afonso. Así lo informó la Agencia Brasil.
"La Iglesia defendió desde los primeros tiempos a los más débiles: tuvo la iniciativa de cuidar a los leprosos, cuando ran apartados de la convivencia de la sociedad. Por la Iglesia fueron fundados hospitales. En la propia ciudad de Salvador, la Santa Casa de Misericordia fue fundada en en el año de la fundación de la ciudad, para dar cabida a los marineros con escorbuto y otras enfermedades", dijo el arzobispo de Salvador de Bahía.
El cardenal agregó que en ese aspecto se destaca la "figura luminosa de la Hermana Dulce, dedicada por completo a acoger y sanar la vida de aquellos que fueron rechazadas por sus familias y organismos públicos. Durante el régimen militar, la Iglesia fue la gran fuerza para defender a los presos políticos y torturados".
"Hoy la Iglesia defiende a los niños por nacer, los más inocentes y más indefensos que puedan existir. A ellos se atribuye la culpa de la pobreza del subdesarrollo, la violencia en las grandes ciudades, y ahora se culpa por la muerte de las mujeres pobres. Están condenados a muerte. De hecho, otros son responsables de estos males en la sociedad de hoy. Otras deberían ser las medidas que deben salvar las vidas de las mujeres pobres considerados incapaces de tener un hijo. Se llaman políticas públicas a las acciones debidas a quien, por sí solo, no puede dar cuenta de sus responsabilidades naturales".
Subrayó que "precisamente fue elegido un gobierno del pueblo para defender la dignidad y la vida de los pobres e inocentes, no para eliminarlas".
Agnelo agregó que "la defensa de la vida es una conquista de la civilización y sería muy grave volver a los días en que no todos los seres humanos eran considerados personas. Estos, entonces, podían ser comprados, vendidos, tratados como objetos, inclusive, muertos".
"La vida humana no es un producto nuestro; no fue el fruto de nuestra producción, por eso no está a disposición de nuestro arbitrio. Los Derechos Fundamentales de la persona humana, empezando por el derecho a la vida, no son concedidas por los responsables políticos", reflexionó.
El cardenal recordó que tales derechos son anteriores a "cualquier ley humana, y son muy valiosos porque substraen a la persona a la voluntad de cualquier poder y la tiranía de circunstancias adversas. Los gobiernos y sus legislaturas sólo pueden apenas reconocer estos derechos y deben hacer todo lo posible para garantizarlos".
"El aborto es una medida que deja a la mujer solita con su drama, exonera al padre del niño, exonera a la administración pública y a la sociedad organizada de la necesidad de acoger, cuidar, sustentar, juntamente on la mujer, a la vida nueva que está llegando", dijo en un un texto publicado en su diócesis y en la página de la CNBB este fin de semana.
Agregó que "tomó más de 200 años tomar conciencia de que no se puede violar la naturaleza, el aire, el agua, los bosques sin tener que pagar precios altos, como el calentamiento global. ¡La violación de la vida humana noa traerá consecuencias aún peores!".
También reflexionó el cardenal Agnelo que "la creación de la ley y el debate que la acompaña tienen un extraordinario poder 'educativo'. ¡Las nuevas generaciones aprenden que si alguien molesta, interrumpiendo la vida, puede ser eliminado! Se crea la mentalidad común según la cual el ser humano no es inviolable. Es evidente el nexo entre esta mentalidad que se expande y la creciente violencia".
"Un embrión no es un grupo de células, sino un individuo de la especie humana -señaló el cardenal-. No se trata de una verdad de fe pero sí una verdad que la razón es capaz de reconocer. El embrión contiene la información genética que presidirá su desarrollo, desde la concepción hasta la muerte. Se desarrolla humanamente, puede someterse a tratamiento terapéutico, para garantizar su desarrollo. Si hay una secuencia de ADN típica y exclusivamente humana, se trata de un ser humano dotado de la subjetividad jurídica y el derecho inviolable a la vida, a la integridad física".
"Delante de la vida que nace y de la vida que muere, el hombre egoísta no se deja interrogar sobre el sentido más auténtico de su existencia. Se preocupa solamente en cómo 'hacer' y, recurriendo a cualquier forma de tecnología, programar, controlar y dominar el nacimiento y la muerte"(J. Pablo II), concluyó celebrando la fecha del 8 de octubre, como el día de las personas por nacer.
Fuente CNBB y Agencia Brasil
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muy bien - muy acertado - culpar a los que no han nacido por los horrores en materia de inseguridad, injusticias atroces, robos repetidos y abusivos, es algo que merece el calificativo de "bolchevique" - si el PT favorece esa posición ideloógica participa de las orientaciones del marxismo más radical -
Domingo, 19 de febrero
Juan Fernandez Krohn
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Salvador García Bardón
Alejandro Córdoba
Movimiento Rural Cristiano
Vicente Haya
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Jose Gallardo Alberni