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Actos vandálicos contra dos templos de Béjar

06.08.09 | 08:52. Archivado en Libertad religiosa
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Cuenta Carlos Bermejo en La Tribuna de Salamanca que un nuevo episodio de actos vandálicos se ha cebado en las últimas fechas con las iglesias de la ciudad textil. Dos templos de Béjar, de confesión católica, lucen penitentes en sus fachadas la violencia e intolerancia de los gamberros. Se trata de la iglesia de Los Pinos de Montemario y la nueva parroquia en construcción de González Macías.

En el primero de los centros religiosos se pueden ver y leer varias pintadas ofensivas que dicen ‘La iglesia que ilumina es la que arde’ y ‘La religión es el opio del pueblo’. Pintadas similares se pueden contemplar en las fachadas en construcción de la segunda de las iglesias mencionadas en las que los insultos también se extienden hacia los sacerdotes.

TRIBUNA ha podido hablar con algunos de los fieles que asisten a estas iglesias y han explicado que “ésto sólo pasa en España porque hay cierta permisibidad por parte de las autoridades. No sólo se trata de templos cristianos, sino de monumentos contra los que se atenta precisamente por el pasotismo de las autoridades”.

Otro de los vecinos explica que “si estos insultos se hicieran contra la religión islámica o contra cualquier otra religión que no fuera la nuestra se habría armado una muy gorda, acuérdate de aquellas caricaturas de Mahoma en un periódico de Estados Unidos”.

Lo cierto es que se trata de actos vandálicos cuyas sanciones se encuentran recogidas en la ordenanza municipal aprobada en el año 2007.

Acabar con el vandalismo en la ciudad. Ése era y es el objetivo de la ordenanza que entró en vigor el pasado mes de julio de 2007 en Béjar después de su presentación en el mes de abril de 2007 y su anuncio en el Boletín Oficial de la Provincia. Se trata de una ordenanza municipal sobre vandalismo e infracciones en espacios públicos que debería de imponer sanciones que van desde los 750 hasta los 3.000 euros.

Sin embargo, dos años después de su presentación y entrada en vigor, no existe ninguna multa o sanción a los infractores de esta ordenanza municipal. La razón: para sancionar hay que ‘pillar in fraganti’ a los gamberros.

El texto pide que se tengan en cuenta las medidas preventivas, sancionadoras y reeducadoras que se puedan aplicar. Todo ello con el objetivo de bajar los índices de actos vandálicos, y las múltiples infracciones que los jóvenes cometen en la ciudad.

El objeto de la ordenanza municipal contra el vandalismo es la protección de los bienes públicos de titularidad municipal y todos aquellos elementos que forman parte del patrimonio urbanístico y arquitectónico de Béjar, cualquiera que sea naturaleza y su titularidad, frente a las agresiones, alteraciones y usos ilícitos de que puedan ser objeto.

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