(RD/Efe).-El vicepresidente del gobierno catalán, Josep Lluís Carod-Rovira, ha afirmado hoy que el obispo emérito de Vic (Barcelona), Josep Maria Guix, que falleció ayer a los 81 años, fue "un hombre de bien y de país".En un comunicado, Carod-Rovira ha lamentado hoy la muerte de Guix y ha destacado "la firmeza y bondad de un hombre de iglesia comprometido con el país y su identidad nacional".
También ha recordado "la voluntad manifiesta de Guix por conseguir el reconocimiento de la región eclesiástica catalana y la unidad entre todas las diócesis desde su trabajo activo en la Tarraconense, una labor que, finalmente, no verá cumplida".
Carod-Rovira ha trasladado su pésame por el fallecimiento del obispo emérito de Vic a sus familiares, amigos y, en general, a la gente de la comarca de Osona, "que ha perdido una personalidad de referencia".
Según el vicepresidente, "Cataluña ha perdido una de aquellas voces que ayudan a construir más país de arriba a abajo".
Miércoles, 25 de noviembre
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