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arkozy: "El burka no es un signo religioso, sino de servidumbre"

22.06.09 | 18:38. Archivado en Francia
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(RD/Efe).-Ante la Asamblea Nacional y el Senado, reunidos de manera extraordinaria en Congreso en Versalles (afueras de París), el jefe del Estado francés dijo que el burka "no es un problema religioso", sino "un problema de libertad y de dignidad de las mujeres". La declaración de Sarkozy, presidente de un país laico, se produce una semana después de que el Gobierno aceptase estudiar una ley que prohíba el uso del burka en Francia, una prenda de origen afgano que oculta completamente a la mujer tras una ancha túnica y sólo cuenta con una pequeña abertura a la altura de los ojos.

Dos días antes, un grupo de unos sesenta diputados de diferentes partidos pidió que se abriera una comisión de investigación sobre la proliferación de esa prenda, utilizada por miles de mujeres en Francia, según diversos estudios. Desde que se formuló esta petición, en Francia se ha desatado una polémica similar a la que se produjo en el 2004 respecto al velo islámico y que desembocó en una ley que prohíbe el uso de cualquier signo religioso en los lugares públicos, con atención especial a las escuelas.

La iniciativa ha reabierto un debate entre los defensores de las libertades individuales y los que consideran que éstas pueden ser limitadas en nombre del laicismo. El laicismo es un principio de "neutralidad y respeto" a "todas las opiniones y todas las creencias", indicó Sarkozy, quien señaló que "la libertad no es el derecho de cada uno a hacer lo que quiera" y agregó que no se debe equivocar el debate, pues "la religión musulmana debe ser tan respetuosa como las otras religiones".

MEDIDAS CONTRA LA CRISIS

En discurso en Versalles, Sarkozy reconoció que en Francia "tenemos un problema de déficit", y habló de "un mal déficit" vinculado al gasto corriente de las administraciones, que "debe ser reducido a cero", y también de un "déficit imputable a la crisis" por la disminución de la recaudación de las administraciones o por el dinero dedicado a programas de ayuda social que "ha funcionado mal". De este último avanzó que, "tras la crisis, habrá que dedicarle la totalidad de los ingresos del crecimiento económico", pero ahora "la cuestión central es la calidad del gasto" y proponer a los interlocutores sociales "medidas masivas" para, por ejemplo, que quien sufra un despido económico pueda recibir su salario íntegro durante un año y una formación para reintegrarse al mercado laboral.

Sarkozy también justificó otra serie de compromisos financieros, en particular los que derivan del proceso de concertación sobre políticas ecológicas, conocido como el "Grenelle del Medio Ambiente" porque "es el gasto más rentable", que redundará en la creación de 600.000 empleos en Francia. Estas palabras cobran especial sentido un día después de que el Ejecutivo francés haya admitido que el déficit público será superior a lo que esperaba, ya que se situará entre el 7% y el 7,5% del Producto Interior Bruto (PIB) tanto este año como el próximo. El jefe del Estado, que el miércoles anunciará una remodelación de su Gobierno, señaló que las prioridades de ese Ejecutivo se financiarán con una emisión de deuda pública cuyo monto y cuyas modalidades se fijarán en función de la definición de dichos objetivos.

Sobre la reforma del sistema de pensiones, avanzó que "2010 será capital" porque se abrirá el debate sobre todos los aspectos con los interlocutores sociales, incluido el retraso de la edad de jubilación (actualmente de 60 años en Francia) o que se tenga en cuenta la penosidad de ciertos oficios a la hora de calcular el periodo de cotización. El presidente conservador insistió en la idea de que hay que disminuir la fiscalidad sobre el trabajo y la producción para evitar la deslocalización y la desindustrialización de Francia porque "la idea de una Francia sin fábricas y sin obreros es una idea loca".

A ese respecto, y sin dar ningún detalle sobre sus modalidades, se pronunció a favor de una "tasa de carbono" a las emisiones de CO2, pues,"cuanto más gravemos la contaminación, más podremos reducir la fiscalidad del trabajo". Sobre las razones de la crisis, comentó que "derecha e izquierda hemos dejado demasiado espacio al capitalismo financiero", mientras "en el nuevo modelo de crecimiento hay que dar más espacio al trabajo, a los empresarios, a la producción". Sarkozy hizo alusión a las reformas en la UE y dijo que "Francia cambia, pero Europa debe cambiar también". Europa, añadió, debe dotarse de "los medios para participar en la transformación del mundo".

El burka

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, también aseguró que el burka es un "signo de servidumbre", contrario a la "idea de la República francesa sobre la dignidad de la mujer". "No es un signo religioso, sino de servidumbre", afirmó Sarkozy, quien subrayó que "el burka no es bienvenido en el territorio de la República" francesa.

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