En entrevista con EL TIEMPO, el cardenal Darío Castrillón Hoyos habla sobre el reintegro a la Iglesia de Richard Williamson y revela que a través suyo se intentó mediar en busca de asilo en Tailandia para Saddam Hussein. Castrillón respondió telefónicamente desde Roma (Italia) a propósito del lanzamiento hoy en el Museo El Chicó, de Bogotá, del libro 'De frente y sin miedo - Diálogos con el cardenal Darío Castrillón', de autoría del periodista César Mauricio Velásquez.El texto habla de temas como política, pobreza y terrorismo a la luz de la fe católica y hace revelaciones como el ofrecimiento de Tailandia para Hussein, fallecido ex dictador iraquí.
La polémica con el obispo
Monseñor Castrillón era el encargado de dialogar con los cuatro lefebvrianos excomulgados y su labor fue criticada por permitir su reintegro a la Iglesia sin que Williamson se hubiera retractado primero de sus palabras.
El hecho, en el que se vio involucrado el cardenal colombiano, generó gran escándalo mundial a principios de febrero pasado, pues la comunidad judía rechazó que se le diera el perdón papal a quien negó la existencia de las cámaras de gas durante el régimen nazi en Alemania.
¿Cuál fue su papel en la mediación con los lefebvrianos a quienes se les levantó la excomunión?
Monseñor Darío Castrillón: Tenía que hacer los diálogos, pero no significa que era yo solo el que estaba dialogando con (Bernard) Fellay (jefe de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X de los lefebvrianos). Tuve siempre en torno a mí todo el grupo necesario dentro de la Santa Sede para cada uno de los pasos. Cuando hablábamos de las excomuniones no fue un diálogo de Castrillón con Fellay..., no, no, no. Yo no negocié con nadie. Fue la Comisión de Cardenales, incluido Ratzinger (el Papa Benedicto XVI), porque de esto comenzamos a hablar cuando él no era Papa. No hubo ni un solo acto que no se hiciera colegiadamente.
¿Cómo se enteraron de las palabras de Williamson en las que niega el Holocausto?
Cuando hubo una reacción grande del mundo hebreo y de obispos de las áreas más sensibles (Alemania, Suiza y Austria), oficialmente nos enteramos. Llegó una comunicación el 5 de febrero a nuestras manos. Pero a los lefebvrianos no los excomulgaron por motivos de doctrina, sino porque habían sido ordenados sin permiso.
¿Hubo un 'jalón de orejas' cuando el portavoz del Papa, Federico Lombardi, dijo que usted tenía que saber lo que había dicho Williamson?
El no dijo exactamente eso y si lo dijo es un absurdo, una idiotez, porque no se trataba de estudiar la vida de estos obispos. Lo único que había que saber es que fue ordenado por (Marcel) Lefebvre sin permiso.
¿Para levantar la excomunión no hacía falta que Williamson se retractara?
Nadie le iba a pedir retractación porque el Santo Padre ni nosotros sabíamos lo que había dicho.
Si lo hubieran sabido, ¿hubieran pedido su retractación antes de levantar la excomunión?
Yo pienso que no, porque es un problema histórico no moral. Por prudencia el Santo Padre hubiera podido decir que esperaran un momento. Me parece que hubo una imprudencia del portavoz de la Santa Sede en la declaración que le dio a 'La Croix', porque no tiene por qué entrar en juicios sobre personas ni decir que un cardenal tiene que saber algo que no tiene por qué saber. Si alguien tenía que saber eso es el cardenal que se encarga de la vida de los obispos, el cardenal Re.
¿Es consciente de lo que el portavoz dijo?
Francamente no me ha interesado. Él me escribió una carta pidiéndome excusas. Hemos sido muy buenos amigos.
La búsqueda del asilo a Saddam Hussein
¿Cómo es eso que el Papa medió para buscar una entrega de Hussein?
Unos señores alemanes vinieron a mi casa en Roma meses antes de la detención de Hussein. Me dijeron que venían en nombre del rey de Tailandia y querían que el Vaticano le ofreciera a Hussein -y me pedían que yo fuera a decírselo- que el rey de Tailandia le daba asilo seguro a él y a un grupo grande, si mal no recuerdo unas 500 personas. Le dije al Santo Padre de esta oferta y me dijo que eso se haría a través de la Nunciatura. Me dijo que podíamos llamar de inmediato al primer ministro de Tailandia y así se hizo para comprobar que era una cosa verdadera. Hasta ahí supe yo.
¿Por qué Tailandia estaba dispuesta a eso?
No lo sé, ni tampoco sé por qué me pidieron a mí eso. El propósito era evitar la guerra, pero no sé hasta dónde llegó la mediación de la Iglesia.
La paz en Colombia
¿Cuál es la respuesta del cristianismo a la violencia en Colombia?
Si no se parte del reconocimiento de un Dios personal, que se ha revelado, es muy difícil ponerse de acuerdo en soluciones. Cuando se entra a conocer el pensamiento de Dios se ve que Él es el Señor de la vida y hay que poner en juego elementos como estos: la supremacía de la caridad y la misericordia, sin que se destruya la justicia necesaria para el bien común.
¿Qué alternativa hay para hablar con la guerrilla de paz?
Cuando se abren caminos de diálogos -y el señor Presidente los ha abierto, así como administraciones anteriores- sabemos que han ocupado posiciones importantes en el país personas que salieron de la guerrilla. A alguno de ellos, Antonio Navarro Wolf (actual gobernador de Nariño), lo conocí con el fusil en el monte, con el fusil caliente porque había disparado.
¿Cómo dialogar partiendo de la fe en Dios si la guerrilla es atea?
Yo no afirmaría tan solemnemente que la guerrilla es atea. Muchísimos miembros de la guerrilla son hijos de hogares cristianos. Muchas veces hablé con guerrilleros que tenían un conocimiento de la fe. Desde la fe me permití hablarles para tuvieran una actitud de respeto a la vida.
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Y es que para este hombre, el tema de fondo es que "no los excomulgaron por motivos de doctrina, sino porque habían sido ordenados sin permiso." ¡Acabaramos! Aquí está la madre del cordero: porque el tema de fondo no dice que está en la doctrina, no. Está en que no hubo permiso. ¿No hay temas de fondo en esta Iglesia? ¿No hay temas de fondo en este tema? ¿No hay un tema de fondo: que no aceptan el Concilio Vaticano II? Pues se han cansado de decirlo ¡Ah! Es que eso no debe ser un problema para estos que tratan en grupo estas cosas: el tema de fondo es el permiso: el PODER. Ya.
Aquí, los problemas que los demás tenemos: que si dice el Vaticano II esto o aquello, que si Jesús en el Evangelio dijo… que si es un horror los campos de concentración, que si… esos no son temas de fondo. Lo esclarecedor en toda situación es si tienen “mi” permiso. Fin. Se hizo la luz.
Luego ya, de lo que se trata es de echar las culpas a otros: ¡eso es lo moral!
Hete aquí una entrevista escarecedora:
"Por prudencia el Santo Padre hubiera podido decir que esperaran un momento... porque es un problema histórico no moral." Es decir, que no es un problema moral negar la realidad de un hecho histórico. De un hecho histórico que ha hecho a los alemanes plantearse si después de Auschwitz puede hacerte teología. Y sólo habrían tenido que esperar "por prudencia", no por amor a la verdad. O sea, que si he entendido bien, cualquiera de nuestros obispos, puede ir por ahí afirmando que no han existido los campos de concentración rusos y quedarse tan pancho. O ve este hombre normal que se ordene a alguien que mantiene en esos términos la cuestión: no es un problema moral. Y ¿qué es la moral? Debe ser esa Sra, la Moral Natural, a la que luego se encomienda cuando no tiene texto bíblico alguno para encomendarse.
(continúa)
A Nova: pues digamos mejor golpista y de pensamiento sectario e impositivo. Encontrará Ud y él alguna razón más para identificarse y explicar su gestión nefasta en la Congregación del Clero durante años. A Colombia y con el cartel..ahí le va.
A mí me parece que este Cardenal tiene razón. Y ni él, ni yo, somos fascistas (cuánta gente hay por ahí que utiliza el término "fascista" sin saber, en realidad, lo que fue el fascismo...).
Este cardenal es un conocido fascista que no le llega al tacón de los zapatos al P. Lombardi. En Roma es conocido en la curia por el "Demo" y con eso está dicho todo.
Sábado, 18 de febrero
Francisco Baena Calvo
Religión Digital
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Asoc. Humanismo sin Credos
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