Cuenta José Manuel Vidal en El Mundo que al anglicanismo se lo conoce en el universo cristiano como «la Iglesia laboratorio», porque va por delante, ensayando lo que, décadas después, aceptan las demás confesiones. Pero esta vez la Iglesia católica se le adelantó. Gracias al carismático Juan Pablo II que, ya en 1996, entonó uno de sus muchos mea culpa y rehabilitó al teórico de las especies.
Cuando, en 1859, Charles Darwin acuñó el evolucionismo, la Iglesia puso el grito en el cielo y tachó su teoría de «quimera de un ateo blasfemo». El evolucionismo fue tajantemente rechazado por la Iglesia hasta el pontificado de Pío XII, el primer Papa que dejó entrever la posibilidad de que no fuese absolutamente incompatible con la fe.
Pero el Pontífice que tuvo el arrojo de pedir perdón y rehabilitar a Darwin fue Juan Pablo II, el Papa perdonador. El 24 de octubre de 1996 Wojtyla reconoce públicamente que el evolucionismo es «más que una hipótesis».
Algunos fundamentalistas católicos se escandalizaron. Y es que, durante muchos siglos, la Iglesia había sostenido y explicado el origen del Universo y el origen de la especie humana ateniéndose literalmente al relato bíblico del Génesis, en el que Dios crea el mundo en siete días y al hombre del barro de la tierra.
A partir del Concilio Vaticano II (1962-1965) y sobre todo de la explicitación del Papa Wojtyla, la fe cristiana no tiene dificultad en asumir el evolucionismo. Con una condición: que se admita una acción peculiar de Dios que determina el paso de lo que es animal o lo que es persona mediante la infusión del alma humana.
Lo que en ningún caso puede admitir un cristiano un evolucionismo puramente materialista, que no explica la diferencia esencial entre el hombre y los demás seres inferiores.
Excelente.
CONGRESO EN MARZO SOBRE LA EVOLUCION BIOLOGICA
CIUDAD DEL VATICANO, 16 SEP 2008 (VIS).-Esta mañana, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, se presentó el Congreso internacional “Biological Evolution: Facts and Theories. A Critical Appraisal 150 years after >The Origin of Species=“ (Evolución biológica: hechos y teorías. Una valoración crítica 150 años después de “El origen de las especies”, que se celebrará en Roma del 3 al 7 de marzo de 2009.
El congreso ha sido organizado conjuntamente por la Pontificia Universidad Gregoriana (Roma) y por la Universidad de Notre Dame (Indiana, EE.UU.), bajo el patrocinio del Pontificio Consejo de la Cultura en el ámbito del proyecto STOQ (Science, Theology and the Ontological Quest) (Ciencia, Teología e Investigación Ontológica).
En la rueda de prensa intervinieron el arzobispo Gianfranco Ravasi, presidente del Pontificio Consejo de la Cultura; padre Marc Leclerc, S.I., ...
Es de aquellos pocos casos en que un católico se alegra de que el Papa no hablara ex Chatedra. La pifió: "el evolucionismo es más que una hipotesis", dijo. En realidad es un puro desecho, no sirve para explicar nada de nada. Veamos el caso del mono. No es mas que una creación humana que se remonta a tiempos desconocidos. Se quiso fabricar un animal doméstico para ayudar a recoger los cocos de las palmeras, apilar los troncos, abanicar al hombre en las zonas tropicales y cualquier otro trabajo, pues el mono es imitador de las acciones del hombre. Esto se pretendió, y esto se consiguió. Esto sí que es una hipótesis de trabajo, que no se derrumba facilmente y que la da la vuelta al darwinismo. Ya no es el hombre el que viene del mono, sino al revés, el mono fue una creación genética del hombre bien diseñada y bien ejecutada. ¿No estamos acaso en vigilias de hacer algo parecido? Quien es el majo que destruye esta hipótesis. Ver el libro La revolución de Marte.
Este Darwin fue el mono más parecido al hombre. Y la Iglesia es la mona Chita.
Martes, 9 de febrero
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Miguel Blanes Coll
Guillermo Gazanini Espinoza
Pedro Tarquis
Robert Blair Kaiser
Ediciones Khaf
Mario Bruzzone
JC Rodríguez, A Eisman
Juan Fernandez Krohn