Cuenta Francisco Abuín en Diario de Jerez que a los 81 años de edad fallecía el domingo a las 8,30 de la mañana en el hospital jerezano Carlos González García-Mier, más conocido por el cura Carlos cuyos restos mortales fueron expuestos en capilla ardiente instalada en la iglesia de San Marcos, de donde fue su párroco desde enero de 1974. El funeral será hoy a las once de la mañana oficiado por monseñor Juan del Río, administrador apostólico de la diócesis. A lo largo del día, especialmente por la tarde, la masiva presencia de amigos y feligreses en la capilla ardiente fue una constante así como de numerosas personas que en algún momento tuvieron alguna relación con el presbítero fallecido. Sobre el féretro, situado en el altar mayor, se dispuso el evangelio, su estola y una pañoleta scout.
La singular personalidad de Carlos González no pasó desapercibida durante su vida y en muchos ámbitos de la sociedad jerezana, desde su misión sacerdotal de servicio a la Iglesia hasta su decisiva influencia en traer a Jerez y a Sevilla el movimiento Scout. También destacó por sus estrechos vínculos con los movimientos de cristiandad, además de con las hermandades, especialmente con la de La Cena, y con el mundo de la enseñanza. En lo cofrade aún se recuerda cuando presentó a Manuel Doña en el pregón de la Semana Santa de 1987. Entonces, la introducción que el cura hizo de Doña fue de gran originalidad pero al mismo tiempo de lo más apartado de la ortodoxia cofrade. Una de las muchas 'bienaventuranzas' de su cosecha, que incluso no dudaba en proclamar desde los púlpitos, es "bienaventurados los que confían en los pasos de peatones porque pronto verán a Dios". No cabe duda que con detalles como este se dibuja perfectamente la gran personalidad de quien ayer dejó este mundo.
Su óbito vino precedido de más de 30 días ingresado en el centro hospitalario de la ciudad donde era tratado de varias dolencias. En los últimos meses su estado de salud estuvo bastante resentido, primero por una afección cardíaca que logró superar y posteriormente volviendo a ingresar para ser tratado de un cuadro clínico que ya entonces se vaticinaba que el bueno de Carlos estaba contando el final de sus días. Las reacciones a su muerte no se hicieron esperar.
El domingo, en varias misas dominicales, los sacerdotes comunicaron a los feligreses la triste noticia pidiendo oraciones por su alma. Desde el obispado se hizo público un comunicado anunciando el fallecimiento y reseñando los hitos más importantes de su vida. La caridad, por otra parte, también fue una constante en su vida. Al 'cura de los pobres' no le faltaban en las puertas de San Marcos, junto a su despacho, los muchos necesitados que siempre encontraban en Carlos González la mano amiga para superar las dificultades, al menos de ese día. El 24 de enero de 1974 empezó oficialmente su relación con la parroquia, 23 años después de cantar su primera misa, el mes de mayo de 1951. Ese periodo de tiempo le sirvió para impulsar iniciativas como las casas de Cuartillos y fundar los primeros grupos scouts.
No ha lugar ni a penas ni a tristezas. Don Carlos ! por fin! , consiguió lo que tanto se empeñó en su vida terrenal : hacerse un lugar en el Cielo; en su Cielo. Desde el mismo domingo pasado, Allí, ya está repartiendo pañoletas y chistes. Seguro que habrá sorprendido muy agradablemente a sus residentes y los estará organizando en patrulla; o quizás paseándolos en su querida y vieja "montesa"o en sus descapotable "Garbosa". Mantuvo siempre ese envidiable espiritu joven y batallador, simpático y directo, ocurrente y bondadoso. Indudablemente, fue un hombre tocado por la mano de su Señor; una de esas almas privilegiadas de las que elige Dios para repartirse entre los hombres; para hacerse patente entre ellos; para mostrarse en toda su bondad y recordarles que todos están salvados por la muerte y resurrección de su amado Hijo, Jesuscristo.
Fue mi amigo y preceptor. ! Un abrazo, D. Carlos; nos veremos !
Le doy gracias a Dios por haber conocido desde mi niñez al cura Carlos,que tanto bien me ha hecho,desde siendo Scouts,profesor de religión en el Instituto Padre Luis Coloma,me ha casado,ha bautizado a todos mis hijos,los ha casado y bautizado a mis nietos.Tres generaciones.En tiempor de scouts me acuerdo de la garbosa(su coche)que estaba a disposición de todos,e infinidad de cosas que puedo contar.Desde el cielo por mediación de el,el Señor nos bendiga.
Que descanse en paz. Ojala haya escuchado de labios del Maestro: "Has sido un empleado fiel y solícito, pasa al banquete de tu Señor".
Realmente yo que le conocí hace unos años y traté bastante con él ,por aquel entonces y por medio de la enfermedad de un buen amigo que era íntimo de él(desgraciadamente fallecido tambien)trabé cierta amistad que solo la distancia hizo que la relación no fuera mas continua(la ultima vez que le ví por Navidad más o menos),siempre me pareció una excelente persona,entrañable y un buen sacerdote (seguro,que la Virgen de la Paz que tanto le gustaba lo habrá acogido con su manto en estos dias)descanse en paz padre Carlos.
Sábado, 11 de octubre
Pedro Tarquis
Miguel Ángel Malavia
Ricardo Próspero Morales
Francisco Baena Calvo
José María Rodanés Martínez
Daniel Salsamendi
Daniel Ginerman
Rodrigo del Pozo Fernández
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos
Francisco Margallo
Julián Moreno Mestre
Jordi Llisterri i Boix
Jaime Vázquez Allegue
Sor Gemma Morató